miércoles, 18 de julio de 2012

Fit service

Trek ofrece desde hace poco un nuevo servicio a sus clientes, previo pago, claro está. Se trata del rimbombante y markético "Trek Fit Service", o servicio de ajuste, consistente en la toma de medidas corporales, medición de ángulos, elasticidad, y en base a unas tablas ergonómicas se recomiendan los ajustes más adecuados para la práctica del ciclismo.
Claro, para ello hay que ir con tu bici, equipado con culotte y zapatillas para los pedales automáticos.
Todo esto lo hice en Sevilla, en el Trek Bicycle Store Sevilla, antes Cien x Cien Bici.

Allí me planté un martes cualquiera, y me tumbaron en una camilla para tomar medidas y tal, como ya he comentado. La bici en un rodillo, donde después se comprobó lo bien o mal que estaban reguladas la cosas típicas que se pueden regular en una bici: altura de sillín, distancia sillín-manillar, altura del manillar, longitud e inclinación de la potencia, ubicación del sillín respecto del pedalier...
Y, oh sorpresa, lo que es el montar horas y horas en bici, en varias bicis todas ellas distintas, y con el tiempo y un mínimo de observación ir adaptando cada una a tu propio yo, a tu modo de pedalear, a tu cuerpo. Porque es la bici la que te sirve a tí, o sea, tú no eres un esclavo de la máquina. La sorpresa es que estaba todo casi correcto según un librito de Trek, con multitud de ilustraciones y explicaciones "científicas".
No dudo de la valía de los consejos, supongo que eso lo habrá hecho un médico, o un fisioterapeuta o similar. Quiero creer que es así, los americanos no se andan con tonterías en cuestiones de salud. Bueno, en general no se andan con tonterías en nada de nada, pues es costumbre en esa nación el demandar y exigir por lo que se paga, allí el pueblo no es indolente y conoce sus derechos. Y también sus obligaciones.
Digo todo esto, que parece baladí, porque mi servicio de ajuste fue realizado por el mecánico del establecimiento.
Ignoro si tiene formación médica, y si es así, no se me ha informado. Yo me dejé hacer, soy de natural confiado y pacífico, y aunque usó términos como "troncánter", y parecía conocer por donde pasaban los nervios de las manos y los pies, a veces lo veía yo un poco despistado.
Quizá sea achacable a la falta de práctica, consultaba muchísimo el manual, las interrupciones eran constantes, y su actitud era, a menudo, dubitativa, lo que resta confianza al cliente. No obstante, lo que se tenía que hacer fue hecho. Se podía haber hecho más rápido, es cierto, porque dos horas es mucho tiempo para el resultado final, y todo el mundo no puede perder una mañana entre semana para estos menesteres.

Algunas fotos robadas de ilustraciones ergonómicas:



En resumen, yo algo he aprendido, y eso que tenía la bici casi perfecta para mí. Veo este servicio muy útil para estos supuestos:
1.- te compras una bici nueva, y te ayudará a adaptártela.
2.- eres un negado, y a pesar de llevar años montando, no te diste cuenta de que vas demasiado estirado, con las piernas encogidas, o no comprendes porqué se te duerme la mano o el pie.
3.- eres un novato y no tienes ni puta idea de lo que es montar en bici.
4.- eres un experto, compites, y quieres extraer lo máximo de tí.
5.- tienes algún tipo de lesión y no sabes cómo adaptar la bici a tus condiciones físicas.

Por lo demás, la iniciativa es buena, lo tomo como algo positivo. Todo no es vender bicis, hay que cuidar al cliente, ponérselo fácil, ayudarle a reglar una posición, a tocar suspensiones, aconsejar con honestidad a la hora de vender... el abanico de posibilidades es amplio, y un punto positivo es ofrecer esta posibilidad del servicio de ajuste corporal. ¿A qué precio? Ahí no voy a entrar.

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