viernes, 2 de septiembre de 2011
Justicia divina
Por Diossss, joder, ¿cuándo va a poner yutub un botón de replay en su reproductor? ¿Ein? ¿Cuándo?
jueves, 1 de septiembre de 2011
Modelos de código abierto para la civilización
Presentación imprescindible para cualquier amante de la filosofía OpenSource. En solo cuatro minutos Marcin Jakubowski nos explica su proyecto de que podemos definir como un proyecto de "maquinaria libre". El proyecto consiste en liberar planos de maquinas creadas por el mismo que cualquiera puede usar para construir esas mismas maquinas.
Sacado de este interesante blog.
Sacado de este interesante blog.
miércoles, 31 de agosto de 2011
preparando el futuro
Mi reincorporación laboral supongo que se acerca, inexorablemente. No sé todavía cuándo, pero sí sé que llegará.
yoga
Hoy, mientras desayunaba en soledad, como es habitual pues soy siempe el primero en despertar y abandonar el lecho, me ha venido un flash, uno de esos relámpagos que cruzan la mente, en este caso en forma de pregunta. Cuál había sido la aportación más importante que el yoga había hecho en mí, lo que parece algo baladí, pero no lo es en absoluto.
Comencé a practicarlo hace casi cuatro años, como ayuda en la recuperación de una lumbalgia que sufrí. Yo nunca había tenido problemas de espalda, pero se ve que la edad, los abusos de ciertos deportes, y la falta del descanso adecuado, me hicieron pasar dos o tres semanas bastante jodidas.
Fue un dolor insoportable, y recuerdo que sólo me sentía bien si estaba de pie o tumbado completamente recto. Tardó mucho en curar completamente, la verdad, y desde entonces me lo pienso dos veces antes de hacer cualquier esfuerzo serio, presto mucha atención a las posturas, y el yoga me ayuda a fortalecer la espalda y enderezar la cosa.
Porque yo vi entonces el yoga como una forma fácil de hacer ciertos ejercicios encaminados a la relajación y fortalecimiento de todo lo que rodea a la columna vertebral, lo que en verdad es cierto, pero también es un concepto incompleto.
Partiendo de la base de que el yoga no es único, no es una disciplina cerrada, yo pienso que hay tantos conceptos de yogas como practicantes del mismo. Yo, que entré en ello por una cuestión meramente física o fisiológica, quizá con ánimo meramente rehabilitador, he ido evolucionando.
Para mí, todo el rollo de la meditación era algo secundario, algo ilusorio, y lo veía o bien como únicamente propio de los muy expertos, o como una historia truculenta, algo demasiado oriental, algo ilusorio.
Bueno, con el tiempo fui comprendiendo que las asanas hay que practicarlas con total conciencia, con análisis, con conocimiento del porqué son así y no de otra manera, de qué músculos intervienen, del enraizamiento, de las líneas. Fui siendo consciente de que no se deben mezclar unas asanas con otras, que todas tienen su función lógica, y su orden en la ejecución. Y al final, con la postura del muerto, el relax, la conciencia en la inconsciencia, yo tenía que hacer un esfuerzo de concentración para no dormirme en la clase, pero a veces llegaba a soñar. Sobre todo al principio. Y no era la finalidad de ello, sino al contrario.
Bueno, todo este rollo para decir que al final también he llegado a comprender la meditación, su necesidad y sus beneficios.
Ahora puedo contestar, por fin, a la pregunta del principio: ¿qué me ha aportado el yoga? Más que una elasticidad mejorada, una espalda más fuerte, una zona pélvica más irrigada, el mayor aporte ha sido una mayor conciencia de mí mismo.
Pero sobre todo me ha hecho más paciente y, esto ha sido muy importante, más calmado. Me tomo mi tiempo, y eso antes no era así. Quizá sea porque también todo esto ha coincidido con un momento vital determinado, acercándome a los cuarenta. Quizá no tenga nada que ver. Me altero menos, creo que tengo una capacidad mejorada de análisis, y hago un esfuerzo constante y consciente de no juzgar, sólo contemplar.
Sí, en espíritu soy un auténtico "vagabundo del dharma".
lunes, 29 de agosto de 2011
La falacia
La historia del primer coche eléctrico llevado a producción por la gran General Motors no tiene desperdicio.
En 1990, la supercompañía de Detroit, animada por un Gobierno americano algo carente de respuestas medioambientales, contrató a algunos de lso mejores ingenieros recién salidos de la universidad para crear el que sería el primer coche 100% eléctrico llevado a la producción en cadena.
Los ingenieros, con un cheque en blanco encima de la mesa, hicieron posiblemente el trabajo más gratificante de su vida, y lanzaron a la venta en 1996 un eléctrico de aspecto futurista que fue un dolor de cabeza para creadores, Gobierno y fabricante en los años posteriores.
A pesar de vender poco más de 2.000 unidades entre 1996 y 2003 -fracaso de ventas se mire por donde se mire-, la repercusión mediática del EV1 -electric vehicle número 1- fue espectacular. Actores y famosos de toda la costa californiana empezaron a hacer campaña del EV1, como viendo en él una opción alternativa a los enormes motores de combustión que poblaban las carreteras del "estado dorado".
Mientras a los capos de GM se les caía la ceniza del puro cuando el de ventas les enseñaba el powerpoint con los números del último mes, el Gobierno americano empezó a tener presiones de las grandes compañías petroleras como Texaco.
No hace falta ser muy listo para sacar conclusiones. No obstante, yo, conocedor de la media de c.i. de mis ilustres y escasos seguidores, ayudaré con ello: "Yo, oh Gobierno todopoderoso -almighty, por darle un toque más yanki-, te encargo a tí, oh gran ejemplo del Sueño Americano, General Motors, hacer un coche a pilas; tu vendes y yo quedo de puta madre -gobierno = no contaminante, subimos puntos en las encuestas-; atiza, no contamos con los grandes hermanos podersosos del petróleo, quienes presionan hasta eliminar EV1; GM mata coche malo, gran máquina silenciosa que no gasta.
Entre 2003 y 2004, GM se dedicó a ir puerta por puera buscando sus EV1, subiéndolos en una grúa y destruyéndolos en un descampado en medio de la nada. Los expropietarios, con un débil contrato de leasing, tan sólo pudieron hacerse fotos con sus hijos adoptivos.
El asunto fue tan gordo que hicieron un documental asaz interesante sobre ello.
Para los escépticos, los incrédulos, que los hay, lo sé, miren aquí.
Foto del aborto:
En 1990, la supercompañía de Detroit, animada por un Gobierno americano algo carente de respuestas medioambientales, contrató a algunos de lso mejores ingenieros recién salidos de la universidad para crear el que sería el primer coche 100% eléctrico llevado a la producción en cadena.
Los ingenieros, con un cheque en blanco encima de la mesa, hicieron posiblemente el trabajo más gratificante de su vida, y lanzaron a la venta en 1996 un eléctrico de aspecto futurista que fue un dolor de cabeza para creadores, Gobierno y fabricante en los años posteriores.
A pesar de vender poco más de 2.000 unidades entre 1996 y 2003 -fracaso de ventas se mire por donde se mire-, la repercusión mediática del EV1 -electric vehicle número 1- fue espectacular. Actores y famosos de toda la costa californiana empezaron a hacer campaña del EV1, como viendo en él una opción alternativa a los enormes motores de combustión que poblaban las carreteras del "estado dorado".
Mientras a los capos de GM se les caía la ceniza del puro cuando el de ventas les enseñaba el powerpoint con los números del último mes, el Gobierno americano empezó a tener presiones de las grandes compañías petroleras como Texaco.
No hace falta ser muy listo para sacar conclusiones. No obstante, yo, conocedor de la media de c.i. de mis ilustres y escasos seguidores, ayudaré con ello: "Yo, oh Gobierno todopoderoso -almighty, por darle un toque más yanki-, te encargo a tí, oh gran ejemplo del Sueño Americano, General Motors, hacer un coche a pilas; tu vendes y yo quedo de puta madre -gobierno = no contaminante, subimos puntos en las encuestas-; atiza, no contamos con los grandes hermanos podersosos del petróleo, quienes presionan hasta eliminar EV1; GM mata coche malo, gran máquina silenciosa que no gasta.
Entre 2003 y 2004, GM se dedicó a ir puerta por puera buscando sus EV1, subiéndolos en una grúa y destruyéndolos en un descampado en medio de la nada. Los expropietarios, con un débil contrato de leasing, tan sólo pudieron hacerse fotos con sus hijos adoptivos.
El asunto fue tan gordo que hicieron un documental asaz interesante sobre ello.
Para los escépticos, los incrédulos, que los hay, lo sé, miren aquí.
Foto del aborto:
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| JORROROSO, se mire por donde se mire. |
sábado, 27 de agosto de 2011
Watch talk: Breil Ducati Corse
Hoy les presento otro regalo que en su día, hace unos cinco o seis años, me hizo el limitador por mi cumple.
Sin comerlo ni beberlo me vi con este Breil Ducati Corse, que es un reloj que, la verdad, yo jamás hubiera o hubiese comprado. No obstante, ahí está. Ayer le cambié la pila y volvió a la vida alegremente como si no hubiera pasado nada, como si no le importará nada de lo ocurrido. Sin pedir ninguna explicación sobre su condena al cajón, resurgió alegre con todas sus funciones inalteradas.
Obviando la explicación de lo ordinario que es tener un Breil -a menos que se trate uno de aquellos magníficos relojes automáticos buceadores de hace treinta años, el glorioso Breil Manta 1000 m-, este que ahora les muestro tiene ciertas peculiaridades. En primer lugar está hecho para Ducati, lo que me llega en la parte sentimental porque he tenido varias de esas motos, todas ellas magníficas, y en una época de mi vida que ha sido una de las mejores.
En segundo lugar, los detalles. No sé lo que costó, ni tampoco me importa, pero tiene cosas que, bueno, ahí se las enumero o desgloso: marca la hora con cierta precisión derivada de su movimiento de cuarzo, incluso los segundos mediante una pequeña agujita en la parte inferior; el dial es de fibra de carbono; tiene función cronómetro; tiene función de 24 horas y fecha; la caja parece muy maciza, hecha en acero, muy gruesa, y su color hace un bonito contraste con el negro del dial y los detalles rojos, así como con la correa de goma que también es roja, muy cómoda, que a su vez tiene el toque de un cierre deployante, algo impropio en correas de este tipo; y finalmente se supone que se puede sumergir a 100 metros -lo que no creo que sea recomendable con tanto botoncito-.
Les dejo otra instantánea para verificar su grosor tremendo, más propio de relojes hundibles más de 1000 metros:
Sin comerlo ni beberlo me vi con este Breil Ducati Corse, que es un reloj que, la verdad, yo jamás hubiera o hubiese comprado. No obstante, ahí está. Ayer le cambié la pila y volvió a la vida alegremente como si no hubiera pasado nada, como si no le importará nada de lo ocurrido. Sin pedir ninguna explicación sobre su condena al cajón, resurgió alegre con todas sus funciones inalteradas.
| Obviamente, su cristal no tiene tratamiento antireflejos, y como es curvo es difícil que no ocurra eso... |
Obviando la explicación de lo ordinario que es tener un Breil -a menos que se trate uno de aquellos magníficos relojes automáticos buceadores de hace treinta años, el glorioso Breil Manta 1000 m-, este que ahora les muestro tiene ciertas peculiaridades. En primer lugar está hecho para Ducati, lo que me llega en la parte sentimental porque he tenido varias de esas motos, todas ellas magníficas, y en una época de mi vida que ha sido una de las mejores.
En segundo lugar, los detalles. No sé lo que costó, ni tampoco me importa, pero tiene cosas que, bueno, ahí se las enumero o desgloso: marca la hora con cierta precisión derivada de su movimiento de cuarzo, incluso los segundos mediante una pequeña agujita en la parte inferior; el dial es de fibra de carbono; tiene función cronómetro; tiene función de 24 horas y fecha; la caja parece muy maciza, hecha en acero, muy gruesa, y su color hace un bonito contraste con el negro del dial y los detalles rojos, así como con la correa de goma que también es roja, muy cómoda, que a su vez tiene el toque de un cierre deployante, algo impropio en correas de este tipo; y finalmente se supone que se puede sumergir a 100 metros -lo que no creo que sea recomendable con tanto botoncito-.
Les dejo otra instantánea para verificar su grosor tremendo, más propio de relojes hundibles más de 1000 metros:
Listo para machacar
He pasado un muy buen rato visionando la peli "Kick-ass: listo para machacar".
Gira en torno a Dave Lizewski (Aaron Johnson), un estudiante de instituto que pasa inadvertido entre sus compañeros, sobre todo las chicas. Incluso corre el rumor de que es gay.
Apasionado de los cómics, un día concibe la idea de convertirse en un superhéroe, aunque no tenga superpoderes, no haya seguido un duro entrenamiento y ni siquiera tenga una razón de peso para ello. Pero la vida de Dave cambiará para siempre cuando conozca a un par de locos vigilantes: la terremoto de 11 años Hit Girl (Chloë Moretz) y su padre, Big Daddy (Nicolas Cage). Asimismo, forja cierta amistad con un joven que supuestamente también lucha contra el crimen, Red Mist (Christopher Mintz-Plasse). Y cuando todos se tengan que enfrentar al jefe de la mafia local, Frank D'Amico (Mark Strong), sus alianzas y sus verdaderas habilidades serán puestas a prueba.
El film es una sucesión de gags escabrosos y/u obscenos, típicos de peli para adolescentes -como mi edad mental es reducida, pues resulta que me hacen gracias, juas-. Se deja ver con cierta fluidez, aunque el verdadero prota, a mi entender, no es Kick-ass, sino Hit Girl, enseñada por un padre obsesionado con los métodos violentos y las armas. En ese punto me ha recordado -salvando las distancias, claro está-, a "Leon, el profesional". La niña es una sicaria letal, una jodida asesina sin escrúpulos, hábil, eficaz, rápida, letal e infalible. En cambio, el tal Kick-ass es un puto desastre, y presenta todos los síntomas de Spiderman: es un absoluto torpe en la vida "civil", incapaz de ligar a la chica de sus sueños, y cuando se pone las mallas verdes la cosa parece que cambia, aunque no mucho...
Le voy a dar un siete, sobre todo por la original historia de héroes y antihéroes. Recomendable, aunque no para niños.
Gira en torno a Dave Lizewski (Aaron Johnson), un estudiante de instituto que pasa inadvertido entre sus compañeros, sobre todo las chicas. Incluso corre el rumor de que es gay.
Apasionado de los cómics, un día concibe la idea de convertirse en un superhéroe, aunque no tenga superpoderes, no haya seguido un duro entrenamiento y ni siquiera tenga una razón de peso para ello. Pero la vida de Dave cambiará para siempre cuando conozca a un par de locos vigilantes: la terremoto de 11 años Hit Girl (Chloë Moretz) y su padre, Big Daddy (Nicolas Cage). Asimismo, forja cierta amistad con un joven que supuestamente también lucha contra el crimen, Red Mist (Christopher Mintz-Plasse). Y cuando todos se tengan que enfrentar al jefe de la mafia local, Frank D'Amico (Mark Strong), sus alianzas y sus verdaderas habilidades serán puestas a prueba.
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| Absolutamente ridículo |
El film es una sucesión de gags escabrosos y/u obscenos, típicos de peli para adolescentes -como mi edad mental es reducida, pues resulta que me hacen gracias, juas-. Se deja ver con cierta fluidez, aunque el verdadero prota, a mi entender, no es Kick-ass, sino Hit Girl, enseñada por un padre obsesionado con los métodos violentos y las armas. En ese punto me ha recordado -salvando las distancias, claro está-, a "Leon, el profesional". La niña es una sicaria letal, una jodida asesina sin escrúpulos, hábil, eficaz, rápida, letal e infalible. En cambio, el tal Kick-ass es un puto desastre, y presenta todos los síntomas de Spiderman: es un absoluto torpe en la vida "civil", incapaz de ligar a la chica de sus sueños, y cuando se pone las mallas verdes la cosa parece que cambia, aunque no mucho...
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| La verdadera protagonista |
Le voy a dar un siete, sobre todo por la original historia de héroes y antihéroes. Recomendable, aunque no para niños.
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