domingo, 18 de octubre de 2020

Toyota GT-One versión de calle

 


El coche de carreras más avanzado de su tiempo y uno de los más increíbles coches de homologación de la historia. 
Lo que hay que saber:
- sólo se hizo uno
- no estuvo disponible para comprarlo
- se encuentra en los sótanos de GTEurope
- su mejor resultando fue un segundo puesto en Le Mans '99

Sobre la curiosidad de la existencia de estos vehículos, hay que decir que estos coches tenían que existir para homologar la versión de carreras, aunque fuera sólo una unidad. Por eso tanto Toyota como Nissan sólo produjeron una única unidad de sus respectivas criaturas de competición homologadas para la calle, con el fin de que les permitieran correr en Le Mans. De hecho, para ellos, estos coches no son considerados como unos Supercar o Hypercar, sino simplementes modelos de homologación, algo anecdótico.


La noche

 Error de cálculo, pues ya atardece antes y no me di cuenta. Creí que la puesta del Sol sería sobre las 20:30... cuando en realidad ocurrió tres cuartos de hora antes. Esto supuso un revés, un inconveniente, pero tampoco fue tan grave: Pedrito llevaba una linterna de esas que se ponen en la frente, tipo minero, más la ayuda de la potente linterna de su iPhone, y con tiento, poco a poco, metro a metro, con algún derrape inesperado, raíces en forma de trampa, agujeros imposibles de intuir... en fin, lo propio de la oscuridad.

Pero todo comenzó con la idea de llegar al enduro del Piedras, que desde Huelva tiene un tironcito, un pelo menos para Pedrito que vive ocho kilómetros más allá. Trazamos por la vía más directa, sin entretenernos más de la cuenta en senderos retorcidos, pues ya tendríamos ración de ciclismo técnico en la zona de Arroyo Gordo, que a mí personalmente me encanta.







Para finalizar el report de la ruta, esta positivación electrónica en modo pausa, justo a la entrada del último tramo del Arroyo Gordo, que me gusta especialmente:



viernes, 16 de octubre de 2020

El ocho

 Aproveché un par de días de visita en Dos Hermanas, para darle una vuelta a los viejos y celebrar el cumple-santo de la suegra, para dar un paseo en bici. 

Ya saben ustedes, si suelen perder el tiempo en pasarse por éste, mi bloc, que allí guardo celosamente una Kona Hei Hei '97 para estos menesteres. ¿Qué mejor bici para "disfrutar" de esas pistas interminables? Es cierto que el terreno no acompaña para producir sensaciones emocionantes, por su planitud y ausencia de senderos revirados, y hay que echar mano de mapa, imaginación y ganas para lanzarse a recorrer territorio. 

Aproveché que paré a marcar el terreno con una meada para tomar esta instantánea:


El suelo absolutamente seco, esa tierra parduzca, o a ratos más tipo albero, un poco de carril bici, otro poquillo de asfalto... todo vale para completar algo mínimamente disfrutable.
Al final, una capa de polvo cubría el titanio de la Kona, y hubo que pegarle un manguerazo:


La ruta, de unos 46 km, tiene una forma que recuerda vagamente al número ocho:



TWR-Nissan R390 GT1

 



Esta imagen fue tomada en unas pruebas realizadas en el circuito Paul Ricard. Un mes antes de las sesiones de pre-calificación, todo el equipo estuvo presente para un test de 24 horas en condiciones de carrera. Brundle publicó una vez que en esas pruebas llegó a ser cuatro segundos por vuelta más rápido que su mejor tiempo del año anterior (a los mandos de un McLaren F1 GTR). 

Igual que el Toyota GT-One, el motor era una versión muy actualizada derivada de un Grupo C.

La montaña

 Por primera vez, me interno en la experiencia de una ruta con la flaca por carretera de montaña. El día se presentaba propicio en cuanto a clima: temperaturas óptimas y ausencia de viento palpable. Mejor así, no quería interferencias en este experimento.

Mis rutas de carretera son más o menos llanas y de no mucho kilometraje, creo que debe ser un proceso de adaptación de mi cuerpo a estos esfuerzos desconocidos, y aunque mi físico responde adecuadamente a pesar de mi edad, he empezado un poco tarde con esta actividad. Sí, es ciclismo, pero cada disciplina tiene sus requerimientos, y avanzar es más una cuestión de oportunidad y arrojo, quizá, que de viejitud. Aún así, tengo un amplísimo margen de mejora, soy consciente, pero no quiero batir récords, participar en carreras, ni siquiera en marchas multitudinarias (oh, horror, gente acumulada!!!).

Sólo quiero disfrutar.


Para no hacer mella en mi cuerpecito, decidí salir desde la explanada-parking que hay a la altura de la presa del Corumbel, lugar propicio y habitual de aparcamiento para ciclistas, senderistas y pescadores. Y tomé dirección Norte hacia Berrocal, por una carretera llena de curvas y cuestas, auténtica carretera típica de montaña, que a la postre me enseñaría en qué consiste la belleza, gloria y épica del ciclismo de ruta.


Y a fe que lo conseguí. Reservándome las fuerzas en la ida, que era en su mayoría ascendente, pues no sabía lo que me iba a encontrar, partí con no pocas incertidumbres y dudas. La carretera elegida la conozco porque he pasado con la moto y con coche cienes de veces, y recuerdo incluso cuando se trataba de una pista forestal de gravilla... Pero uno en un vehículo a motor no se fija en muchas cosas, va pendiente de la conducción. En bicicleta es todo muy distinto, la velocidad no es la misma, y da tiempo a observar el paisaje y a pensar. Sí, el ciclismo es uno de los deportes que permite meditar, liberar la mente, concentrarte únicamente en seguir y seguir, dejar la mente en blanco... bueno, supongo que cada cual tendrá su método y técnica para vencer las barreras mentales, evitar la procastinación, vencer a la pereza.
Por fin llegué a la cima que buscaba, un mirador justo antes de llegar a Berrocal. Tras beber un poco e inmortalizar el momento, partí de vuelta para no dejar que las piernas se enfriaran mucho: tocaba una corta pero empinadísima bajada y luego acometer el puerto que, si soy sincero, jamás pensé que pudiera superarlo con la "facilidad" con que lo hice.

He pasado calor, frío en las bajadas, alucinado con las vistas, asombrado con el nivel de otros ciclistas que me superaban sentados y silbando mientras yo iba de pie en la marcha más corta, he pasado miedo, incertidumbre... y la satisfacción de superar este minúsculo reto. Es fácil ser tan feliz a veces.

En definitiva, una experiencia que repetiré, pero saliendo desde La Palma y no del pantano, para añadir unos kilómetros, visto que he podido con el reto en primera instancia con cierta solvencia.

jueves, 8 de octubre de 2020

Lo magnífico

 A veces los elementos confluyen para que se cocine una buena salsa a base de ingredientes heterogéneos... que puede resultar muy satisfactoria, como pudiera ocurrir con un pesto para los macarrones!!!

Cuando fui avisado para dar un paseo serrano con Vicente y Antonio Lozano, a los mandos de R-1 y Tuono V4, no pude resistirme, a pesar de que también nos acompañarían dos 1200GS y una KTM 1190 Adventure.


No pasa el tiempo por mi rubia, que mantiene el tipo estético y dinámico (quiero creer). Vicente no quiso apretar la Yamaha de su compañera sentimental, no estaba acostumbrado a esa máquina y quería acompañar, además, a una de las GS. En cuanto a la Tuono, ¿qué decir? Semejante maravilla de la técnica merecería todo un documental con profusas imágenes a todo color, detallar cada característica, intentar transmitir las sensaciones visuales y auditivas, de recrear el movimiento, la pétrea compostura de las tumbadas acelerando a buena velocidad en parabólicas curvas sin coscarse lo más mínimo...


Espectacular.

Lotus Elise GT1 versión de calle

A diferencia del coche de carreras oficial, esta versión "road legal" estaba impulsada por un motor de 3.5 litros de ocho cilindros en uve, procedente de un Lotus Esprit. Con un peso de alrededor de 1000 kg, el señor Colin Chapman seguro que habría estado orgulloso: 



 

miércoles, 7 de octubre de 2020

Vía verde en pareja

 La semana pasada un repentino dolor de cabeza truncó nuestro recorrido por la Vía Verde de los Molinos de Agua cuando llevábamos pedaleados apenas cuatro km y pico. Con la vuelta llegamos a casi 8'5 km. 

Esta vez cambiamos el paisaje, y escogimos el Camino Verde de Mazagón a Matalascañas, bastante llano y bien cuidado, al menos el tramo que hicimos, en total, entre ida y vuelta, 23 km, que no está mal para el limitador que no ha hecho ciclismo en su vida.

Hacer algo juntos, a ritmo pausado, charlando, comentando lo que vemos y lo que sentimos, es más importante para mí en estas ocasiones que el puro deporte (ni sudé, el terreno es llano, hacía algo de fresco, y el esfuerzo mínimo).



singletrack fury: acero puro

Pequeños cambios de componentes, ligeras variaciones de configuración, pueden hacer más cómoda una ruta, o incluso más eficaz en el rendimiento. Diferencias sutiles, quizá sólo estéticas, complicado valorar la funcionalidad de piezas de gama un poco más elevada aunque sean de generaciones anteriores.


Me gusta mi 29er, una bici rara, pero válida, con geometría avanzada para su momento, casi actual a día de hoy; materiales antaño denostados, ahora quieren volver a traer el acero a nuestras vidas... como si hubiera faltado alguna vez de nuestros corazones.


Cada vez que un cartelito del Bocina nos informa del nombre del caminito, una sonrisa cruza mi cara. ¡Suerte de tenerte por aquí, amigo Ernesto!



 Atardece antes, se acerca el invierno, o eso parece a raíz de los tiempos que tocan. Pero el calor, al menos durante el día, inunda el ambiente en este veranillo de San Miguel. 




Mercedes-AMG CLK LM

En su primera aparición pública, en Le Mans, ambos Mercedes CLK LM clasificaron primero y tercero en parrilla (sólo el Toyota GT-One número 28 pudo interferir. El primer Porsche 911 GT1 fue cuarto, un segundo más lento que el CLK de Gounon/Bouchut/Zonta.

Pero muy pronto la demostración de poder de las "flechas plateadas" tornó en una completa humillación: el coche de Ludwig/Schneider/Webber (el de la foto que pongo aquí) tuvo una avería de motor tras la primera hora de carrera. El motor del otro coche, el número 36, rompió justo una hora más tarde por el mismo motivo: una correa de la bomba de agua defectuosa.



Pero no deja de ser uno de los más bellos ejemplares de la edad de oro de la resistencia.