martes, 31 de marzo de 2020

Confinado, 9

Está claro que puede no ser fácil. 
Pero siempre surge algo para entretenerse. Hoy he estado viendo una nueva serie, Witcher, el brujo, una especia de historia sobre un señor con ciertos poderes ambientado en una Edad Media plagada de seres mágicos, un estilo a lo que vimos en Juego de Tronos, pero más rústico, casi siempre ambientado en la montaña o en el bosque, o pequeñas localidades rurales. Nada del otro mundo, pero es entretenida y sólo consta de una temporada de ocho episodios, conque pasaré página pronto.

Leyendo atentamente

Preparado para lo que venga!


También estuve leyendo un nuevo libro que pronto les haré la review. Pero lo más novedoso, o quizá no, es que preparando una futura aventura he retomado la idea de aprender bien a montar ruedas de bicicleta, esto es, desde cero. 

Ya hace diez o doce años tuve serios problemas para hacerme una rueda a la carta (con los componentes escogidos por mí), pues en Huelva nadie lo hacía. Pregunté en las tiendas-taller de entonces, y todos se quisieron quitar el muerto de encima. Yo entiendo que el ratio tiempo invertido-coste no resulta muy favorable, pero cojones, por lo menos ponme un precio, dime algo, muéstrame la luz. Nada. Lo máximo que logré fue que yo montara la rueda en lo más básico y se la llevara para que allí me dieran la tensión centrándola. Al final fue lo que hice, y recuerdo que ni me la dejaron bien tensada (unos radios más tensos que otros), y enseguida perdió la compostura. Un bluff. En posteriores ocasiones he cambiado un par de llantas yo solo, con cierto éxito. 

Ahora necesito un juego de ruedas de 27'5 pulgadas, pero con los estándares actuales "boost", no se vende ni se fabrica lo que necesito, que es buje delantero para eje de 20 mm, y trasero de 135 mm de anchura. Una mezcla curiosa, podría alguien decir.
Aparte de refrescar un poco la memoria, ahora hay mucha más información (y además gratis) en internet, amén de numeroso videos en Youtube del proceso a seguir.

Para ensayar, he cogido una antigua rueda que tenía por el zulo, cuyo buje voy a usar para mi proyecto, y la he desmontado:



llanta, buje, radios y cabecillas por separado



Por lo demás, sigo con mi bici en el rodillo en días alternos, me cuesta mucho porque es aburrido y monótono y duro y sin mucho sentido. También vi un par de pelis, una de ellas española, "Hogar", que me ha gustado especialmente porque me gustan las pelis en las que el malo se sale con la suya. Y perdón por el espoiler, jajjajajja.

Fisher bikes

Hoy le preguntas a un consumado "rider" por Gary Fisher, y se encoge de hombros. Hay algunos que dicen que viven la bici, dedican horas y horas, sobre todo a mirar webs de piezas y repuestos, publicidad de las marcas, quieren estar a la última, ese componente XX01, o XTR, o errequeté, compiten en maratones de exagerada e inhumanamente incomprensible distancia, olvidan lo que es disfrutar intercambiándolo sin darse cuenta por el sufrimiento. Fibra de carbono, ruedas a la última moda en diámetros, geometrías de chasis que no comprenden... Acaso alguno ha oido hablar de Nino Schurter. Muy muy pocos saben o recuerdan quien fue Marga Fullana. No les comentemos nada de Steve Peat, Greg Minnaar, Fabien Barel, Hans Rey, Tinker Juarez, Gary Klein... o Gary Fisher.
Ah, el bueno y simpático de Gary Fisher, con sus vestimentas excéntricas y sus anteojos imposibles.
Cuando se lanzaba cuesta abajo y prácticamente sin frenos hace cuarenta años por las colinas de California, creando, sin saberlo, el nacimiento de un nuevo deporte, alumbrando una revolución que fue más allá de la afición de un grupo de hippys alegres, felices, que se gastaban el poco dinero que tenían en arreglar sus velocípedos tras cada bajada. Fisher, como ya he comentado en entradas anteriores, se unió a Ritchey para fabricar cuadros de bicicleta de montaña, y después se separaron, cada uno por su lado haciendo lo mejor que sabía hacer cada uno. 
A Fisher le debemos las ruedas de 29 pulgadas, la geometría "Genesis", y su evolución llamada "G2" (aumentar el reach y usar potencias más cortas), que hoy son un estándard, pero que él introdujo hace quince años. Un freak, un auténtico y verdadero outsider dentro y fuera del mundo de las dos ruedas. Le tocó vivir el momento exacto para vivir de su afición con arte y buen desempeño, pero también tuvo sus cuitas y peleas con las federaciones dominantes, como muchos que no quisieron pasar por ciertos aros, cosa que ocurre en todos los deportes en los que la defensa de los derechos de los practicantes y su protección y garantía del ejercicio del deporte debería ser lo primero: en sus tiempos jóvenes, Gary llevaba el pelo largo, y eso estaba mal visto según por quién y para qué, de modo que se le dio un ultimátum para que se lo cortara si quería seguir participando en competiciones ciclistas. Fiel a sus principios y sus señas de identidad, hizo caso omiso y, claro, fue descalificado y vetado en la competición. Ese era  y es Gary Fisher.

Escribo esto tras toparme con imágenes de este bellezón de 1986:







Veneno en la piel

Dicen que tienes veneno en la piel
y es que estás hecha de plástico fino.
Dicen que tienes un tacto divino
y quien te toca se queda con él.




Tomar una instantánea del velocípedo dentro del trastero carece del glamour y la dedicación que este artefacto merece. No hay alternativa. Es lo que ahora hay. Les pido mil perdones, pero recordé el estribillo de aquella canción de Radio Futura, y no sé porqué me recordó, inevitablemente, al bisturí.

sábado, 28 de marzo de 2020

Confinado, 8

El día tiene muchas horas cuando uno no puede salir de casa. Quisiera que todos tuvieran algún tipo de patio o similar donde poder disfrutar de tu pequeña parcela de cielo abierto y aire libre, por minúsculo que sea o parezca. A mí ahora me parece enorme, y paso varios ratos en mi patio, bien leyendo, bien haciendo ejercicio, bien almorzando (el clima ya invita a ello).
Mi día del sábado 28 de marzo comenzó viendo la carrera de Misano del Campeonato del Mundo de Superbikes de 2011, en el que Carlos Checa ganó ambas mangas haciendo unas tremendas apuradas de frenada frente a un nervioso Biaggi cuya Aprilia era más rápida en recta, pero se fue recto un par de veces y no pudo recuperar lo perdido. Gran espectáculo.

Ayer llegó un regalo para mi hijo mayor, por su reciente aniversario de nacimiento, de parte de su abuelo paterno. Esta mañana lo hemos abierto para empezar el día con energía y alegría:


He pasado media mañana leyendo el segundo volumen de "El siglo del socialismo criminal". El primero lo leí hace ya varios meses, cuando salió a la venta. Aunque tenía deficiencias incomprensibles desde el punto de vista sintáctico, y la realización de la edición dejaba bastante que desear, el autor fue advertido en las redes por algunos de los lectores (entre ellos el que suscribe) de los márgenes irregulares, la ausencia de justificación en los párrafos, fuentes y tamaños de letras un poco inusuales... pero el fondo, el contenido, es lo que interesa y por eso lo compré. 
Aunque casi todo lo narrado en aquel libro ya lo sabía, nunca viene mal recordarlo, porque quien no conoce la historia está condenado a repetirla, sin duda. Además, tampoco viene mal tener a mano una recopilación de este tipo: cada capítulo está dedicado a un personaje histórico que intentó llevar a la práctica las máximas del socialismo y el comunismo, unos con más éxito que otros (en la aplicación, no en el resultado esperado, desde luego... o quizá sí, a saber lo que ocurría verdaderamente dentro de las mentes de esos sujetos). Todo ello ocurrió durante el siglo XX, aunque restos de aquello aún perdura en nuestros días, bien adentrados ya en el siglo XXI, incomprensiblemente. 
Pero, ¿puedo yo asombrarme de esto, cuando en nuestro propio país se quiere hacer un resurgimiento del más falaz, descarnado, revanchista y trasnochado retorno a la izquierda más radical? Si me pudieran ver mientras escribo estas últimas líneas, verían un enorme facepalm en toda regla, OMG. 
En el primer volumen, el autor da un buen repaso a la vida y "logros" de Joseph Goebbels, Heinrich Himmler, Adolf Hitler, Benito Mussolini, Mao Tse-Tung, Saloth Sar, Hideki Tojo, Ernesto Guevara, Nicolae Ceaucescu, Vladimir Ilich Uliánov, y por último Iósif Stalin.


En "El siglo del socialismo criminal II", Jano García cuenta la biografía, avatares y aberraciones que cometieron en sus respectivas luchas por hacerse con el poder más absoluto, de Reinhard Heydrich, Herman Göring, Slobodan Milosevic, Salvador Allende, Fidel Castro, Kim Jong-il, Lavrenti Beria, y Lez Davídovich Bronstein AKA Trostky.

Acabar la sesión lectora, trasladar el rodillo y la flaca a un nuevo y muy diferente emplazamiento, y a darle caña un buen rato:


Feliz y motivado, rodeado por mis plantitas, al aire libre... esto ya es casi ciclismo!!!

Feliz, pero la procesión va por dentro
A última hora de la tarde ha comparecido Pedro Sánchez, nuestro Presidente, para anunciar el confinamiento total, desde el lunes 30 de marzo hasta el jueves 8 de abril, durante el cual sólo podrán seguir trabajando aquellos considerados como "servicios esenciales", que saldrán en un listado mediante un nuevo decreto tras el Consejo Extraordinario de Ministros que tendrá lugar mañana domingo. Un paso más en la lucha contra el Covid19. En el grupo de wasap de los compañeros de la oficina hay incertidumbre y muchas dudas: ¿tenemos que ir a currar el lunes o no? ¿si es que no, que ocurre con las nóminas de este mes? ¿habrá verdaderamente un permiso remunerado? ¿lo relacionado con los Registros de la Propiedad es un servicio esencial o no? Y así sucesivamente.
Ante todo, calma, amigos. Esperemos al famoso decreto de mañana, sus interpretaciones, y las instrucciones de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública.

Ritchey y los 80

Cuando los habituales descenders que corrían las “repack races” estaban más que hartos de reparar y preparar sus bicicletas “klunker”, en un tranquilo y pequeño garaje los señores Gary Fisher y Tom Ritchey se fabricaron los primeros cuadros específicamente diseñados para mtb, y los vendían a sus amigos y los primeros aficionados de este nuevo deporte allá en California. Mucho ha llovido desde entonces, y Gary pasó de tener su propia marca (Fisher, no podía ser de otro modo), a ser absorbido por Trek , y finalmente desaparecer en el conglomerado del gigante de Wisconsin cuando una de sus mayores aportaciones, el uso de las ruedas de 29 pulgadas, se popularizó allá por 2012-13.

Tom, en cambio, ha seguido hasta nuestros días, hoy como productor minoritario de cuadros, y tiene una amplia gama de componentes de todo tipo para este segmento de ciclismo, de reputada calidad y prestigio. Unos verdaderos amantes de la bicicleta que aún siguen montando en bici, aunque ya estén un poquito mayores.
Los años ochenta fueron su mayor reinado, y como muestra he hallado en la red algunos bellos ejemplos de bicis emblemáticas de Ritchey.


La Everest, 1983



Mt. Tam, 1982



La extravagante y buscadísima Beam
Una Supercomp de 1987

La más típica y conocida, P-21

El modelo Aspen, de 1983

Y el modelo vigente desde hace pocos años, la muy bella P-29:


Bola extra, no podía dejar de poner aquí un ejemplar de la Skyliner de 1985, en este llamativo color:




viernes, 27 de marzo de 2020

El abuelo

...gentileza de Juan Juan Puigví Manix

En la semioscuridad del garaje, con los ojos entornados; tratando de atisbar más allá de la neblina de los recuerdos, guiándose por las sensaciones, el abuelo, con movimientos lentos, sacaba brillo a cada centímetro del depósito, tapas laterales, carenado. Era algo que venía repitiendo últimamente y que había despertado la inquietud de su familia:

- “Papá, ¿sabes que el abuelo baja todos los días a limpiar la moto?”

- ¿No habrá encontrado las llaves? Sabes que le tenemos prohibido…

-No, no. Se pasa horas sacándola brillo y mirando el aceite y esas cosas.

-La verdad es que me preocupa que esté perdiendo la cabeza.

Conocía de memoria cada ángulo, cada arista, cada recoveco de la motocicleta. Los cansados ojos y sus incipientes cataratas, recorrían sin prisa en busca del más mínimo desperfecto la pintura y los cromados, ajustándose de cuando en cuando las gafas contra la nariz cuando las maltrechas vértebras, le recordaban que ya no era un chaval para andar doblando el espinazo. Se incorporaba trabajosamente, y dejaba volar la imaginación. Recordaba aquellos días de juventud en que los nervios no le dejaban dormir la noche antes de un viaje. Se despertaba varias veces temeroso de dormirse y llegar tarde, viendo como las manillas del despertador avanzaban más lentamente de lo habitual. Recordaba el fresco de la mañana en el lugar de encuentro con la pandilla, las primeras risas, los abrazos, las bromas de primera hora…Le gustaba ponerse el último, para ver la pequeña caravana que formaban las motos. Las manos entumecidas al principio, hasta que el día avanzaba y sentía el toque divino del sol en la espalda, ésta puñetera espalda que tanta guerra daba ahora.

- “Papá, nos vamos a la compra ¿quieres que te traigamos algo?”

-No gracias…bueno sí, si puedes tráeme un litro de gasolina.

-Para qué coño querrá este hombre un litro de gasolina. Un día va a pegar fuego al garaje.

Y seguía soñando despierto. Se acordó de aquella chica ¿Cómo se llamaba… ¿Rosa, Rebeca? No, Raquel, se llamaba Raquel. Que ojos más bonitos tenía, color miel muy claritos y que bien llevaba la moto. Me encantaba ver su coleta asomando por debajo del integral, y qué manera de sonreír… suspiró ¿Qué habrá sido de ella? El temporizador apagó la luz y le sacó de su ensimismamiento. Pausadamente, subió las escaleras.

El día, amaneció limpio, despejado. Uno de esos días de final de invierno, luminoso y no demasiado frio, en que el azul del cielo cobra un tono particularmente intenso.

- “Papá, ahora venimos. Vamos a recoger el cordero que encargamos ayer”. Te he dejado la gasolina que me pediste ayer en el armario metálico del garaje.

-Vale. A lo mejor salgo un ratillo.

- ¿Dónde vas, al parque?

-Si…al parque.

-Bueno, no vuelvas muy tarde.

En cuanto sonó la puerta, se dirigió al garaje. Encendió la luz y abrió un vetusto armario del que extrajo una percha cubierta con una funda de plástico, y una caja cerrada con un cordel. Con gestos propios de un Samuray, desenfundó la percha y descolgó, una veterana cazadora Garibaldi de grueso cuero negro y un pantalón del mismo material. Se enfundó en ellos reconociendo al instante el recio tacto, y ese olor peculiar que tiene la piel y que en tantas ocasiones le habían acompañado. La verdad, es que ahora cincuenta años después le quedaba un poco grande. Después, abrió la caja dejando al descubierto un casco Bell de fibra de vidrio también negro, y unos guantes, los viejos Furygan que le regalara aquella chica…Raquel, un día de su cumpleaños. Terminó ajustándose las hebillas de las botas, las Gaerne de toda la vida.

Después, rebuscó en un bote lleno de tornillos que escondía tras unas cajas llenas de trastos en la estantería metálica. Extrajo una pequeña llave al tiempo que decía en voz baja: “Ésta, no me la habéis quitado”. Vertió el litro de gasolina en el vacío depósito. A continuación, accionó la palanquita que desconectaba la batería, introdujo la llave girándola; High Beam, Turn, Neutral, Oíl, todas las luces del cuadro se fueron encendiendo. Grifo de gasolina en posición On. Una primera patada para buscar compresión y a la siguiente el bramido de los Lafranconi hicieron temblar el cierre del garaje.

Una vez en la calle, a rellenar el depósito y rumbo a la Morcuera. El cuero le tiraba por algunas partes, pero al llegar a Colmenar Viejo ya era su mono de toda la vida. La SS, como un reloj le obsequiaba con sus vibraciones que eran como un masaje que da una vieja amiga en las articulaciones atormentadas por la artrosis. Las nieves del puerto de Navacerrada se recortaban contra un cielo sin atisbo de nubes, en el velocímetro 130 KPH la carretera semivacía. Cuando llegó a Miraflores recordó la terraza ahora vacía, en la que solían parar tras la vuelta a los puertos. Tomó a la izquierda, y empezó el momento que tanto había estado esperando, que las prohibiciones de la familia le habían hurtado; no iba muy deprisa, pero si saboreando cada frenada, cada aceleración, cada inclinación, cada compresión de la horquilla, cada hundimiento del amortiguador a la salida de las curvas. No era cosa de caerse, siempre había tenido muy claros los límites que impone la conducción en carretera. En diez minutos estaba arriba. Contempló la mole de Peñalara, respiró el aire fresco de la montaña y tentado estuvo de bajar hacia Rascafria, pero pensó que ya era suficiente había que estar de vuelta antes que su hijo notara la ausencia.

Una hora después, la SS atronaba las calles de una urbanización de las afueras de Madrid, al tiempo que, en una vivienda cercana, se abría apresuradamente una ventana. Unos ojos color miel, muy claritos, se clavaban en un motorista vestido completamente de negro que aguardaba en el semáforo cercano.

- ¿Abuela Raquel que haces ahí asomada?

- El corazón se le aceleró:

Nada, juraría que…Pero no, no puede ser.

Tuvo el tiempo justo para guardar todo antes de que volviera la familia. El nieto bajó al garaje:

-Abuelo, que subas a comer

-Ahora mismo voy

Al pasar cerca de la moto, notó el calor del motor; durante unos instantes, nieto y abuelo se miraron hasta que un guiño de éste, dio por zanjada la muda conversación.

- ¿Que hacíais ahí abajo que habéis tardado tanto?

Al finalizar la cena, el muchacho quedó largo rato en silencio mirando a su abuelo.

¿Qué te pasa hijo que estás tan callado?

-Nada papá, me preguntaba que, ¿si apruebo todas me comprarías una moto?

-¿Queeeé?

Dedicado a los que ya no podemos ver, pero siguen estando con nosotros.


jueves, 26 de marzo de 2020

confinado, 7

Hacer una entrada diaria sobre el confinamiento aburre, no sólo a ustedes, mis muy escasos pero bastante queridos seguidores/lectores. También a mí, que trato de extraer contenido de donde apenas lo hay.
En los días 24, 25 y 26 de marzo no he tenido muchos cambios en mi vida. Las consabidas comparecencias públicas de los responsables de sanidad del Gobierno, a cual más lamentable y causante de horribles pensamientos cuando uno se da cuenta no ya de la falta de preparación de estos sujetos para desempeñar los cargos que ostentan, sino de una mínima previsión viendo lo que se veía venir, y a pesar de los avisos y precauciones de las instituciones supranacionales (léase desUnión Europea, OMS, y autoridades de Asia). Es lo que tenemos, es lo que hay. 

Sigo con el rodillo en tardes alternas, me voy adaptando, haciendo cambios en la manera de entrenar, y noto sensaciones nuevas, buenas por lo general. Es una herramienta magnífica para perfeccionar el pedaleo, que a pesar de lo que la mayoría piensa, es un arte de difícil ejecución si se quiere hacer verdaderamente bien: desde pequeños estamos acostumbrados a ejercer la fuerza sobre los pedales, de arriba hacia abajo. Eso es incorrecto, pero es lo más fácil, y es también el movimiento natural, pues llevamos toda la vida usando las piernas de ese modo para subir cuestas o escaleras. Para muchos, pedalear es como subir una escalera. Pero, aunque ciertamente cómodo, no es manera más eficaz de orbitar el planeta pedalier, ya que de ese modo desperdiciamos la posibilidad de imprimir fuerza en más de la mitad del recorrido del giro de las bielas. Sí, así es.
Lo adecuado, lo redondo, lo correcto, es acompañar a los pedales ejerciendo siempre fuerza en una secuencia hacia adelante-abajo-atrás-arriba. 
Esto:

Resultado de imagen de redondear el pedaleo

Así trabajamos más musculatura, repartimos esfuerzos, producimos más energía. Hay muchos esquemas y artículos en la red sobre este tema que yo ya descubrí hace muchos, muchos años, cuando empecé a usar pedales automáticos. Con unas plataformas no podríamos parte del "arrastre" y nada del "recobro". Por esto se dice siempre que montar con automáticos es más eficiente, aunque hay muchos que no saben porqué.

Resultado de imagen de redondear el pedaleo

Esto hay que entrenarlo muchísimo, porque no es, como ya he dicho, un movimiento natural al que estemos acostumbrados, no hay analogías en la naturaleza y sólo te lo vas a encontrar sobre una bicicleta. Hay que pensarlo bien cuando lo quieres aprender a aplicar, casi cada vuelta a las bielas hay que esforzarse mentalmente para activar los músculos que nunca usas para eso, y lleva muchísimo hacerlo de manera inconsciente hasta que la memoria muscular haga bien su trabajo. Es también complicado ejercitarlo en bici de montaña, pues hay que estar atento a otras muchas cosas: agarre del terreno, absorción de obstáculos, curvas, derrapes, cambios en la postura y reparto de pesos, ahora me pongo de pie, ahora me siento... Así es difícil. En carretera es más sencillo, pero también exige mucha concentración que nos desviará de la atención a la conducción, y rápidamente dejaremos de practicarlo porque la verdad es que al principio cansa mucho al utilizar músculos que no están acostumbrados a esos esfuerzos.
Es el rodillo una buena ocasión para interiorizar el redondeo del pedaleo, y en ello estamos ahora. Puede ser duro, pero qué más da?! No hay otra cosa que hacer, de modo que me dedico a perfeccionar la técnica, y la ocasión la pintan calva.
Ventajas: mayor potencia, más tracción en subidas con tierra suelta, trabajas más grupos musculares.
Inconvenientes: es duro al principio

Aparte de todo esto, he ido en patinete eléctrico al trabajo, con idea de estar el menor tiempo posible en la calle. Uno de los días me ha parado una patrulla de la Policía Local y me preguntó educadamente a dónde me dirigía. Le contesté de dónde había salido y hacia donde iba directamente, y me animó a continuar sin entretenerme. Me asalta la duda de si me hubieran parado de ir a pie. 

Acabé la serie "Dark", que les comenté en la última entrada. El final me ha dejado un poco frío, como suele suceder. Quizá lo dejan abierto de cara una tercera temporada. Me da pena que algunos personajes sufran como han sufrrido, y otros se hayan salido con la suya con actos de verdadera maldad. En resumen, me ha gustado y me ha tenido muy entretenido en estas tardes en las que no todo va a ser leer o enredar con las bicis y las motos... 

Hoy, día 27 de marzo, se cumple el final del primer turno de trabajo en la oficina. Ha sido nuestro último día por ahora, y el lunes entra otro turno a sustituirnos, con lo que ahora empieza verdaderamente mi auténtico confinamiento. Creo estar preparado mental y físicamente para ello, pero una cosa es la expectativa, y otra muy distinta la realidad. No tengo nada pensado expresamente, sólo algunas ideas generales, pero en general hay reservas de actuación para andar entretenido.
Por supuesto, les tendré perfectamente informados.

Disfrutemos este momento, intentemos ver el lado positivo, que lo tiene.

lunes, 23 de marzo de 2020

Más madera, otra época...

Uno se asombra de la variedad y cantidad de diseños, unos más acertados que otros, pero en general todos pueden ser vistos con buenos ojos, pues algo siempre se aporta, para bien  o para mal. Los años noventa fueron el escenario en el que el boom de la bici de montaña más rápido evolucionó, separando su senda más y más de los orígenes (aquellas bicis de paseo reforzadas), en busca de la especialización y adecuación al medio. 
Y nos dejaron muchas, muchísimas joyas, algunos elementos que alcanzaron en su momento precios astronómicos y que hoy son auténticos clásicos casi imposibles de conseguir, sobre todo en un país como el nuestro, España, siempre a remolque de todo y en el que el poder adquisitivo nunca ha sido el nuestros vecinos, y mucho menos el de los EEUU. 


Mantys


Specialized Epic Ultimate 1991

Trimble Radical, pura fibra de carbono monocasco

Gary Fisher Procaliber 1993

otra curiosa Mantys

legendaria Raleigh John Tomac con su especial rueda trasera

Slingshot con tirante en forma de cable metálico sustituyendo al tubo diagonal

rarísimo ejemplar de Carbonframes, en el material de su nombre y vainas elevadas

Marine Alpine Trail, adelantándose 15 años a la Cannondale Prophet

Fisher Team Tandem 1988

Klein Mantra, trasera unificada a tope con horquilla y ruedas muy especiales

Yeti Ultimate, con el característico turquesa de la marca

GT Zaskar Ti, con suspensión y ruedas especiales, frenos hidráulicos Magura

Lance también corrió en algunas pruebas de mtb, con buenos resultados. Aquí preparándose a calentar en su Fuel EX 1999

Gary Fisher de vainas muy elevadas

mismo modelo de G. Fisher, retro-mod con transmisión por correa y horquilla de suspensión
La lista es casi inagotable, y lo malo es que me gustan todas. Pero qué poquitas de esas se vieron por aquí...

Confinado, 6

Días 22 y 23 de marzo.

El sábado comencé a ver en YouTube la temporada del Campeonato del Mundo de Superbikes. Vi las dos primeras rondas, Philip Island en Australia, y Donnington Park, en Reino Unido. Hoy  he visto Assen en Holanda, y Monza, Italia. El interés en verlo es, sobre todo, porque fue el último mundial que ganó Ducati, y que me lo perdí porque entonces yo pensaba en casi cualquier cosa... menos en las motos.
La vida da muchas vueltas, y un escorpión es un escorpión.

Y el domingo 23, cuando se cumple una semana de confinamiento oficial, aunque en mi casa lo empezamos ya un día antes, Pedro Sánchez, en una más de sus convocatorias que parecen un calco del lamentable Aló Presidente de Hugo Chávez, con un discurso enlatado y posterior ronda de preguntas y respuestas preparadas por su gabinete particular, nos anuncia la prórroga de 15 días más del estado de alarma. Era crónica de un hecho anunciado, lo inevitable, y seguramente se vuelva a prorrogar más adelante. Veo estupefacto y ojiplático cómo no son pocos los casos de incumplimiento no ya de las más elementales recomendaciones, sino de la consciente y deliberada desobediencia de las órdenes de la autoridad. España es como es, y eso no lo cambia ni una Guerra Civil, ni una crisis económica, ni lo va a hacer ahora el Covid-19. 

Pero aún así, la gran mayoría es consciente de la gravedad del asunto y es colaboradora.

Aparte de embarcarme en la lectura de un nuevo libro, el segundo volumen de "El siglo del socialismo criminal", estoy visionando en Netflix la serie "Dark", una producción alemana que juega con el concepto del viaje en el tiempo y sus paradojas en el seno de un pueblecito de la Alemania profunda, cuya acción se desarrolla durante los años 1953, 1986 y 2019, y en la segunda temporada se amplía a 1920 por abajo y 2052 por arriba (obsérvense los saltos de 33 años entre fechas), en torno a las relaciones entre las diferentes generaciones de sus habitantes. Un ambiente oscuro, con la presencia opresiva del bosque que rodea a la pequeña localidad, casi siempre lloviendo, una central nuclear, y unas galerías de túneles de una antigua mina de carbón, son los ingredientes que aderezan, junto con una banda sonora muy cuidada, buenos actores de todas las edades, y un guión que puede parecer un poco lioso pero que poco a poco te atrapa en su enrevesada trama.

Lunes, comienza otra semana. Me desplazo en moto, la KTM, para ir a la oficina. La calle parece más vacía, más silenciosa... con la rara y lamentable excepción de la obra de tres edificios que tengo justo frente a mi casa, algo inexplicable para mí. Me disgusta esa diferencia de trato, y siempre he defendido que la peor discriminación que se puede hacer es la positiva. En fin, esto le explotará a alguien en la cara en algún momento, espero.
En el trabajo, hemos logrado una máquina bien engrasada en la que nos compenetramos y quiero pensar que lo llevamos bastante bien, dando servicio (que es de lo que se trata), aunque también veo aquí una diferencia de trato con el resto de servicios públicos, pues Ayuntamiento, Diputación Provincial, Delegaciones de la Junta, permanecen totalmente inoperativos, por poner un ejemplo (gran encogimiento de hombros por mi parte cuando digo esto).

Cuesta trabajo escribir, aportar algo, cuando todos los días son tan parecidos, y es difícil transmitir novedad o interés. Mi única recomendación es que aprovechen para leer y hacer ejercicio de cualquier manera que se les ocurra.

Abrazos.

domingo, 22 de marzo de 2020

Confinado, 5

Se me olvidó comentar que, por fin, y no con poca polémica, el Rey Felipe tuvo su discursito el miércoles. Algunos pro-república hicieron sonar cacerolas por algo que parece ser hizo su padre, el Rey Emérito. Sobre lo dicho por Felipe VI, ni fú ni fá.

Esta mañana me he atorado con un poco de harina de la chapata portuguesa que me estaba tomando como tostada en el desayuno. He tosido varias veces, ese tipo de tos improductiva, que parece que uno se ahoga y no mejora, y tarda en pasar. Y me dije, "joder, este es uno de los síntomas". Y cuando acabé de desayunar me tomé la temperatura, ya saben, por si acaso, porque "y si...", y resulta que tenía 35'1º C, lo que viene siendo mi temperatura corporal habitual, siempre por debajo de 36º C. Al borde de la hipotermia, vaya, para que nos entendamos. Un amigo mío, biólogo, mi querido Julen, cuando se lo contaba, me decía que es más peligroso bajar de 35º que tener fiebre por el Covid-19, que tuviera cuidado, y que en caso de peligro me metiera un soplete por el culo. Es muy gracioso, a veces, el jodío.

Por lo demás, empiezo a cansarme de los memes, los audios, los videos, y las noticias que rulan por las redes sociales. Se nota, y mucho, que la peña tiene tiempo libre. Uno ve un video de un señor que dice ser médico especialista en VIH en un hospital de Almería, que recomiendo hacer vahos como se hacía antiguamente con las enfermedades respiratorias. Y me preguntaba si eso sería verdadero o falso. Fake news? 
Pasadas unas horas, recibí otro mensaje tirando por tierra la teoría de ese señor. Y visto todo esto, ¿qué hacemos? ¿nos creemos al señor, o nos creemos el segundo mensaje que lo contradice? 
Y así todo el puto día.

Para colmo, hoy ha salido en antena de nuevo el Presidente, señor Sánchez, se supone que para arengar, para animar, para contar lo bien que lo están haciendo. Y yo que lo veo con esa cara de triste que tiene, y me deprimo, joder, es que me deprimo. Pero es lo que toca. Es lo que hay.

Esta mañana cogí la rueda delantera de la Otero Pentax, esa buena flaca que obra en mi poder merced a un trueque con un tío político que hoy por hoy descansa en paz (se lo llevó el bicho, esa plaga de nuestra era que no hay modo de que se ataje, y mira que llevamos décadas estudiándolo y luchando contra él). El tío Pepe, como cariñosamente lo llamaba mi Limitador. 
Le he pegado un buen limpiado al buje, que lo necesitaba. Años de estar cogiendo mugre, que termina haciendo una pasta pegajosa con los restos de aceite lubricante, pero que sale más o menos fácil con un simple papel o trapo y un poco de 3 en 1, WD40, o similar, porque la grasa y sus manchas se limpian con más aceite, y el resultado ha sido bastante satisfactorio. Uno se da cuenta de que hubo una época en que la forma no estaba reñida con la función, y que el diseño, el plus de lo bonito, no estaba reñido con lo bien hecho, con lo competitivo:

vista general del buje de ala ancha, bello

antes y después

casi acabado de pulir

antes

después
A casi última hora de la tarde la monté en el rodillo por cuarta vez desde el confinamiento. Hoy he jugado aún más con los cambios de ritmo, y el resultado ha sido más satisfactorio. Por fin he notado verdadero cansancio muscular, y todo ello sin pasar de unos 45 minutos. Pasar de ese número me resulta demasiado tedioso, aunque me da un poco de miedo que le voy cogiendo el truco, experimento, y notar que tiene su enjundia poco a poco me va llenando. Lo siento mucho, muchísimo, por los miles de aficionados a la bicicleta o a la práctica de otros deportes que ahora se tienen que conformar con hacer un pocos ejercicios isométricos, o ni eso, en pisos pequeños o poco adaptados para hacer ejercicio. Debe ser algo verdaderamente desesperante. 
No se puede uno quejar, yo no me veo con derecho, e incluso soy capaz de ver cosas positivas en este encierro forzoso al que nos vamos acostumbrando.

Porque no olvidemos nunca que el éxito del ser humano como especie es, precisamente, su capacidad de adaptación. 
Uno puede ser libre incluso así. Todo está en sus cabezas. Inténtenlo.