sábado, 29 de enero de 2022

Quiénes sean Chris Cocalis y Dave Weagle? Ein?


 He aquí el primero de ellos: 



Este señor ha estado inmerso en el mundillo del mtb casi desde sus inicios. Es conocido por su perfeccionismo obsesivo, su enorme capacidad de trabajo... y por ser un magnífico ciclista. Nunca contento con lo que el mercado le ofrecía, bien por diseño y características, como por durabilidad, se empeñó. ya desde su temprana época de corredor de BMX, en diseñar y fabricar sus propias piezas e incluso bicis completas, como ésta de 1988, su Sun Eagle Bicycle Works Talon: 

Cocalis a la derecha de la imagen

Sobre ella nos cuenta lo siguiente: "Mi primera mtb fue una Nishiki Pinnacle, y le doblé el tubo diagonal al mes de uso. Después de esa, tuve una Fat Chance y una Yeti FRO original. Convencí a mis amigos para que tuviéramos bicicletas diferentes de modo que pudiéramos probarlas todas y sacar así conclusiones. Uno se compró una Bontrager, otro una Ritchey P23, y un tercero consiguió una Merlin Titanium. Había cosas que me encantaban de todas esas bicis, pero ninguna era exactamente lo que yo quería. Yo mantenía un póster de la original Nishiki Alien en la pared de mi dormitorio, realmente quería una de esas, pero era imposible para mí acceder a una en aquellos tiempos, y en su lugar, me construí mi primer cuadro que tenía las vainas elevadas. Aún lo conservo."

Mientras estudiaba en la universidad, se alió con Mark Zepeda -especializado en la fabricación y soldadura en titanio- para fundar "Titus", su primera empresa-marca de bicicletas, a la que se añadieron posteriormente el jefe de Mark, Larry Richmond, que vio lo que estaban haciendo e insistió en formar parte de ello, así como el director de su tesis doctoral en la Universidad Estatal de Arizona, Hal Reneau. Titus comenzó a fabricar componentes durante 1989, y se consolidó finalmente durante 1990.
De esta unión primigenia salió una de las primeras bicicletas de doble suspensión, la Titus Racer X, con el triángulo principal en titanio, y el basculante trasero en aluminio con un sistema de suspensión "Horst Leitner's four-bar MacPherson strut": 


Esta Rarcer X fue el fruto de la amistad y trasvase de conocimientos con el inventor del Horst-Link, el señor Horst Leiner, que estaba desarrollando un modelo similar para su propia marca, AMP Research, y para Mongoose (de cara a su nuevo modelo Amplifier).
La compañía fue creciendo y mejorando día a día, implementando el uso de nuevos materiales y tecnologías de construcción, pero ese crecimiento como empresa implicó la entrada de inversores ajenos al sector que buscaban, obviamente y cómo no, mayores beneficios cada día que pasaba. Titus estaba escapando a su control, y definitivamente, en 2006, abandonó su empresa, una opción contemplada en los contratos con sus más recientes socios económicos. 
Tras un año durante que pareció sabático, apareció en el Interbike 2007 para lanzar su nueva creación, la marca Pivot Cycles, con dos modelos (Mach 4 y Mach 5), caracterizados por la altísima calidad de construcción (con piezas maquinadas en CNC y hábilmente soldadas) así como por el uso del sistema de suspensión trasera DW-Link. 

Pivot Cycles Mach 4, tal y como fue presentada en el Interbike 2007

Aquí es donde se cruzan nuestros dos protagonistas, que rápidamente lograron hacerse un hueco entre la afición más entendida y entusiasta.
Con un diseño como ese, con dos bieletas cortas que unen el basculante al triángulo principal, el diseñador tiene la capacidad de igualar las prestaciones de una forma casi idéntica a las de un Horst-link, si fuera el caso. "No obstante", cuenta Cocalis, "también podemos ir más allá". Durante el antes referido año sabático, Chris tuvo la oportunidad de montar en un montón de bicicletas con diferentes sistemas de suspensión, probando varias Santa Cruz, Ibis, Specialized, GT, Maverick... entre otras. "Todas ellas tenían cosas buenas, pero también ciertas características que no eran atractivas para mí". Su meta era tomar lo mejor de lo que había desarrollado en Titus y las mejores características de esas otras bicis que había probado. El dw-link ofrece esa versatilidad, de modo que se puso a trabajar codo con codo jutno a Dave Weagle para obtener esa meta. 
Las tres mayores diferencias entre los diseños Horst-link y dw-link son: la mayor habilidad para superar obstáculos, al tener una trayectoria de la rueda hacia atrás al principio del recorrido, de modo que el ciclista puede golpear piedras y escalones más fuerte y mantener la inercia mejor; lo segundo es una mayor rigidez, que es algo en lo que Pivot ha puesto realmente el foco, pues Cocalis tiene el convencimiento de que si el cuadro flexa, por muy bueno que sea el sistema de suspensión, éste no trabajará bien, y para lograrlo intentan que las bieletas sean lo más cortas posibles dentro de los límites propios del diseño del sistema, lo que combinado con el triángulo trasero de una sola pieza consigue un alto nivel de rigidez que con otros diseños que tienen puntos de pivote separando las vainas y los tirantes resulta imposible; y por último el anti-squat, que es un concepto 100% desarrollado y patentado por Dave Weagle, que supone la guinda del pastel.

Dave Weagle, a quien ya he mencionado varias veces en esta entrada, merece capítulo aparte, pues sus aportaciones son tan importantes que salir a la montaña a pedalear sin saber quién es debería suponer pena de cárcel.

El bueno de Dave afanado en su cobertizo

Weagle creció en Massachusetts, como un atleta todoterreno que jugó al hockey, baloncesto y baseball, y además hacía motocross habitualmente. A mediados de los años 90, tras la educación secundaria, se trasladó a Boston para obtener una ingeniería mecánica en el Wentworth Institute of Technology, persiguiendo su sueño de trabajar para un equipo de Fórmula 1... pero cuando llegó el momento de dar el salto conoció a la que hoy es su esposa, y decidió que realmente no quería mudarse a Reino Unido para ello. En su lugar, entró a trabajar en Draper Laboratory, un contratista para el Departamento de Defensa de USA. 
El apartamento donde vivía no tenía mucho espacio, era imposible meter allí una moto de cross... y como todos sus amiguetes tenían bicis de montaña y se lo pasaban bien con ellas, probó y le gustó mucho. Así empezó todo.
Pero la mente analítica e inquisitiva de ingeniero de Weague comenzó a subir marchas (literalmente). Cuenta que "en cuanto me metí en el mtb un poco más a fondo, empecé mirar estas bicis y pensaba "¿qué coño pasa con estas cosas?"". Dave tenía conocimiento sobre suspensiones, y el trasfondo atlético también, y comenzó a mezclar todos sus conocimientos. "Era una locura, pero nadie había publicado ningún tipo de análisis técnico sobre cómo funcionaba la suspensión de una rueda movida por cadena, teniendo en cuenta que en más de 100 años de motocicletas, nadie se había tomado la molestia de hacerlo". Pero si pensamos en las motos, sencillamente metes gas y la verdad es que no importa eso. Pero cuando hablamos de un objeto movido por "potencia humana", todo cambia.
Basado en su formación como ingeniero, pronto escribió sobre "cómo la suspensión de ruedas movidas por cadenas reacciona a las fuerzas de aceleración".  Mientras tanto, continuó montando, incluso compitiendo, con cierta preferencia hacia el descenso. 
Pronto empezó a retocar sistemas de suspensión y a construir sus propias bicicletas, y junto con algunos amiguetes fundo Evil Bikes en 1999, seguido de la marca de componentes E-thirteen en 2002. Mientras tanto, seguía corriendo y asistiendo a carreras donde se hacía más y más popular por la asistencia que prestaba a la hora de poner a punto las suspensiones. 


Toda esa experiencia y la consiguiente reputación que iba ganando, le llevaron a recibir una oferta para desarrollar una línea de producto para Iron Horse, que había comenzado a invertir en su departamento de mtb. Así, Weagle tomo la metodología de suspensión que había desarrollado y creó un sistema ideal que acabó convirtiéndose en el DW-link. 
Este diseño de suspensión marcó un momento decisivo en el mundo del mountain bike. La terminología puede ser un poquito intimidante, pero el diseño está centrado en el concepto de que "variando el anti-squat se puede usar para contrarrestar los efectos negativos de la transferencia de peso en la suspensión de la bicicleta". Dave Weagle no inventó el anti-squat, que era un fenómeno bien conocido en la suspensión de cualquier vehículo. Tu coche lo tiene, el autobús urbano también, y por supuesto las motos.

Su invención pronto se convirtió en punto de referencia, y con razón ha superado la prueba del tiempo. 
Así, durante los últimos veinte años, ha creado numerosos diseños de suspensión para bici, que vienen a ser diferentes versiones del DW-link adaptadas según las solicitudes del fabricante en cuestión (Iron Horse, Pivot, Ibis, Turner), el sistema DELTA que podemos encontar en Evil, y el Split Pivot (Devinci y Salsa), aunque una reciente sentencia ha beneficiado a Trek sobre la autoría anterior de este último. 

No me quiero extender más sobre estos dos sujetos, que a su modo han marcado ciertos hitos en la historia del ciclismo todo terreno. Sólo quería mostrar mi aprecio, asombro, reconocimiento y, cómo no, agradecimiento, a estas personas que han sabido labrarse un camino con sus innovaciones, sus golpes de suerte, y por supuesto con su esfuerzo y dedicación, y han logrado desmarcarse de los grandes fabricantes creando un producto especial, bien parido, que funciona genial. 
Paso ahora a presentarles mi cuadro Mach 5 del año 2009, de Pivot Cycles:

Bello embrema en la dirección

Bieletas DW-link y piezas CNC soldadas

Detalle de la bieleta superior en fibra de carbono

Para montarla he tenido que canibalizar la Da Bomb Cherry Bomb, salvo el desviador delantero, que la Pivot lleva uno de tipo "direct mount", y he tenido que tunear un tornillo que tenía para el montaje que era demasiado largo:


Aprovecho para cambiar cables y fundas, por supuesto, y el cambio trasero ha recibido una buena limpieza y puesta a punto, pues tenía un sitio donde no giraba bien la articulación (lleva años y años dando el cayo este pobre):


Finalmente ha quedado así:


Un poco pesada, 13.700 gramos, pero es que las ruedas son casi de descenso, y sólo la horquilla que lleva pesa un quintal... No pasa nada, se usara con alegría y agrado, y deseando estoy, pues me ha maravillado la eficacia en el pedaleo, que hace totalmente innecesario el uso de plataforma estable o bloqueos del amortiguador, ¡alucinante! La cosa funciona, no es puro marketing, no.

domingo, 23 de enero de 2022

Bye bye Chenry Bomb

 Fue en 2005 ó 2006 cuando compré este cuadro en una tienda de Málaga. Fue una buena oferta, supongo que por ser una marca un poco desconocida, además de sus especiales características: es pesado para los estándares habituales, porque está reforzado a conciencia, y su sistema de suspensión no es el mejor para aprovechar el pedaleo. Aunque tiene mucho squat (tiende a hundirse cuando metes potencia en el pedal), cosa que se agrava sobre todo en el plato mediano, en cambio es muy sensible y tragona, parece tener mucho más que las cinco pulgadas de recorrido que ofrece (unos 127 mm), y se siente con más recorrido que una Kona Coiler que tuve (150 mm) por ejemplo. Asimismo, la interferencia de la frenada en su funcionamiento es mínima o nula. Sus pegas, como digo, el peso, una altura de pedalier quizá un poco elevada, y la contaminación en el pedaleo. Eso sí, tras años y muchísimos km de tralla endurera en Cartaya y en la sierra, ni una holgura en rodamientos, ningún bollo, fisura o rotura, ni el más mínimo problema mecánico. 




  
Lamentablemente, la bici tal cual está montada se va a unos 14'75 kg, que es bastante para ese segmento, pero no me quejo, pues no es mi objetivo competir con ella (ni con ninguna otra), y el enduro trata de subir tranquilo y disfrutar bajando sin matarse.
Como ya tengo en mi poder un nuevo cuadro de segunda zarpa (contradicción) que pronto verá la luz, a falta de la llegada de un par de componentes especiales como un desviador delantero de montaje directo al cuadro, y unas bielas compatibles para su exclusivo sitema de pedalier de 92 mm y rodamientos ajustados a presión, la salida de hoy ha sido un punto final en el disfrute de este velocípedo que tantas alegrías me dio, y que ha pasado por varios montajes diferentes. Veremos si la nueva me da tantas alegrías, pues yo tengo depositadas muchas expectativas en ella.

Mientras tanto, no puedo dejar de denunciar el mal uso de nuestros campos comunes, pertenecientes a todos, y no sólo de unos que piensan que es su cortijo particular. Lamentabilísima sorpresa me llevé al toparme con este montón de cientos de cartuchos abandonados como si tal cosa, bien acompañados de botellines y cajetillas de tabajo. Llevan allí mucho tiempo, dado el estado de oxidación de las partes metálicas. Tristísimo, y más porque viene de un colectivo tan agresivo con los demás usuarios del monte, quienes se arrogan derechos ancestrales y estar en la posesión de la superioridad moral de su suspuesto amor a la naturaleza. Ridículo, vomitivo. Odioso.


 ¡Qué assssco!

sábado, 22 de enero de 2022

viernes, 21 de enero de 2022

Alfa Romeo TZ3 Stradale


El Zagato Alfa Romeo TZ3 Stradale fue uno de los últimos modelos de la casa italiana diseñados por el carrocero Zagato. Nació en 2010 para celebrar el centenario de Alfa Romeo y sólo se fabricaron nueve unidades.
 
En realidad, el Zagato Alfa Romeo TZ3 Stradale derivó del Zagato TZ3 Corsa, un one-off realizado por encargo por el carrocero transalpino para un coleccionista alemán y que rendía homenaje a los Alfa deportivos moldeados por Zagato en los años 60, como por ejemplo el Alfa Romeo Giulia TZ2.

La idea gustó tanto a Zagato, que decidió fabricar un número reducido de unidades, dando lugar así al Zagato Alfa Romeo TZ3 Stradale. Aunque a diferencia del Zagato TZ3 Corsa, que fue concebido sobre un Alfa Romeo 8C Competizione, estas nueve unidades hicieron lo propio tomando la base de un Dodge Viper, aprovechando la reciente asociación de Fiat y Chrysler, que se cerró en 2009.

De esta manera, mientras que el ejemplar único cobraba vida gracias al V8 de 4.2 litros y 450 CV del 8C Competizione, el TZ3 Stradale escondía bajo el capó un propulsor V10 de 8.4 litros cuya potencia y par ascendían a los 640 CV y 793 Nm. Es decir, el mismo corazón que equipaba en aquellas el Dodge Viper, que era el SRT10 ACR-X.

También hacía gala de otros elementos del deportivo americano, como por ejemplo las salidas de escape, aunque el traje era claramente Zagato y Alfa Romeo, con formas curvas, un marcado aire retro, o los característicos faros redondos protagonizando la zaga. La propulsión trasera y una caja de cambios manual de seis velocidades completaban el conjunto.
 










jueves, 20 de enero de 2022

domingo, 16 de enero de 2022

Singletracks y on the road

Terminé el año y comencé otro con cierta actividad ciclista. Amo los velocípedos, todos, campo y carretera me atraen por igual, y paso buenos e inolvidables momentos sobre cada una de mis variadas monturas. Me siento afortunado por poder tener varias bicicletas distintas, y poder usarlas fácilmente saliendo prácticamente pedaleando desde mi propia casa.
Dejo ahora unas cuantas imágenes de mis últimas salidas, y comentarios sobre algunas tareas mecánicas realizadas recientemente y los porqués:
Esta fue la última ruta con la monstercross, que cada vez he ido civilizando más, adaptándola a rutas más light, más pisteras. Esta es una modalidad a la que me he ido apuntando a mi manera, con el reciclaje de mi Kona Explosif, y que me está dando ciertas satisfacciones, primero con las cubiertas de mtb de 2 pulgadas que ya tenía, y después con unas gomas mixtas de 1'75 y dibujo más liso por el centro, pero algo pesadas porque en realidad son para trekking o uso urbano, lo que las penaliza mucho en una actividad algo más lúdico-deportiva, que es lo que yo busco:


Con la Emonda hice un par de rutas "inclementes", en una me llovió y tuve viento de cara a la vuelta, pero salí bien contento porque la verdad es que esa bici me gusta mucho mucho. En la otra, un asalto al pueblecito El Madroño desde el embalse del Corumbel, junto a La Palma del Condado, bajé un puerto helado, y cogí un frío en el cuerpo que me tuvo dos días con dolor de garganta.


En cuanto a senderos y pinos, me veo obligado a coger el coche para llegar al sitio, ya que han cortado para más de un año el puente que comunica la ciudad de Huelva con la cercana Aljaraque. Aún así, me gusta al menos una vez a la semana acercarme a visitar la zona y comprobar el estado maravilloso que tienen los caminitos en esta época del año, y lo bien que se mantienen gracias al poco uso (precisamente por lo del puente cortado). Me pregunto a qué se dedicarán todos esos ciclistas que ahora no vienen a estos sitios.




Lo último que hice, ayer mismo, fue acercame a Cartaya y rodar por el enduro que lleva el mismo nombre. Hace quince años venía aquí todas las semanas, y me congratula comprobar que se mantienen las zonas en casi perfecto estado a pesar del boom de ciclismo y de motos de campo. Incluso he podido ver nuevos senderos que me gustaría investigar, pues la zona merece mucho la pena por tener un tipo de suelo cojonudo, no tan arenoso como los pinares de Aljaraque y El Portil, con gran agarre, y se necesita de cierta técnica para superar los numerosos obstáculos en forma de piedras y lajas que encontraremos.



En esta última salida me quedé sin freno delantero, y el trasero casi casi también. Ya me ocurrió la última vez que usé mi sufrida Da Bomb, que tengo desde 2007 creo, y tuve que sangrarlos y hacerles una puesta a punto desatascando y limpiando pistones... pero se ve que sus Hayes Nine ya han dado todo lo que tenían que dar. Eran los frenos que traía la Kona Stinky que me trajeron los Reyes Magos de 2005, y creo que tantos años de descenso, freeride y enduro han terminado por finiquitar sus posibilidades. Con no poca tristeza y perplejidad los he desmontado y tirado a la basura, por fin. Tenía en una caja guardados unos tremendos Hope M4 y M2, que tras unos años guardados como oro en paño, he decidido montar en esta bicicleta que me resisto a cambiar, y que he ido montando, desmontando y vuelto a montar a base de lo que había en el cajón de sastre, y de ahí su variopinto montaje, pero la verdad es que no dedicándole ya tanto tiempo al enduro, casi no me merce la pena invertir en ella.
Antes:

 

Después: 
Bomba con maneta regulable tanto en alcance como en distancia de las pastillas al disco, todo en CNC.




Pinza delantera de cuatro pistones, como si de una moto deportiva se tratara, tambien en CNC. La trasera es igual pero de sólo dos pistones, no hace falta más.



Por último, busqué unos neumáticos más ligeros para la Explosif, y encontré estos Schwalbe CXpro, en principio son las versión para 26¨ del mismo modelo para bicis de ciclocross, en anchura de 35 mm, que no llegan a los 400 gramos cada una, lo que unido a las cámaras específicas para esa medida han pegado un buen pellizco al peso global, que ha quedado en unos sorprendentes 10550 gramos, sobre todo teniendo en cuenta que no tiene ningún componente exótico. Estoy deseando probarla en su medio, y comprobar con el tiempo la duración y "comodidad" de estas ruedas:





Alicia en el País de las Maravillas

 En ocasiones cojo un clásico atípico y lo leo. A veces triunfo, como cuando leí a Truman Capote o a Hemmingway. Otras intento ver porqué una lectura ha sido considerada un clásico, busco emplazarla en lugar y momento histórico y comprender. Es por ello que me encantó, por ejemplo, "Ciudadano Kane", porque aunque vista bajo los parámetros del cine actual puede no gustar, no ser comprendida, o no ver nada especial en ella, siento y admiro lo que hizo el gigantón de Orson por entonces.

Y visto así, hay clásicos que permanecen a pesar del paso del tiempo (que es lo que precisamente los hace serlo), y otro que... mejor no gastar metáforas con ellos, como el afamado "Alicia", que es un desvarío de principio a fin, sin pies ni cabeza. El autor se justifica con que es un cuento para niñas, y al final, para dar explicación (¿acaso una novela de aventuras necesita tal cosa?) a las tropelías contra la lógica y la física, se justifica con aquello de "fue un sueño". Pues sí, cuando Alicia despertó, por fin, se acabó el sinsentido y la ausencia argumental. Una serie de situaciones tan absurdas como poco atractivas son las que llenan el breve libro (menos mal que es breve). 


Ni de coña leería la continuación "A través del espejo".

domingo, 2 de enero de 2022