miércoles, 4 de febrero de 2026

Fracaso profundo

En unas declaraciones que ya están dando la vuelta a Europa, el canciller alemán admitió que la Unión Europea atraviesa un fracaso profundo debido al exceso de regulación y burocracia. 

Afirmó que tanto Alemania como el resto de Europa tienen un enorme potencial económico y tecnológico, pero que este se ve ahogado por normas absurdas, lentitud administrativa y decisiones alejadas de la realidad productiva. Sus palabras suponen uno de los cuestionamientos más duros al proyecto europeo desde dentro y refuerzan el creciente malestar social y político contra Bruselas.


sábado, 24 de enero de 2026

Suma y sigue


 El planeta Tierra sigue su curso ajeno al devenir humano o animal. El CO2 es tan necesario como el respirar. Se sigue usando desodorante y la capa de ozono, cosa extraña según los políticos, se cerró; el mar está a la misma altura que hace 2000 años (salinas de Alicante) salvo cuando el ser humano construye donde no debe como en El Portil o Matalascañas; Al Gore se hizo millonario y los polos lucen atestados de hielo, y Sánchez decia en León este verano que los incendios eran por la "caló", la de toda la vida. Resumen: engañar a los ingenuos para...¡impuestazos! Y que no se olvide, meter miedo para someter a la población con un argumento pueril. 

viernes, 23 de enero de 2026

Harrison Ford, la bicicleta, la salud


 Harrison Ford mantiene una rutina sencilla, pero constante para seguir activo a sus 83 años. 

El actor tiene en el ciclismo a su mejor aliado: suele pedalear alrededor de 25 kilómetros diarios, recorriendo la costa del Pacífico desde Brentwood hasta Malibú.

Una práctica que combina disciplina, aire libre y movimiento, clave en su forma de verse y sentirse bien. 

-Leído en la Red-


P. D.: Acerca de si es una bici asistida, yo pienso que una bici asistida, definitivamente te ayuda a poder pedalear con menos esfuerzo, pero no lo hace todo por ti. Eres tú quien se obliga todos los días a subirse a un aparato a hacer ejercicio, y créanme amigos que si ustedes aún no lo han intentado (hacer ciclismo), el kilómetro más difícil es ese, el primero qué haces, porque para ello, tuviste que levantarte de la comodidad y salir dispuesto a hacer 10, 20, 30 o los kms que sean, para enfrentarte al principal rival, el que está en tu cabeza diciéndote que sería mejor parar y dejar de pedalear; y si a eso le sumas tener más de 80 años ... queda justificado o, al menos, comprendido.

jueves, 22 de enero de 2026

Fracaso estructural

Se atribuye a Albert Camus la frase: «No se puede dar al Estado el poder de hacer el bien sin darle también el poder de hacer el mal; en realidad, de hacer cualquier cosa». Cuando solemos necesitar tres comisiones, cien expertos y una cumbre europea para no decir nada, no es poco mérito condensar en tan pocas palabras uno de los mayores autoengaños de la política contemporánea: la creencia de que el problema no es el poder, sino quién lo ejerce.

En España, desde hace décadas, los abusos institucionales, la colonización partidista y la erosión progresiva del Estado de derecho han generado una reacción social que va de menos a más. Pero esa reacción es, en lo esencial, fulanista. Apunta a nombres propios (Felipe, Aznar, Zapatero, Rajoy, ayer, Sánchez hoy) o como mucho a unas siglas, mientras los fallos del modelo y la cultura del poder permanecen prácticamente intactos.

El problema es en buena medida estructural. La Transición resolvió con éxito una urgencia del momento histórico: evitar el conflicto y asegurar el cambio de la dictadura a la democracia. Pero lo hizo al precio de dejar sin cerrar cuestiones clave: separación efectiva de poderes, despolitización de los órganos de control, límites reales al Ejecutivo, fiscalización práctica de los partidos políticos, responsabilidad personal de los cargos públicos. Lograr el consenso era imprescindible, pero tuvo un coste: una debilidad de origen que ha sido explotada por quienes aspiran a concentrar el poder, que en España nunca han sido precisamente una minoría exótica.

El resultado es una democracia en la que ciertamente se vota, pero en la que los principios de igualdad ante la ley, separación de poderes y control del Ejecutivo se han ido volviendo inoperantes. No mediante golpes radicales, sino a través de un goteo de acciones e interpretaciones interesadas, y una colonización de las instituciones que debería alarmarnos mucho más de lo que lo hace.

Cuando depositamos en el Estado el poder de «hacer el bien», lo que estamos haciendo es concederle el poder de imponer, discriminar, sancionar y moldear la sociedad conforme a criterios ideológicos. Y ese poder no cambia de naturaleza según quién gane las elecciones. Cambia de manos.

Pero el poder, como la historia se ha encargado de demostrarnos una y otra vez, nunca se conforma con hacer solo el bien. 

Entre otras cosas, porque nadie en el poder reconocerá jamás estar haciendo el mal.

jueves, 15 de enero de 2026

¿Adiós al globalismo?

Donald Trump está desmantelando rápidamente gran parte del sistema globalista que se apoyaba en una red de organizaciones supranacionales y que utilizaba operativamente en muchos contextos ONG, organizaciones no gubernamentales, muchas de las cuales en realidad estaban financiadas por Estados, principalmente EEUU, y por tanto eran gubernamentales de facto.

Hace unos días, el presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva para que Estados Unidos se retire de 66 organizaciones internacionales que "operan en contra de los intereses nacionales de Estados Unidos", 35 organizaciones no pertenecientes a la ONU y 31 organizaciones de la ONU.

Y el martes pasado, el secretario de Estado Marco Rubio anunció que Washington ya no utilizaría ONG para la ayuda exterior, citando el sector sanitario como ejemplo. Esta ayuda sería gestionada directamente por el gobierno estadounidense en colaboración con el gobierno del país receptor.

Un doble golpe mortal para un sistema tambaleante. Un tercer golpe podría llegar en unos días. Trump asistirá al Foro Económico Mundial en Davos, el corazón de la élite globalista. ¿Para qué? Habiendo comprendido su lógica, es probable que aproveche esta oportunidad para acorralar a la élite global : o con Trump, despidiéndose de los planes globalistas implementados durante los últimos 30 años, o en su contra, encaminándose a una colisión con Estados Unidos.
Porque el nuevo mundo debe volver a la soberanía, con el debido respeto a los numerosos globalistas desconsolados e inconsolables como Macron, Starmer, Merz y Ursula von der Leyen. El viejo mundo está renaciendo; ya no es su mundo. 
Europa sin futuro alguno.
Ahora Macron, Stamer, Merz buscan pactos con Rusia después de arruinar al continente y llevar a la muerte a centenares de miles de muchachos.




sábado, 10 de enero de 2026

La belleza no es subjetiva. Otra prueba.


Silvia: Todas las razas son igual de bellas. La belleza es subjetiva, a los negros le gustan más las negras, porque las ven más bellas que a las demás.

Mayo: Éso es totalmente falso, lo primero que hace un negro exitoso es conseguirse una rubia, Pelé, Ronaldo, Tiger Woods y un inacabable etcétera confirman lo que digo. Lo mismo los indios, Monzón, Charles Bronson, Sergio Romero no quieren las de su raza, quieren rubias, y solo porque son muy exitosos pueden conseguirlas... Por otra parte debo decirte que la belleza es objetiva; subjetiva es la emoción que emite opiniones como si fueran conocimientos. La belleza es totalmente objetiva; está vinculada con las proporciones, la simetría, el color y la mecánica del ojo. Es perfectamente medible. Es 90-60-90 y no 70-110-120. Lee el estudio de las proporciones de Da Vinci. El mito de la belleza subjetiva fue prodigado e impuesto por las mujeres feas y por los hombres que no conquistan mujeres bellas. Ésta muy divulgado porque dentro de estos dos grupos se encuentra la gran mayoría de la población.


viernes, 9 de enero de 2026

jueves, 8 de enero de 2026

El derecho internacional


EL DERECHO INTERNACIONAL, fundado en principios como la soberanía de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza, fue concebido tras la Segunda Guerra Mundial para evitar abusos de poder y proteger a las poblaciones civiles. En teoría, ese marco debía servir como contención frente a dictaduras y violaciones graves de derechos humanos. En la práctica, sin embargo, su eficacia ha dependido casi siempre de la voluntad política de los Estados y no de mecanismos automáticos de protección.

En el caso de Venezuela, organismos internacionales documentaron durante años detenciones arbitrarias, torturas, persecución política y represión sistemática. Informes, resoluciones y condenas públicas dejaron constancia del carácter autoritario del régimen, pero no lograron frenar la tiranía ni proteger a sus víctimas, ni impedir centros de detención como el Helicoide ni la criminalización de la disidencia.

Esa contradicción es señalada con crudeza por el periodista Cristian Campos, al cuestionar que el derecho internacional no haya servido para evitar la tortura y la represión, pero sí sea invocado ahora para blindar al responsable político de esos abusos. Su planteo expone un dilema de fondo: normas pensadas para ordenar las relaciones entre Estados que terminan siendo ineficaces (o funcionales) frente a regímenes que violan derechos desde el poder.

Por eso, el súbito alarmismo de quienes hoy se refugian en el derecho internacional contrasta con décadas de inacción frente a la dictadura venezolana. El problema no es la existencia de principios jurídicos, sino su aplicación selectiva. Cuando el derecho no protege a las víctimas, pero sí incomoda cuando cae el victimario, su credibilidad queda inevitablemente en entredicho.

miércoles, 7 de enero de 2026

Bruja mala

 Von der Leyen rechaza la palabra "censura" y habla de "pre-debunkage". Este nuevo idioma le recuerda a Orwell: cambiando el lenguaje, cambiamos la realidad percibida.

Es importante saber que las normas sobre servicios digitales son aplicables en todo el mundo. Las grandes plataformas deben acatar las reglas de la UE en todas partes. Resultado: el contenido legal en los Estados Unidos, protegido por la 1a Enmienda, puede ser censurado a nivel mundial si no le gusta Bruselas.

La DSA (Ley de Servicios Digitales) también empuja estas plataformas para sofocar las críticas a las instituciones o políticas de la UE de antemano, por temor a las multas. La Unión Europea establece el ministerio de la "verdad" y ya no sirve al pueblo, sino que decide por encima de ellos qué opiniones se toleran, qué narrativas son "seguras" y qué voces deben desaparecer. Todo esto en una indiferencia casi general. 

El nazismo intenta consolidarse en Europa. 

La ventaja es que Europa hoy, es nada.

Ni la poderosa China.

Ni la invencible Russia.

Ni el gendarme universal, USA.

NI India, Irán, el mundo árabe, Japón, África o HispanoAmerica son vasallos de nadie, menos de la paupérrima UE. 

Vete a cuidar vacas alemanas y apartarte de nuestra vista, no vayamos a forzar que tú y tu compa Lagarde, acabéis en El Temple  como María Antonieta.

martes, 6 de enero de 2026