domingo, 16 de octubre de 2011

Mi modificación

A la fuerza ahorcan, decía mi santa abuela, que en paz descanse, cada dos por tres.
¿Se acuerdan de mi Seiko FFF? Más aún, ¿se acuerdan del incidente sobre el relojero incompetente?
Como consecuencia, adquirí unas herramientas "espcializadas", unos útiles de relojero por módico precio, no por ser de baja calidad, sino porque son elementos simples, y pocos: un extractor de agujas (9€), unas pinzas antimagnéticas (5€), un portamovimientos (4€), y una lámina para proteger el dial (2€). Una semana ha tardado en llegar desde Alemania, ya que no lo encontré en nuestra querida piel de toro.
Al turrón:
En primer lugar hay que abrir el reloj, operación que se realiza por la parte trasera que consiste en una tapa roscada. A tal efecto, he utilizado una llave especial, llamada Jaxa -no sé porqué-, y que ya tenía de antes.
Se hace sujetando el reloj con la otra mano, pero es que tenía que hacer la toma pictográfica.
Aquí tienen el Seiko con la tapa quitada:

Se aparta a un lado la tapa y se coloca boca abajo para que no se ensucie el cristal por dentro. Lo siguiente es sacar la corona, que va unida a un palito llamado "tija". Para ello hay que levantar levemente una pequeña solapa que hace de tope para que no salga, y que intento señalar:

Ahora toca extraer el movimiento. Algunos relores tienen unos circlips o aros retenedores metálicos que hay que sacar primero, pero en este caso no es así. Una pieza circular de plástico hace la función de ajustar el movimiento a la caja para que no se mueva, y de momento va fija y no hay que tocarla. Con las pinzas trinco por donde puedo, y con leves tironcillos sale sin problemas:

Se coloca en el portamovimientos para empezar a trabajar con comodidad:

Ya tengo preparado el nuevo dial. Ahora, para sacar las agujas, lo más recomendables es agruparlas todas, por ejemplo, a las doce en punto. Es un detalle no obligatorio ya que, en mi novatez relojeril me aventuro a hacerlo tal como están en ese momento, con tal de no tener que meter la tija de nuevo para moverlas. Se coloca el protector para no estropear accidentalmente el dial, y con el extractor se hace en medio segundo:

El dial va colocado con dos patillas minúsculas que se introducen a presión. Sólo es cuestión de localizarlas y utilizando las pinzas se hace un poquito de palanca, siempre con cuidado y mirando bien que no vayamos a doblar alguna piezecilla...
Un poquito por aquí...
Un poquito por allá...
Y voilà!
Se ubica la nueva, que encaja a la perfección, ya que está fabricada expresamente para este modelo en cuestión:

Y comienza la parte más peliaguda del tuneo, que consiste en recolocar las agujas. Están hechas de metal muy fino, fáciles de doblar, y van encajadas en unos minitubos llamados "cañones". La horaria y la minutera tienen el ojal grande, y son más o menos fáciles. Aunque al principio intenté hacerlo con un tubito, desistí rápidamente y usé las pinzas, con muchísimo cuidadín:

La trotadora o segundero, que he sustituido la original por una de color roja que le da un toque más deportivo, tiene más tarea. De hecho, me empecé a acojonar en un momento dado por la dificultad, y opté por colocar el protector del dial por si acaso...


Para ello coloqué lo mejor que pude la aguja sobre su cañón con las pinzas en la mano derecha, y con un palillo mondadientes recortado para hacerlo plano presioné con la otra mano. Me costó un buen ratillo, porque no lo veía claro, y ya con casi cuarenta tacos la vista no va como debiera. Me apunto una lupa de relojero para la próxima compra, sin duda.

Por fin, esto ya empieza a parece un reloc de nuevo.
Se coloca en la caja, teniendo en cuenta que las tres debe quedar hacia la corona. Luego se cierra con la Jaxa, y se le dan un par de meneos para que cargue un poco el mecanismo y comprobemos que todo furula correctamente.
Totalmente cerrado y funcionando, nada roza y todo gira bien.
Le monto la correa de goma con deployante que le puse hace tiempo para sumergirme más a gusto, y por fin podemos ver el resultado final:

Decir que lo he tenido puesto unas cuantas horas antes de realizar esta entrada, para comprobar que todo iba bien, y el resultado ha sido más que satisfactorio. No me canso de mirarlo.
Aquí les pongo un retrato del antes, para que puedan comparar:


Y unos shots del lumen:

Antes

Ahora

Mañana, si las circunstancias y los elementos lo permiten, visitaré al relojero profesional para mostrarle y resfregarle por su dura cara mi hazaña. Es que ni me puedo imaginar lo que va a decir, a ver por dónde me sale.

4 comentarios:

  1. perooooo......que haces??? chapucero!!! para empezar el nuevo dial no lleva el logotipo seiko, y para terminar, he observado que ahora te quedas sin ver el dia de la semana y del mes!!!

    viejo chocho!!!
    jajajajajja!
    Un abrazo McGiver!!

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  2. De eso se trata, cojones, no ha entendido usted nada. Nada de nada.

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  3. Pues yo flipo con lo manitas que eres! Que el reloj lleve logo, dia, mes e incluso hora, pfff, como que me da igual! Ya sabes que mi punto fuerte es el humor, y si encima es escrito, aun peor!

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  4. Vaya, parece que va usted recuperando el tono...

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