domingo, 15 de marzo de 2026

Perderse está bien

Sigo un camino que cada vez se va estrechando más hasta terminar desapareciendo. ¿A dónde iría? ¿Por qué termina aquí? ¿Quién lo trazó y para qué?
Apago el motor y desmonto, decido dar un paseo por los alrededores buscando una continuación al bello sendero que traía, pero el esfuerzo es improductivo. 
Me veo en mitad de la nada, rodeado de pinos, jaras, y mucho verde. Época maravillosa para andar por el campo. Hay pájaros que cantan, algunas nubes pasan. Tiempo primaveral, sin duda, ya empiezo a pasar calor, me sobra impedimenta que al principio del viaje me venía bien.


La Yamaha se porta bien, cada vez nos conocemos mejor, y me gusta: es una máquina sencilla, capaz, económica, fiable.


Mientras la mayoría de mis compañeros de aventuras off-road se han pasado a motos gordas, yo intento aprovechar las ventajas de la ligereza de la TTR aprendiendo y memorizando un mapa mental de caminos por la zona de Niebla y Valverde. Lo paso bien, lo podría pasar mejor si fuera acompañado como antaño, pero el buey solo bien se lame. Es lo que hay.


 Teniendo en mente un largo viaje en Semana Santa, que quería hacer con la Tiger, me asaltan dudas para hacerlo con la Yamahita, ya veremos en qué quedamos al final. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente, quédese a gusto, pero si firma como anónimo nadie lo verá.