jueves, 16 de mayo de 2013

Invernalia

Y de repente, como en la serie de la HBO, llegó un inesperado frío. Mientras espero la reconfortante tostada y el café que me hará entrar en calor y elevar el ánimo, veo a través de la cascada de cristal que me separa de la acera cómo algunos caminan encorvados, hundiendo la cabeza entre los hombros, aguantándose con la mano esa solapa de la chaqueta que, rebelde y empujada por el viento, quiere dejar al aire el pecho asustado.
Lo dejo aquí, que la linda camarera ha llegado con las viandas.