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lunes, 7 de septiembre de 2026

-morralla

Visto en la concentración del día de Ceuta, en la Plaza de la Constitución, Huelva.


 

sábado, 22 de agosto de 2026

Caballo hinchable de Troya

 En Málaga pusieron una norma que impedía jugar a las palas en la playa bajo la amenaza de una multa de 3.000 euros; mejor que te peguen un tiro. Vigo introdujo sanciones de hasta 750 euros por evacuación fisiológica en el mar, esto es, hacer pis en el agua, pero no recuerdo que pusieran vigilantes. Me acuerdo de estas monerías regulatorias ahora que han construido cabañas los subsaharianos en la playa del Trampolín de Ceuta con cañas, hojas de palmas y palos. Duermen allí, se cortan el pelo y se dan de piñas con maderas y machetes. 

El machete es un instrumento venido de la selva que se ve mucho ahora en España, un país en el que la gente se da de cuchilladas en la cabeza al tiempo que no te puedes encender un cigarro en una terraza. Todas las prohibiciones tienen un punto razonable y otro muy absurdo.

Me acuerdo de cuando, durante la pandemia, andaba la Policía por el barrio haciendo mediciones en el espacio-tiempo para dilucidar si te metía un puro por haber tirado dos veces la basura, y las leyes que te mantenían encerrado en casa y no te dejaban acudir al entierro de tu padre resultaron ser inconstitucionales.

Sucede también cuando María Jesús Montero anda mirando si has vendido el triciclo de la niña que se le ha quedado pequeño en Wallapop y, al mismo tiempo, José Luis Rodríguez Zapatero trafica presuntamente con barcos cargados de petróleo de Venezuela hacia China. Petróleo con sangre.

No fumamos en las playas, pero los menas se clavan cuchillos en el cráneo en el Trampolín de Ceuta, un poco como cuando no le puedes abrir la puerta a una señora porque estás reforzando los roles del machirulo, pero violan a las chicas en los CIE. Y prostituyen a las muchachas que entraron por el Tarajal, pero no se te ocurra decir la nacionalidad del detenido mientras, en las contraportadas de los periódicos de la izquierda del fin de semana, el matrimonio por la Iglesia supone la alienación de la mujer bajo las superestructuras del sujetador, ese yugo cristofascista.

Ojalá hubiera una normativa que prohibiera darse de machetazos en la playa y montar chabolas en el trozo de arena en el que una señora ceutí plantaba la toalla hasta hace tres semanas, subyugada por los cánones de la belleza heteronormativa.

Nunca pensamos que los invasores conquistarían nuestro país con flotadores del chino o de unicornios, rosas, blancos y azules: los caballos hinchables de Troya. En realidad, mucho antes de que nos invadieran 80.000 marroquíes, nos conquistó la gilipollez por la cual vivíamos en un mundo en el que no se podía entrar con coches diésel por el centro de las ciudades mientras no se protegían nuestras fronteras.

https://www.abc.es/opinion/chapu-apaolaza-caballo-hinchable-troya-20260815202422-nt.html


domingo, 2 de agosto de 2026

REINO UNIDO GRAVARÁ CADA MILLA RECORRIDA POR LOS COCHES ELÉCTRICOS


El Gobierno británico introducirá en abril de 2028 un impuesto por distancia sobre los vehículos eléctricos e híbridos enchufables: tres peniques por milla para los cien por cien eléctricos y milla y medio para los híbridos. La justificación es fiscal: compensar la caída de la recaudación por combustibles. 

Para ello, cada conductor deberá declarar anualmente su kilometraje, que se cotejará en la inspección técnica.

La administración insiste en que el sistema se apoya en la lectura del cuentakilómetros, no en rastreo por GPS. Cierto, pero el principio queda establecido: el Estado necesita saber cuánto se mueve cada ciudadano y convierte el odómetro en un instrumento recaudatorio verificable. 

Hoy es una cifra agregada al año; el salto tecnológico hacia la telemetría en tiempo real ya no es un problema de ingeniería, sino de decisión política. Normalizar la medición de la movilidad individual siempre empieza por el argumento más razonable.

Ya verás como no tiene que ver con recaudar y sí con controlar. O las dos cosas...


Fuente: https://commonslibrary.parliament.uk/research-briefings/cbp-10607/

martes, 14 de julio de 2026

domingo, 12 de julio de 2026

300.000


 El Limitador de Velocidad tomó esta instantánea mientras yo conducía. Un hito histórico en nuestro VW Touran 1.6 tdi de 2012, con diferencia el mejor coche que hemos tenido, después de los desastres anteriores (Ibiza tdi 110 1997, Megane Break dti 105 2000, Altea XL tdi 140 2007). 

Espero tocar el medio millón de kilómetros recorridos con este "modesto" auto, un electrodoméstico sin mayores pretensiones que la de trasladarnos de A a B con un mínimo de seguridad, economía y fiabilidad.

sábado, 20 de junio de 2026

Los silencios comprados

 Hubo un tiempo, ya casi mitológico, en que el sindicalismo vestía de mono azul, olía a asfalto, a fábrica y a rancia indignación. Eran los tiempos del megáfono y la pancarta gastada bajo la lluvia. Hoy, sin embargo, el sindicalismo patrio prefiere el tacto sedoso del dinero institucional, el aroma a despacho climatizado y el crujir de los billetes recién salidos del horno del Boletín Oficial del Estado.

Treinta y dos millones de euros. Esa es la cifra exacta del bálsamo con el que el Gobierno de izquierdas ha decidido anestesiar las gargantas de los autoproclamados "defensores de la clase obrera". Treinta y dos millones de razones públicas para que el estómago agradecido eclipse a la conciencia.

Es una inversión brillante en paz social. Con el precio de la cesta de la compra por las nubes, la vivienda convertida en un artículo de lujo inalcanzable y los contratos fijos-discontinuos maquillando el desempleo como un truco de magia barato, lo lógico sería ver las calles arder. Pero no. En el reino del servilismo subvencionado, ahora "no toca hacer ruido".

El mordisco se vuelve caricia: Los cachorros que antes devoraban gobiernos de signo contrario ante la más mínima reforma, hoy son dóciles caniches que mueven la cola al son que les marque la Moncloa.

La sordera selectiva: Si la crisis la gestiona la izquierda, los sindicatos mutan en una suerte de ONG mística que predica la resiliencia y la paciencia infinita al trabajador asfixiado.

El dinero público tiene una propiedad física asombrosa: es el mejor aislante acústico del mundo. Introduce 32 millones de euros en las arcas sindicales y obtendrás el silencio más sepulcral y absoluto que la democracia recuerde.

La ausencia de las siglas mayoritarias en según qué protestas ya no es una anomalía, es un patrón de conducta. Hay manifestaciones a las que "no se les ve" ni se les espera. Si el descontento social no lleva el sello de aprobación del ministerio de turno, el sindicato no acude. No vaya a ser que muerdan la mano que les llena el cuenco.

Es el arte de mirar hacia otro lado mientras se cobra el cheque. Un ejercicio de contorsionismo político donde los líderes sindicales logran mantener la cabeza agachada, la mano extendida para recibir la subvención y la boca perfectamente cerrada, todo al mismo tiempo.

Al final, queda un panorama desolador pero cómicamente predecible. El sindicalismo de clase ha muerto, fagocitado por el sindicalismo de estado. Ya no representan al obrero que madruga, sino al gobierno que los financia.

Mientras el ciudadano de a pie hace malabares para llegar a fin de mes, los guardianes del proletariado brindan con el dinero de todos por su propia supervivencia. Han descubierto que es mucho más cómodo y lucrativo ser el brazo armado —o más bien, el brazo sedado— del poder. Después de todo, con 32 millones de euros en el bolsillo, el ruido molesta. Es mejor dormir la siesta al calor del presupuesto.

Original de Manuel Rois Méndez 


No soy dado a comentar en este blog ningún tema político, pero aunque el sindicalismo debería escapar de ese concepto, lamentablemente los sindicatos mayoritarios se identifican positiva e históricamente con el PSOE (UGT) y la izquierda más radical y ultra (CCOO). Al final, hemos acabado con unos sindicatos de Estado, de tipo vertical, prácticamente como lo que había en la época de la dictadura de Franco... curioso y llamativo. Parece que la lucha de clases, ese engaño tramado por quienes nunca llegaron a trabajar, esos ideólogos del socialismo y comunismo teóricos como Marx y Engels, por fin se ha ido dejando de lado, inventando nuevos campos de batalla para la izquierda (el neofeminismo radical, lo woke, la lucha intergeneracional) que también van cayendo por su propio peso. 

Esto de los sindicatos en España es como la Monarquía, terminarán por desaparecer, no tienen sentido en un Estado moderno del siglo XXI, en el que los derechos de los trabajadores están garantizados por leyes nacionales y supranacionales: quien necesite defensa de sus derechos laborales debe acudir al Juzgado, que para eso está.



lunes, 8 de junio de 2026

A Perfect Circle, cerrando un círculo en Londres

James Maynard Keenan, fundador, ideólogo y frontman de TOOL, también lo es de sus otros dos proyectos musicales alternativos; Puscifer y A Perfect Circle. Como seguidor o fan de TOOL, llegué las otras dos bandas, cada una con sus peculiaridades distintivas, ambas de calidad contrastada, ámbitos distintos en el amplísimo espectro del rock, pero igualmente válidos para mí, que gusto de apreciar la esquisitez, lo único, lo diferente, y las tres formaciones lideradas por Jimmy lo son. 
Sin duda.
Y habiendo disfrutado dos veces del directo contundente y espectacular de TOOL (Lisboa y Estocolmo), y una vez del montaje teatral y sui generis de Puscifer (Barcelona), sólo quedaba A Perfect Circle en mi cofre de los deseos. Iba a ser difícil, pues hacía más de ocho años que no venían a Europa, consecuencia directa de los múltiples requerimientos y compromisos de sus miembros con sus otras bandas, que colocan a APC en una posición de segunda categoría para ellos... De modo que cuando M.B. me comentó que volvían al Viejo Continente, no pudimos resistir la tentación de acudir al primer show de la gira en el Brixton Academy de Londres, lugar emblemático y escenario idóneo para tamaño acontecimiento.

Cartel de la gira, presentado justo el día anterior al concierto del 3 de junio de 2026, al que orgullosamente asistimos el nombrado M.B., S.M., y un servidor:


Las entradas se adquirieron con meses de antelación, y unas semanas antes se hizo lo propio con los vuelos y el alojamiento: vuelos en compañías de bajo coste, como siempre (Ryan Air y Wizz Air), y pasaríamos una breve noche, más bien una siesta larga, en el Moxy London Piccadilly Circus, a 110 metros de la famosa estación de metro. 
El hotel es una cucada, muy modernito, una mezcla entre decoración pop extrema y casita de luces de colores: 
Con S.M. a la llegada al alojamiento

Como quiera que llegamos a mediodía, pasamos unas horas paseando por el centro de la ciudad, desde la zona de Trafalgar hasta Leicester Square, y recordé con cariño aquellos pateos por la capital británica de hace cuarenta años (sí, 40 o más años, se dice pronto).
Mucha gente, muchos turistas, mucho tráfico (incluso con las limitaciones impuestas por la Agenda 2030), muchas palomas. Ligera llovizna que pronto se fue. Visitamos unos curiosos establecimientos: 




Y también dimos un paseo por el Barrio Chino -China Town-.


Pero no hay que perder las buenas costumbres, de modo que nos encaramamos a la planta alta de un pub típico donde encontré este cartelito junto a la caja registradora:

Camino hacia la moneda digital... putos gilipollas

Gentío por China Town, cienes de restaurantes orientales

cerveza que sólo he encontrado en mis viajes a GB, curioso

cartel con el nombre de la calle en dos lenguas


Una de las tiendas más llamativas que visitamos fue ésta, dedicada en exclusiva a vender galletas de todo tipo, a cual más sugerente y rica:



Algunos detalles del Moxy London Piccadilly:






Cuando llegó la hora estipulada, cogimos un metro que nos dejó al lado del famoso Brixton Academy: 


Fundado en 1929, casi una centuria, como un cine, a mediados del siglo pasado pasó a ser una sala para eventos de todo tipo, y también fue discoteca (aunque con poco éxito). Este precioso sitio con capacidad para casi 5.000 personas, ha sido reformado en un par de ocasiones, algo lógico si tenemos en cuenta la edad de la construcción, y presenta una decoración neo-renacentista muy bonita, y su suelo se encuentra ligeramente inclinado hacia abajo, de modo que hay buena visibilidad hacia el escenario aunque te encuentres en la zona posterior de la platea. Buena solución para los que tenemos talla ibérica anterior al siglo XXI. 


Felices por pasar el exhaustivo control de seguridad de la entrada, nos tomamos unos refrescos para engañar un poco a los estómagos, y nos ubicamos junto a la mesa de control de sonido y video, que por lo general suele escucharse mejor, y nos dispusimos a disfrutar del fantástico repertorio en el que APC hizo un repaso de sus hits durante una hora y media con un intermedio de 30 minutos. Imposible que tocaran todo lo mejor que tienen, pues todavía estaríamos allí, y es lo que ocurre cuando un grupo excepcional como éste todo lo que hace es bueno, o muy bueno, o simplemente brutal.
El show se cerró con el esperado tema "Judith", que los que quisieron pudieron grabar en sus celulares: 



Poco antes de las 23:00 acabó lo que se daba, y cogimos un autobús público típico de color rojo y dos plantas, y como si estuviéramos en una película de Harry Potter recorrimos Londres con nocturnidad hasta el hotelito, para levantarnos tempranísimo porque M.B. había reservado un Uber que nos llevaría al aeropuerto de Luton. Allí tomaríamos tremendo desayuno a base de huevos a la benedictina, café y batido de helado, para tomar el vuelo de las 6:10 que nos dejaría en muy buena hora en Sevilla, poniendo así fin a un viaje express memorable y que, creo, tardaré en repetir porque quedan pocas bandas que tenga la necesidad imperiosa de ver en vivo. 
Se cierra el ciclo "TOOL, APC, Puscifer", y prácticamente el capricho de ver todos esos grupos que marcaron mi juventud noventera. Las que me faltan, o han fallecido sus miembros, o no tienen el tirón suficiente para mí. Quedo ahora a la espera del festival Icónica de Sevilla, donde podremos revisar cómo actúan Marilyn Manson, Moby, Jamiroquai y The Prodigy, si los hados son favorables.
Sea. 

lunes, 4 de mayo de 2026

Parque de juegos

No lo esperaba. Literalmente uno de esos días que hacen afición, con cielo absolutamente despejado, viento casi perfecto, buenísima compañía, y un escenario difícil de superar:


Mi Pepe me acompañó en esta tarde de primavera, una tarde extraña en la que no hizo su aparición el térmico de rigor, sino el principio o avance de una borrasca que nos regaló un poniente de 17/18 nudos con rachas de 23, que nos permitió dar algunos saltos y surcar el tranquilo mar a buena velocidad. 
Acabamos rendidos, pero es que estas ocasiones hay que aprovecharlas.


Despedida y cierre: 


 

miércoles, 29 de abril de 2026

jueves, 2 de abril de 2026

Breves pinceladas de un viaje muy esperado

Pues sí, mis estimados y a la par escasos lectores: conseguí realizar el deseado periplo de ida y vuelta, en moto, a Picos de Europa. Tras más de seis años de intentos fallidos, generalmente por causas meteorológicas, económicas, o ambas, los astros se alinearon, y además me acompañó P.H., con quien ya he acometido otras aventuras motociclistas, y la sintonía y camaradería estaría más que contrastada. 
Aquí ambos, felices, paseando por el centro histórico de Benavente, a medio camino entre las ciudades de Zamora y León:


Tomaríamos camino el sábado 28 de marzo, y el trayecto de ida fue íntegramente por carretera, atravesando las fantásticas dehesas extremeñas y salmantina, cuidadas, bellas, que conforman un paisaje típico, que no por estar acostumbrados a él, deja de asombrarnos. 
En nuestro camino hacia el Norte, pasaríamos por la Sierra de Francia y sus retorcidas y entretenidas carreteras, que también nos regalaron estupendos paisajes, culminando en La Alberca, proclamado "el pueblo más bonito de España". Bueno, el más bonito no sé, pero peculiar sí es, y no pude entretenerme en saber a qué se debe la estructura de sus casas. 
El frío y el viento serían, a partir de aquí, la tónica dominante del viaje, hasta que pasáramos la barrera montañosa y nos internáramos en Asturias, más adelante. 
Llegamos a Zamora, donde tocaría repostar, y decidimos hacer los últimos 60 km por autovía hasta Benavente, donde nos alojaríamos la primera noche. Allí arribamos sobre las 7 de la tarde, con 6º C, más frío que robando pingüinos, oigan, temperatura impropia de las fechas, pero parece que normales en aquellas latitudes, y es que esa ciudad se encuentra a unos 700 metros de altitud. 
Agradecidos por encontrar algún bar calentito, donde tomamos un par de birras con sus correspondientes tapas asociadas, y terminamos la jornada tomando media pizza cada uno en la única pizzería del centro. Dejamos el resto para almorzar al día siguiente, tónica que vendríamos repitiendo durante el resto del viaje: almorzar ligero con los restos de la cena. 
Partimos de la localidad zamorana a las 10:30 de la mañana, atravesando el itinerario de una procesión de Domingo de Ramos, ante la atónita mirada de dos policías locales, pero nos hicimos los suecos, a pesar de que lo único escandinavo que había por allí era la marca de la moto de P.H., y tomamos rumbo al Puerto de Ventana, uno de los pasos de montaña que conecta la provincia de León a la de Asturias, todo ello tras recorrer el puerto de Pajares por carretera, e intentar hacer la primera pista por tierras leonesas, pero tuvimos que recular porque la encontramos demasiado rota para nuestras máquinas cargadas de equipaje y neumáticos demasiado poco adecuados. 
El Puerto de Ventana, aunque en su inicio nos caía una aguanieve que no presagiaba nada bueno, nos enseñó lo que es la alta montaña. Aunque su altura máxima al coronarla no es excesiva, apenas 1600 metros, nos encontramos metido en medio de una fea ventisca con temperatura gélida, vientos serios, y nieve por doquier. Tuvimos que renunciar también a las dos pistas que partían de allí, por estar completamente cubiertas del frío elemento. Allí decidimos dirigirnos hacia Cangas de Onís bajando el puerto por la otra cara, la Norte, y fue toda una experiencia, pues la carretera se estrechaba mucho, la nieve lo cubría todo, y los árboles desnudos de hojas y cargadas sus ramas de nieve hacían un tenebroso túnel en el que la oscuridad, la humedad, el frío, el terror, dominaban la escena. A mitad del puerto, justo cuando la vegetación hacía su aparición y la nieve se iba disolviendo, nos cruzamos con un aguerrido ciclista que nos saludó sonriente ataviado con un culotte corto y arremangado. ¡Qué humillación! 




Pronto descubrimos que al otro lado, en la patria querida, el Sol brillaba como nunca y no teníamos viento, frío, ni elementos ajenos a la primavera a la que nosotros estamos acostumbrados. Paramos en una gasolinera para comer los restos de pizza del día anterior y entrar en calor. Seguimos la misma carretera que pronto se convertiría en un hermoso desfiladero y después recorrería la provincia de Sur a Norte acompañando al río Nalón. Bellísimo recorrido lleno de exuberante vegetación (el verde por castigo), altas paredes de roca, y enclaves singulares como una antigua fábrica de armamento. Pasaríamos por Proaza, donde el verano pasado tomé un magnífico pote asturiano con mis amigos Pedrín y Eugenía, a quienes visitamos en el pueblito cercano llamado Villamexín:  


Llegamos hasta casi el mismo Oviedo, donde tras quince o veinte km de autovía rodeando la capital, cogeríamos la concurrida carretera hasta Cangas, meta del día y donde estableceríamos el campamento base para el resto de la expedición. Llegamos con buena hora, tomamos posesión de nuestra habitación en el descuidado y viejo hotel "Águila Real", y dimos un buen paseo de casi 7 km por el pueblo, revisitando todo lo conocido. Mucho ambiente, cenaríamos, cómo no, un cachopo a medias, y guardaríamos la mitad para el día siguiente, tal era su tamaño. Un día de emociones que hizo que posar la cabeza en la almohada y caer en los brazos de Morfeo fuera todo uno. 
retrato típico en Cangas con el puente medieval de fondo

El segundo día en Asturias lo dedicaríamos a recorrer todas las carreteras que rodean el parque nacional de los Picos, con el fallido intento de recorrer dos pistas: una que partía de Bejes hacia Sotres, cuyo inicio fue tan vertical y delicado para mí que rogué a P.H. que desandáramos el camino por miedo a lo que vendría después. Quizá pequé de conservador, pero cuando vimos lo que vimos más tarde, nos alegramos. Y la otra, la famosa pista de Espinama a Sotres (o viceversa, porque se puede recorrer en ambos sentidos, cuando se puede), hicimos medio kilómetro solamente: nuevamente nos topamos con una terrible ventisca y el camino bloqueado por la nieve. Nos hicimos unas fotos para atestiguar estas aseveraciones, y huimos de allí rápidamente, so pena de morir por aislamiento, congelación, o comido por los lobos y osos...

parada técnica para echar una meada subiendo a Bejes

curiosidad que encontré en alguna subida en zig-zag

la verticalidad es la premisa de la montaña astur

la pista de Espinama a Sotres estaba impracticable

Para muestra de la imposibilidad de paso, un Subaru 4x4 que nos precedió, se dio la vuelta delante de nosotros...
Pero esta contrariedad propició que ejecutáramos, como alternativa, una buena ruta asfáltica: el Puerto de San Glorio, que sube hasta los 1.609 metros, con sus espectaculares miradores, carretera lisa y con buen agarre, y que nos llevó hasta Riaño, en León, sitio de interés no sólo por la historia oscura y lamentable que originó su presa, sino por su pintoresco paisaje, rodeado el gigantesco embalse por montañas que se elevan majestuosas. Aprovechamos para almorzar los restos del cachopo del día anterior, unas galletitas que siempre lleva P.H., y algo de agua para hidratarnos. 
El camino de vuelta a Asturias lo haríamos por otro puerto, el del Pontón, para el que nos tuvimos que poner nuestros respectivos impermeables por primera vez en todo el viaje, dado que la lluvia nos acompañó hasta bien entrados en el desfiladero de los Beyos, recorrido "coqueto", carretera estrecha, paredes que se elevaban hasta el cielo, y que acompaña y cruza el río Sella varias veces hasta la misma Cangas de Onís. Día de moto para el recuerdo, de verdad. 
Con casi toda la tarde por delante para descansar y estirar las piernas, nos embarcamos en la tarea, gratificante, de adquirir unos quesos típicos de la tierra, que con gusto acarrearíamos en nuestros macutos. Cenamos bien y fuerte unos papas con tres salsas, filetes empanados, y un arroz con leche (delicioso) de postre. Como es costumbre, la mitad de los filetes los guardamos para el almuerzo del Martes Santo. 
Aquí, la señora que me atendió en "casa Aquilino", donde adquirí Gamoneu, Cabrales, Afuegalpitu y Casín, explicándome el orden que debía comerlos de menor  a mayor pique en boca, cosa que yo no le pedí, la verdad, pero le dejé hacer porque vi que era feliz con ello:


También hubo parada en "La Barata", para comprar otra variedad, queso de hoja. 

Al día siguiente, con una fina lluvia por compañía, emprendimos el retorno, por autovía hasta la altura de Salamanca. Una vez superado el puerto de Pajares, y a la salida del último túnel, fue como si entráramos en otro país: cambio de clima radical, adiós a la lluvia, la nieve y el nublado. Hola al sol, frío y viento. 
Desde la frontera lusa, por carretera, llegaríamos a Seia, acogedora localidad portuguesa, puerta de la Sierra de la Estrella, que quisimos visitar. Nos alojamos en un moderno hotelito, y paseamos un poco por el pueblo viendo su particular arquitectura, comprando unos quesos (sí, más), y degustando un par de cervezas en un mirador con vistas que se extendían muchas decenas de kilómetros con perfecta visibilidad. La cena fue en una casona restaurada y reconvertida en fancy restaurant, con platos de calidad y abundantes. 
El último día, Miércoles Santo, atravesamos la Serra da Estrela, miles de curvas subiendo hasta los 2.000 metros. El espectáculo estaba servido, con una atmósfera clarísima que permitiría ver a  muchos kilómetros a la redonda, varios pequeños embalses, y hasta una estación de esquí. Algo de nieve en las cumbres, y poco acumulado en los márgenes de la sinuosa carretera, que a veces se tornaba en peligrosa por traicioneros golpes de viento. Pero llegamos felizmente a Covilha, y setenta kilómetros más tarde entraríamos a España a través de un bello puente romano a la altura de Segura, y de allí buscando la A-66 primero, y la N-630 después, hasta entrar en la provincia de Huelva y enfilar por Santa Olalla del Cala en dirección Valverde del Camino, donde nos separaríamos dándonos un fuerte abrazo y una enhorabuena por lo bien que había ido todo.

Un gran viaje que quedará en mi recuerdo, del que vuelvo con los ojos borrachos de imágenes y el cuerpo ahíto de sensaciones, en buenísima compañía, inmejorable diría. Y ya estoy pensando y dando vueltas al próximo.


miércoles, 25 de febrero de 2026

La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades


 Después de saberse que @sanchezcastejon trucó las primarias, NADIE en el PSOE
pide su cabeza, ni montan en cólera. ¿Por qué?

Se explica con una escena del Lazarillo de Tormes:
"En una ocasión Lázaro y el ciego deciden comerse un montón de trozos de pan, estableciendo que cada uno cogerá un trozo, alternativamente, para comer la misma cantidad. Todo va bien hasta que Lázaro ve que el ciego comienza a tomar los trozos de 2 en 2.
El chaval, viendo la trampa, comienza a comer los trozos de 3 en 3.
En un momento dado el ciego le pega un bofetón al niño y le tira al suelo, y éste, sollozando, le pregunta al ciego:
- maestro ¿por qué me pega?
- te pego porque estás comiendo los trozos de 3 en 3
- ¿por qué dice eso maestro?
- Lo sé porque yo los estoy comiendo de 2 en 2 y tu te has callado.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Fracaso profundo

En unas declaraciones que ya están dando la vuelta a Europa, el canciller alemán admitió que la Unión Europea atraviesa un fracaso profundo debido al exceso de regulación y burocracia. 

Afirmó que tanto Alemania como el resto de Europa tienen un enorme potencial económico y tecnológico, pero que este se ve ahogado por normas absurdas, lentitud administrativa y decisiones alejadas de la realidad productiva. Sus palabras suponen uno de los cuestionamientos más duros al proyecto europeo desde dentro y refuerzan el creciente malestar social y político contra Bruselas.


sábado, 24 de enero de 2026

Suma y sigue


 El planeta Tierra sigue su curso ajeno al devenir humano o animal. El CO2 es tan necesario como el respirar. Se sigue usando desodorante y la capa de ozono, cosa extraña según los políticos, se cerró; el mar está a la misma altura que hace 2000 años (salinas de Alicante) salvo cuando el ser humano construye donde no debe como en El Portil o Matalascañas; Al Gore se hizo millonario y los polos lucen atestados de hielo, y Sánchez decia en León este verano que los incendios eran por la "caló", la de toda la vida. Resumen: engañar a los ingenuos para...¡impuestazos! Y que no se olvide, meter miedo para someter a la población con un argumento pueril. 

viernes, 23 de enero de 2026

Harrison Ford, la bicicleta, la salud


 Harrison Ford mantiene una rutina sencilla, pero constante para seguir activo a sus 83 años. 

El actor tiene en el ciclismo a su mejor aliado: suele pedalear alrededor de 25 kilómetros diarios, recorriendo la costa del Pacífico desde Brentwood hasta Malibú.

Una práctica que combina disciplina, aire libre y movimiento, clave en su forma de verse y sentirse bien. 

-Leído en la Red-


P. D.: Acerca de si es una bici asistida, yo pienso que una bici asistida, definitivamente te ayuda a poder pedalear con menos esfuerzo, pero no lo hace todo por ti. Eres tú quien se obliga todos los días a subirse a un aparato a hacer ejercicio, y créanme amigos que si ustedes aún no lo han intentado (hacer ciclismo), el kilómetro más difícil es ese, el primero qué haces, porque para ello, tuviste que levantarte de la comodidad y salir dispuesto a hacer 10, 20, 30 o los kms que sean, para enfrentarte al principal rival, el que está en tu cabeza diciéndote que sería mejor parar y dejar de pedalear; y si a eso le sumas tener más de 80 años ... queda justificado o, al menos, comprendido.

sábado, 3 de enero de 2026

Memoria

Se os echó de menos en Valencia...

EL 1 de diciembre del año 1993, en plena destrucción de Yugoslavia, un comando español del contingente militar de cascos azules destinado en Bosnia, perteneciente al Tercio “Alejandro Farnesio” de la Legión, se encuentra en la ciudad de Konjic a 40 kilómetros de Sarajevo con una masacre perpetrada por el grupo musulmán "pañuelos verdes", famosos en toda Bosnia por sanguinarios y despiadados.

En la guerra de Yugoslavia la prensa sólo hacía referencia a las masacres de ortodoxos contra musulmanes pero la realidad era que ambos bandos eran igual de crueles e inhumanos, como en todas las guerras.

El comando militar español, compuesto por 35 legionarios y mandado por un joven teniente Legionario llamado José Luis Monterde Maldonado, escucha, cerca de su posición, los gritos desesperados de unas 200 mujeres y niños huyendo de los musulmanes y unos 10 soldados croatas cubriendo la retirada de la población civil que, al ver los 5 o 6 vehículos blindados de la ONU, se refugian tras ellos. 

Los soldados croatas se rinden de inmediato e informan al teniente Monterde que si no les dan amparo, los van a degollar a todos. 

Los pañuelos verdes advierten a los españoles que si no entregan a los croatas, los pasarán a cuchillo a todos. 

Monterde consulta por radio a su alto mando militar de qué hacer y el alto mando le ordena que intente aguantar y negociar pero que, si no es posible, que entregue a las 200 mujeres y niños junto a los 10 soldados croatas a los musulmanes y que no miren atrás, a lo que el joven Teniente Monterde contesta: "de aquí no se mueve nadie . . .". 

Planta cara a los pañuelos verdes que al mirar a la cara al enemigo que tiene enfrente, se repliega y se marcha. 

Aquellas 210 vidas inocentes fueron salvadas y posteriormente, el portavoz en Sarajevo de las Fuerzas de Protección de la ONU para la antigua Yugoslavia, Barry Frewer, describió al teniente español y sus compañeros como "unos verdaderos héroes”.

En Croacia el día 1 de diciembre es celebrado como el Dia de los Inocentes de Konjic y se rinde homenaje a los soldados españoles que defendieron a esas personas.

Casi nadie en España sabe esto, es mejor hablar de la “memoria histórica” que nos divide y no de nuestra historia reciente y pasada de la que deberíamos estar orgullosos.

Por ellos, por los que no volvieron y dieron sus vidas por un mundo mejor.

viernes, 14 de noviembre de 2025

Sequoyah


 No sabía leer ni escribir.

Así que inventó todo un sistema de escritura.

A comienzos del siglo XIX, en la Nación Cherokee, un orfebre llamado Sequoyah observaba a los colonos blancos con sus “hojas que hablan”: aquellos papeles cubiertos de signos misteriosos capaces de enviar mensajes a distancia y conservar el conocimiento a través del tiempo.

Los cherokees, en cambio, no tenían escritura.

Su historia, sus leyes, sus leyendas existían solo en la memoria, transmitidas de boca en boca, de generación en generación.

Y Sequoyah comprendió algo esencial: el saber de su pueblo era frágil.

La muerte de una generación podía borrar siglos de sabiduría.

Entonces decidió actuar.

Sus amigos lo tomaron por loco.

Su esposa, exasperada por su obsesión, incluso habría quemado sus primeros trabajos.

Los demás se burlaban: ¿cómo un hombre analfabeto podría crear un sistema de escritura?

Ni siquiera los lingüistas formados lograban semejante hazaña.

Pero Sequoyah tenía algo que ningún erudito poseía:

conocía íntimamente su lengua, desde dentro.

Durante doce años trabajó.

Primero intentó asignar un símbolo a cada palabra —demasiadas para recordarlas.

Luego probó con pictogramas —demasiado complicados, demasiado limitados.

Cualquiera habría abandonado.

Él persistió.

Y un día tuvo una revelación.

En lugar de crear signos para las palabras o las ideas, crearía signos para los sonidos.

Descompuso la lengua cherokee en sus sílabas fundamentales e inventó un carácter para cada una.

Ochenta y cinco símbolos.

Eso fue todo lo que necesitó.

Ochenta y cinco signos para representar todos los sonidos de la lengua cherokee.

En 1821, Sequoyah presentó su silabario a los jefes cherokees.

Ellos se mostraron escépticos.

Entonces hizo una demostración:

escribió los mensajes que le dictaron, y su hija —que había aprendido el sistema— los leyó en voz alta desde otra habitación, sin haber oído las palabras originales.

Los jefes quedaron asombrados.

El sistema funcionaba.

Lo que siguió fue extraordinario.

En pocos meses, miles de cherokees aprendieron a leer y escribir en su propia lengua.

La tasa de alfabetización se disparó.

Personas que nunca habían sostenido una pluma escribían ahora cartas, llevaban registros y preservaban sus relatos.

Para 1825, la mayoría de la Nación Cherokee sabía leer y escribir, con un nivel de alfabetización superior al de muchos colonos anglófonos.

En 1828, el Cherokee Phoenix se convirtió en el primer periódico indígena de América, publicado en cherokee y en inglés gracias al silabario de Sequoyah.

Lo que había logrado rozaba el milagro.

Trabajando solo, sin educación formal, creó un sistema de escritura tan elegante e intuitivo que miles de personas lo dominaron en pocos meses.

Los lingüistas aún hoy lo consideran uno de los mayores logros intelectuales de la historia humana.

Muy pocos sistemas de escritura han sido inventados por una sola persona,

y el de Sequoyah es el único que alcanzó un éxito tan rápido y universal.

Pero lo que hace su historia aún más conmovedora es el contexto.

Lo logró durante una de las épocas más oscuras para el pueblo cherokee.

Las presiones de los colonos aumentaban.

El gobierno estadounidense exigía sus tierras.

La expulsión forzada era inminente.

En medio de esa crisis existencial, Sequoyah dio a su pueblo algo que ninguna fuerza podría arrebatarles:

el poder de preservar su lengua, su conocimiento, su identidad.

Cuando llegó la Ruta de las Lágrimas en 1838 —aquella marcha forzada en la que murieron miles de cherokees al ser expulsados de sus tierras—,

llevaron consigo el silabario de Sequoyah.

Perdieron sus tierras, sus hogares, sus seres queridos.

Pero no su lengua.

Gracias a su invento, el idioma cherokee pudo escribirse, transmitirse, enseñarse y publicarse.

Sobrevivió al exilio, a la represión cultural y a generaciones de intentos de asimilación.

Hoy, el silabario cherokee sigue vivo.

Se enseña en las escuelas, aparece en los letreros de las carreteras de la Nación Cherokee y hasta existe en formato digital, en computadoras y teléfonos.

Sí, hoy se pueden enviar mensajes de texto en cherokee gracias a un orfebre del siglo XIX que se negó a dejar morir su lengua.

Sequoyah nunca aprendió a leer ni a escribir en inglés.

No lo necesitaba.

Había creado algo mucho más valioso:

una forma para que su pueblo pudiera leerse y escribirse a sí mismo.

En un mundo que intentaba borrar la identidad cherokee,

inventó una herramienta para preservarla para siempre.

No fue solo innovación.

Fue resistencia.

Fue supervivencia.

Fue amor, hecho visible para un pueblo y su lengua.

Su nombre es Sequoyah.

Y le dio a la Nación Cherokee algo que nunca podrían quitarles:

sus propias palabras, escritas con sus propias manos,

preservadas para la eternidad. 

lunes, 3 de noviembre de 2025

lo extraordinario


Algo que es lógico lo vemos extraordinario. A eso hemos llegado.