domingo, 25 de abril de 2021

sábado, 17 de abril de 2021

Lo nuevo, pero menos

 Llegó el momento de cambiar la flaca. Después de mucho leer y también después de semanas de búsqueda y dudas, me decidí por una Émonda ALR, la versión fabricada a base de latas de refresco recicladas, que un tipo me ha enviado desde Ronda, en Málaga. 




Y venía con extras, como esta bolsita bajo el asiento con lo mínimo para salir airoso de al menos un pinchazo o reventón, con cámara, bombonita de CO2 y desmontadores:




No pude resistir la tentación de dar un pequeño garbeo de prueba, me acerqué hasta El Portil por la carretera de Malpica, lugar propicio para el ciclismo de ruta (odio llamarlo cicloturismo, pues yo no voy haciendo turismo, sino deporte, y con llamarlo ciclismo basta y sobra, sin sufijos). No pude menos que inmortalizar el hecho a pie de playa:



La émonda viene con grupo completo Shimano 105, muy decente en funcionamiento, y de estética aunque nada llamativo, sí inadvertida o sobria.


Se comportó de maravilla, sorprendentemente cómoda, manejable, con geometría cojonuda para lo que la usaré, y además la talla 52 me viene clavada, pareciera que la diseñaron y fabricaron pensando en mi fisonomía!!
Como buena Trek, acabados impecables en pintura y soldaduras especialmente camufladas en las zona de la pipa de la dirección y donde el tubo superior se une al del sillín. Lo más "normalito" es el juego de ruedas, un poco demasiado básico, pero es que la marca tiene que abaratar costes por algún sitio para ofrecer un producto de tal calidad a un precio adecuado. Todo no se puede tener, y tampoco es algo que no tenga arreglo..
El resto de los componentes son Bontrager, marca de accesorios de la casa, buena calidad, aunque quizá no los mejores en esta gama de precios. Aún así, la bici ha pesado, con pedales y los dos horribles botelleros de plástico, 8'800 kg, que no está mal para una flaca de aluminio en gama de acceso. 
Sus prestaciones me tienen maravillado, y rápidamente he rebajado todos mis tiempos en las rutas habituales. 
Cojonudo.


Tierra de jamones

 Ya se sabe que en Huelva hay playas, gambas y... jamón! Este rico manjar es conocido en el mundo entero, y son de renombre los oriundos de Jabugo. Pues El Repilado es una pequeña población vecina, a pocos cientos de metros de la capital jamonera, que vive asimismo de la fabricación y venta de la carne curada de ibérico, y por ella transcurre la ribera Caliente, paralela a cuyos márgenes, Oda izquierda, ora derecha, podemos seguir su curso hacia (o desde) Los Romeros, aldea serrana típica a cinco o seis km. 













sábado, 3 de abril de 2021

Cerrando un ciclo

Son muchos años, y aunque le he dado una buena vida con uso suave y espaciado en el tiempo, en el último año le he dado bastante caña. 

Esta máquina de casi treinta años se merece un descanso, o al menos un cambio de aires. Volverá a los brazos del heredero de su anterior dueño, que de modo sorpresivo la recibirá, y espero que le sepa sacar algo de jugo. Yo así lo hice y me alegro mucho, pues aunque es de una talla desmesurada para mí, me ha proporcionado no pocas satisfacciones y buenos momentos. 

Una ruta de despedida, no muy larga, y tranquila, con buen tiempo y ritmo pausado, disfrutando de sus bondades: absorción, comodidad, agilidad, estabilidad. Pero también con unos frenos de dudosa eficacia a pesar de ser tan bellos, y unos cambios por fricción que están lejos de ser prestacionales a pesar de mi tuneo para pasar de cassette de 6 a 9 velocidades con piñonera personalizada. Y aunque le cambié la potencia por otra más corta, y mi vecino Gerardo me regaló una tija (previamente torneada a la medida adecuada) que me permitía bajar el sillín unos centímetros que la original Campagnolo no me permitía, nunca fue perfecta en su ergonomía.



La Otero Pentax fue, y es, una gran bicicleta. En cuanto a la marca, Otero, tiene su historia, surgió en una pequeña tienda en Madrid, en 1927. 

Federico Martín Bahamontes disfrutó sobre muchas de ellas. Marco Giovannetti ganó la Vuelta con ellas. Los históricos equipos de la ONCE y Seur corrieron con ellas. También Anselmo Fuerte, Eduardo Chozas... Y cada bici tenía la firma de Otero, no solo con el emblema de la compañía, sino también con las horquillas. Una pluma de escribir adornaba cada horquilla, porque Otero creía que el ciclismo era cultura. Y así lo creía otra mucha gente. De hecho, era habitual que en ciertos países algunos empresarios les pidieran bicicletas para untar a los políticos.

El padre era la mente pensante sobre la parte técnica, el hijo era la mente pensante sobre la parte comercial. Fue Enrique Otero hijo el que popularizó las bicicletas Otero. Él fue quien diseñó campañas de 'marketing' en una época en la que a esa modalidad se la conocería, como mucho, como mercadotecnia, organizó la distribución de las máquinas, concibió anuncios... España entera conocía Ciclos Otero. Hasta el rey Juan Carlos se interesó por ellas. Surgieron innumerables ideas, como un tándem diseñado específicamente para ciegos (lo que originó la posterior colaboración durante muchos años con la ONCE y su equipo ciclista), la popularización de la bicicleta de montaña en nuestro país, o una de las primeras bicicletas de competición creada exclusivamente para mujeres o una bicicleta con un potenciador en el manillar perfecta para los velódromos.

Años después, el Comité Olímpico Español alabó la labor en este campo y José Manuel Moreno, oro en el kilómetro contrarreloj en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, así como todo el equipo español de ciclismo en pista, montaba bicicletas Otero. Fue un premio a un año muy duro para Ciclos Otero. Un atentado de la banda terrorista ETA contra la Capitanía General de Madrid destrozó buena parte de la tienda y tuvieron que mantenerla cerrada durante tres años, trasladándose temporalmente al centro comercial La Vaguada. Las pérdidas fueron incontables. Desde bicicletas hasta el taller, incluso el archivo fotográfico se quedó en el olvido por culpa de la bomba que mató a cinco personas el 7 de febrero de 1992. Por suerte, los Otero no tuvieron que lamentar daños personales, más allá del imborrable trauma.




Aquí vemos Induráin y en segundo plano a Marco Giovanetti, con el maillot amarillo de líder de la Vuelta a España, sobre su Otero Pentax:

Descanso activo con el limitador

 Un Jueves Santo atípico. No tanto para mí, sino para mi limitador de velocidad. 

Aprovechamos para dar un lindo paseo por los pinares de El Portil, zona habitual de transcursos ciclistas favoritos de mi persona, pero esta vez a pie. Ella no conocía esos bellos senderos rodeados de verdor en esta época del año.

Muchos creen, piensan que sólo hay naturaleza y verde en la sierra, y no es así. Lo tenemos muy cerca. Ahora, además, con la primavera en todo su esplendor, hay todo tipo de flore y colores, y es algo que dura muy poco por aquí, porque pronto hará calor y se agostará el campo, volviéndose de nuevo amarillo y marrón, aparecerá el polvo y la sequedad, y habrá que esperar de nuevo otros ocho o nueve meses a que llueva torrencialmente y comience el ciclo otra vez.















jueves, 1 de abril de 2021