lunes, 23 de marzo de 2020

Más madera, otra época...

Uno se asombra de la variedad y cantidad de diseños, unos más acertados que otros, pero en general todos pueden ser vistos con buenos ojos, pues algo siempre se aporta, para bien  o para mal. Los años noventa fueron el escenario en el que el boom de la bici de montaña más rápido evolucionó, separando su senda más y más de los orígenes (aquellas bicis de paseo reforzadas), en busca de la especialización y adecuación al medio. 
Y nos dejaron muchas, muchísimas joyas, algunos elementos que alcanzaron en su momento precios astronómicos y que hoy son auténticos clásicos casi imposibles de conseguir, sobre todo en un país como el nuestro, España, siempre a remolque de todo y en el que el poder adquisitivo nunca ha sido el nuestros vecinos, y mucho menos el de los EEUU. 


Mantys


Specialized Epic Ultimate 1991

Trimble Radical, pura fibra de carbono monocasco

Gary Fisher Procaliber 1993

otra curiosa Mantys

legendaria Raleigh John Tomac con su especial rueda trasera

Slingshot con tirante en forma de cable metálico sustituyendo al tubo diagonal

rarísimo ejemplar de Carbonframes, en el material de su nombre y vainas elevadas

Marine Alpine Trail, adelantándose 15 años a la Cannondale Prophet

Fisher Team Tandem 1988

Klein Mantra, trasera unificada a tope con horquilla y ruedas muy especiales

Yeti Ultimate, con el característico turquesa de la marca

GT Zaskar Ti, con suspensión y ruedas especiales, frenos hidráulicos Magura

Lance también corrió en algunas pruebas de mtb, con buenos resultados. Aquí preparándose a calentar en su Fuel EX 1999

Gary Fisher de vainas muy elevadas

mismo modelo de G. Fisher, retro-mod con transmisión por correa y horquilla de suspensión
La lista es casi inagotable, y lo malo es que me gustan todas. Pero qué poquitas de esas se vieron por aquí...

Confinado, 6

Días 22 y 23 de marzo.

El sábado comencé a ver en YouTube la temporada del Campeonato del Mundo de Superbikes. Vi las dos primeras rondas, Philip Island en Australia, y Donnington Park, en Reino Unido. Hoy  he visto Assen en Holanda, y Monza, Italia. El interés en verlo es, sobre todo, porque fue el último mundial que ganó Ducati, y que me lo perdí porque entonces yo pensaba en casi cualquier cosa... menos en las motos.
La vida da muchas vueltas, y un escorpión es un escorpión.

Y el domingo 23, cuando se cumple una semana de confinamiento oficial, aunque en mi casa lo empezamos ya un día antes, Pedro Sánchez, en una más de sus convocatorias que parecen un calco del lamentable Aló Presidente de Hugo Chávez, con un discurso enlatado y posterior ronda de preguntas y respuestas preparadas por su gabinete particular, nos anuncia la prórroga de 15 días más del estado de alarma. Era crónica de un hecho anunciado, lo inevitable, y seguramente se vuelva a prorrogar más adelante. Veo estupefacto y ojiplático cómo no son pocos los casos de incumplimiento no ya de las más elementales recomendaciones, sino de la consciente y deliberada desobediencia de las órdenes de la autoridad. España es como es, y eso no lo cambia ni una Guerra Civil, ni una crisis económica, ni lo va a hacer ahora el Covid-19. 

Pero aún así, la gran mayoría es consciente de la gravedad del asunto y es colaboradora.

Aparte de embarcarme en la lectura de un nuevo libro, el segundo volumen de "El siglo del socialismo criminal", estoy visionando en Netflix la serie "Dark", una producción alemana que juega con el concepto del viaje en el tiempo y sus paradojas en el seno de un pueblecito de la Alemania profunda, cuya acción se desarrolla durante los años 1953, 1986 y 2019, y en la segunda temporada se amplía a 1920 por abajo y 2052 por arriba (obsérvense los saltos de 33 años entre fechas), en torno a las relaciones entre las diferentes generaciones de sus habitantes. Un ambiente oscuro, con la presencia opresiva del bosque que rodea a la pequeña localidad, casi siempre lloviendo, una central nuclear, y unas galerías de túneles de una antigua mina de carbón, son los ingredientes que aderezan, junto con una banda sonora muy cuidada, buenos actores de todas las edades, y un guión que puede parecer un poco lioso pero que poco a poco te atrapa en su enrevesada trama.

Lunes, comienza otra semana. Me desplazo en moto, la KTM, para ir a la oficina. La calle parece más vacía, más silenciosa... con la rara y lamentable excepción de la obra de tres edificios que tengo justo frente a mi casa, algo inexplicable para mí. Me disgusta esa diferencia de trato, y siempre he defendido que la peor discriminación que se puede hacer es la positiva. En fin, esto le explotará a alguien en la cara en algún momento, espero.
En el trabajo, hemos logrado una máquina bien engrasada en la que nos compenetramos y quiero pensar que lo llevamos bastante bien, dando servicio (que es de lo que se trata), aunque también veo aquí una diferencia de trato con el resto de servicios públicos, pues Ayuntamiento, Diputación Provincial, Delegaciones de la Junta, permanecen totalmente inoperativos, por poner un ejemplo (gran encogimiento de hombros por mi parte cuando digo esto).

Cuesta trabajo escribir, aportar algo, cuando todos los días son tan parecidos, y es difícil transmitir novedad o interés. Mi única recomendación es que aprovechen para leer y hacer ejercicio de cualquier manera que se les ocurra.

Abrazos.

domingo, 22 de marzo de 2020

Confinado, 5

Se me olvidó comentar que, por fin, y no con poca polémica, el Rey Felipe tuvo su discursito el miércoles. Algunos pro-república hicieron sonar cacerolas por algo que parece ser hizo su padre, el Rey Emérito. Sobre lo dicho por Felipe VI, ni fú ni fá.

Esta mañana me he atorado con un poco de harina de la chapata portuguesa que me estaba tomando como tostada en el desayuno. He tosido varias veces, ese tipo de tos improductiva, que parece que uno se ahoga y no mejora, y tarda en pasar. Y me dije, "joder, este es uno de los síntomas". Y cuando acabé de desayunar me tomé la temperatura, ya saben, por si acaso, porque "y si...", y resulta que tenía 35'1º C, lo que viene siendo mi temperatura corporal habitual, siempre por debajo de 36º C. Al borde de la hipotermia, vaya, para que nos entendamos. Un amigo mío, biólogo, mi querido Julen, cuando se lo contaba, me decía que es más peligroso bajar de 35º que tener fiebre por el Covid-19, que tuviera cuidado, y que en caso de peligro me metiera un soplete por el culo. Es muy gracioso, a veces, el jodío.

Por lo demás, empiezo a cansarme de los memes, los audios, los videos, y las noticias que rulan por las redes sociales. Se nota, y mucho, que la peña tiene tiempo libre. Uno ve un video de un señor que dice ser médico especialista en VIH en un hospital de Almería, que recomiendo hacer vahos como se hacía antiguamente con las enfermedades respiratorias. Y me preguntaba si eso sería verdadero o falso. Fake news? 
Pasadas unas horas, recibí otro mensaje tirando por tierra la teoría de ese señor. Y visto todo esto, ¿qué hacemos? ¿nos creemos al señor, o nos creemos el segundo mensaje que lo contradice? 
Y así todo el puto día.

Para colmo, hoy ha salido en antena de nuevo el Presidente, señor Sánchez, se supone que para arengar, para animar, para contar lo bien que lo están haciendo. Y yo que lo veo con esa cara de triste que tiene, y me deprimo, joder, es que me deprimo. Pero es lo que toca. Es lo que hay.

Esta mañana cogí la rueda delantera de la Otero Pentax, esa buena flaca que obra en mi poder merced a un trueque con un tío político que hoy por hoy descansa en paz (se lo llevó el bicho, esa plaga de nuestra era que no hay modo de que se ataje, y mira que llevamos décadas estudiándolo y luchando contra él). El tío Pepe, como cariñosamente lo llamaba mi Limitador. 
Le he pegado un buen limpiado al buje, que lo necesitaba. Años de estar cogiendo mugre, que termina haciendo una pasta pegajosa con los restos de aceite lubricante, pero que sale más o menos fácil con un simple papel o trapo y un poco de 3 en 1, WD40, o similar, porque la grasa y sus manchas se limpian con más aceite, y el resultado ha sido bastante satisfactorio. Uno se da cuenta de que hubo una época en que la forma no estaba reñida con la función, y que el diseño, el plus de lo bonito, no estaba reñido con lo bien hecho, con lo competitivo:

vista general del buje de ala ancha, bello

antes y después

casi acabado de pulir

antes

después
A casi última hora de la tarde la monté en el rodillo por cuarta vez desde el confinamiento. Hoy he jugado aún más con los cambios de ritmo, y el resultado ha sido más satisfactorio. Por fin he notado verdadero cansancio muscular, y todo ello sin pasar de unos 45 minutos. Pasar de ese número me resulta demasiado tedioso, aunque me da un poco de miedo que le voy cogiendo el truco, experimento, y notar que tiene su enjundia poco a poco me va llenando. Lo siento mucho, muchísimo, por los miles de aficionados a la bicicleta o a la práctica de otros deportes que ahora se tienen que conformar con hacer un pocos ejercicios isométricos, o ni eso, en pisos pequeños o poco adaptados para hacer ejercicio. Debe ser algo verdaderamente desesperante. 
No se puede uno quejar, yo no me veo con derecho, e incluso soy capaz de ver cosas positivas en este encierro forzoso al que nos vamos acostumbrando.

Porque no olvidemos nunca que el éxito del ser humano como especie es, precisamente, su capacidad de adaptación. 
Uno puede ser libre incluso así. Todo está en sus cabezas. Inténtenlo.

un poema más

Y la gente se quedó en casa.
Y leyó libros y escuchó.
Y descansó y se ejercitó.
E hizo arte y jugó.
Y aprendió nuevas formas de ser.
Y se detuvo.

Y escuchó más profundamente. Alguno meditaba.
Alguno rezaba.
Alguno bailaba.
Alguno se encontró con su propia sombra.
Y la gente empezó a pensar de forma diferente.

Y la gente se curó.
Y en ausencia de personas que viven de manera ignorante.
Peligrosos.
Sin sentido y sin corazón.
Incluso la tierra comenzó a sanar.

Y cuando el peligro terminó.
Y la gente se encontró de nuevo.
Lloraron por los muertos.
Y tomaron nuevas decisiones.
Y soñaron nuevas visiones.
Y crearon nuevas formas de vida.
Y sanaron la tierra completamente.
Tal y como  ellos fueron curados.

K.O'Meara

viernes, 20 de marzo de 2020

desmoengendro: Violet, de redspeedmaxshop

El porqué del nombre no hace falta explicarlo.


Pero sí deberían explicar TODO LO DEMÁS. Hay muchas cosas incomprensibles ahí, entuertos que merecen que sus autores sean colgados de los cataplines hasta fallecer de dolor. O algo.

Ignoro el propósito de Respeedmaxshop al regalarnos estas imágenes, salgo que tal sea el provocar el desconcierto del personal. Al menos conmigo lo han conseguido, si era ese el fin, cosa que ignoro.
Desde coger un chasis Tamburini con su correspondiente motor Desmoquattro y cortarle (chop) la sujección del basculante; pasando por descartar la magnífica horquilla invertida y ponerle ese mojón de conjunto suspensión /freno arcaico y hasta peligroso (y feo a rabiar), lo que ha motivado emplear distintas llantas en cada tren, horribilizando todavía más; el alargamiento del basculante hasta lo absurdo, con la consecuente modificación anacrónica y estúpida del sistema de amortiguación trasera...

El color, señores, es lo de menos, pero aumenta el esperpento. Din duda.

¿Por qué? ¿Ein? ¿Por qué?
Si no iba a llevar faro, ¿por qué hacen eso? Si la moto iba a ser un dragster, ¿por qué un motor de serie?

Eso sí, le alabo el gusto o, mejor dicho, el trabajo de adaptación del depósito retro y el colín, que están bastante bien integrados en un chasis no hecho para eso y siempre difícil de casar con esa vestimenta. Bravo. Al César lo que es del César.


En fin, supongo que éstas son las cosas que ocurren cuando un preparador de motos chopper se mete en berengenales con una italiana de postín. Esperemos que no vuelva a suceder.

jueves, 19 de marzo de 2020

confinado, 4

En la oficina afinamos y optimizamos la ejecución de tareas en este escenario diezmado con un tercio de personal. Afortunadamente (o por desgracia, desde el punto de vista económico), no está entrando mucho trabajo, y el despacho de documentos ahora mismo no está sometido a la espada de Damocles que suponen los plazos impuestos por la Ley de Productividad, y entre los ocho empleados presentes nos apañamos bien, cada día mejor diríase.
No obstante, se está experimentando con la implementación del trabajo a distancia con redes virtuales VPN, y un compañero va a empezar a ayudar desde el ordenador de su casa. Toda colaboración es bien recibida, por supuesto, y espero que no sea un lío o problema compatibilizar una cosa con la otra.

Para variar, en vez de ir a pie como habitualmente hago, hoy fui en moto por tres razones:
1.- cuanto menos tiempo esté en la calle, mejor, y en moto no tengo contacto con otras personas ni me cruzo en la acera con nadie, sobre todo en estos días en que el tráfico está reducido a la mínima expresión.
2.- mover la rubia, que llevaba 24 días sin arrancar. No acabo de conocer las capacidades de mi Ducati, y me ha sorprendido arrancando feliz y eficazmente como pueden comprobar en ese oscuro video desde lo más profundo de mi garaje:

3.- por el puro placer de andar en moto, aunque sea solo un pequeño recorrido y por ciudad. Aparte del calor que enseguida transmite ese motor ávido de andar ligero por carretera, tiene cierta finura y alegría que la hace placentera para estos pequeños recorridos. El panorama ha sido desolador a la salida de la oficina, y donde habitualmente hay overbooking de motos y wáter con ruedas a ambos lados de la acera, hoy la cosa estaba así:


En un ratillo (escribo esto a las siete de la tarde) me pondré manos a la obra de nuevo sobre el rodillo, hoy aumentaré la dosis, pues todavía no he conseguido tener una sensación de agotamiento verdadero, y no sé si lo estoy haciendo bien o no. 
Seguiré informando. 

Animos y saludos desde mi zulo!!!

Felices 90s

Mi primera bici ya ni recuerdo cómo ni cuando llegó a mis manos, siendo yo muy chico. Pero sí recuerdo bien que sería a mediado de los ochenta cuando le compraron a mi hermana María del Mar una Orbea Sherpa. Costó una pasta, o a mí me lo pareció, y eso que era algo de gama media-baja, o menos, con frenos cantilever de material plástico, al igual que las manetas; rígida total, y toda ella de acero, salvo algunas partes directamente de hierro malo. Por ejemplo, recuerdo que el manillar lo doble en una tarde pequeños saltos. Y estuve conduciendo aquel mojón de bici con el manillar doblado muuuucho tiempo. Años más tarde, la utilicé una temporada para ir a la facultad en Sevilla, desde Dos Hermanas, donde entonces vivía. Eran tiempos felices y nada importaba, nada dolía, uno no se cansaba y apenas sudaba. 
Pero si hay una era bonita en el diseño y la técnica, donde la ingeniería iba a grandes saltos por momentos, y no sólo en las bicis, sino en el mundo de los coches y las motos (muchos recordamos con cariño los ejemplares de cualidades dinámicas y estéticas de entonces, y hoy día hay toda una fiebre por recuperar aquellas máquinas que siguen figurando en un podio muy elevado de nuestro particular imaginario).
En esa era de las bicis todo terreno, que es cuando se empezaron a popularizar, aparecieron muchos fabricantes con raras interpretaciones de lo que podía ser una bici válida para el monte. El tiempo fue poniendo a cada uno en su sitio, como siempre ocurre. Les dejo aquí un brevísimo repertorio de bicis curiosas, poniendo en primer lugar unos experimentos relativos a sistemas de suspensión:

1998 GT STS 2000

Proflex K2 4000

otra Proflex K2

GT RTS Team

1998 Proflex K2 4500

1991 Manitou FS
Y ahora algunos ejemplos de una breve moda en cuanto al diseño de vainas elevadas, que me parecen especialmente chulas, con ventajas como ausencia del efecto de "chupado" de cadena, poder acercar la rueda más al eje del pedalier, ausencia de ruidos por choques y roces de cadena con la vaina derecha, o poder usar neumáticos más anchos:

Haro Extreme

Alpinestars AL-mega (aluminio)

Alpinestars CRO-mega (acero)

Kirk Revolution

miércoles, 18 de marzo de 2020

Piñón de ataque

Manolo Burillo, el autor de este libro que nos narra una parte de la historia del Campeonato del Mundo de Velocidad, fue el impulsor, ideólogo, padre y sostén de algunos equipos que tuvieron lugar destacado. El orgullo de formaciones modestas, españolas, que desde la humildad y la pasión por la competición, le fue llevando a través de los años por todas las categorías del Mundial, con mayor o menor éxito, con pilotos de renombre que nunca olvidaremos. Burillo era quien estaba detrás de ellos haciendo posible lo imposible, jugándoselo todo muchas veces. 


Desde el punto de vista personal del autor, nos va dejando ver su filosofía sobre la vida en general, y de las carreras en particular. Nos cuenta los entresijos, las guerras en los despachos, y los profundos cambios que ha ido sufriendo este campeonato desde los años ochenta hasta casi nuestros días. 
Como él mismo dice, "mi obra refiere las circunstancias de esa trayectoria y los motivos, pasiones y frustraciones que provocó en mi persona."

La contraportada nos dice esto:
La trayectoria de un abogado de éxito en la Barcelona feliz de los ochenta que cambió su estabilidad económica y devaneos de las noches de la ciudad Condal en la época de la “Gauche Divine” por el apasionante y costoso mundo de la competición en el Mundial de motociclismo llamado entonces “Continental Circus”. Esa aventura pasional me llevó a invertir todo mi patrimonio en la construcción de una motocicleta histórica, (Kobas), por su diseño y concepción avanzada su tiempo y que fue en definitiva modelo para las fábricas, japonesas en su mayoría, que compitieron en el Mundial. Veinticinco años en los que tuve la oportunidad de conocer a los grandes pilotos de la historia. Consegui, como manager de equipo, un sub campeonato del mundo en 1986 y dos campeonatos del mundo en 1988 y 1989. 

Obra de recomendable lectura para todo buen aficionado al deporte del motor, pero hay que lidiar con una sintaxis deficiente y numerosísimas faltas de ortografía. Se lee más o menos bien y rápido.

martes, 17 de marzo de 2020

confinado, 3

Hoy ya hemos trabajado con horario especial, de 9 a 14, que será el que tengamos mientras dure la alarma vírica. Nos han instalado unas mamparas en el mostrador de atención al público, que dan un aspecto un poco retro, como de oficina de la vieja escuela, como de banco antiguo o algo asín.
Como anécdota del día, entre otras cosas que me ocurren en una jornada laboral normal, les dejo este legado tan especial que encontré en la escritura de herencia de una solterona:



Un plato de magníficas lentejas me ha dado la energía que mi cuerpo necesitaba para lanzarme de nuevo sobre el rodillo. Hoy me he encontrado mejor, lo he visto menos duro, no sé si lo habré ajustado mejor, o la música de los auriculares era más motivante, o que simplemente yo estaba más fuerte. He aguantado 50 minutos y lo he dejado ya de puro aburrimiento, la verdad.


Matamos el tiempo como podemos. Aún me quedan algunos proyectos que quiero llevar palante, como tubelizar algunas ruedas de mis bicis, especialmente de la Trek Sawyer... sí, no me duelen prendas reconocer que poco a poco voy modernizándome. También tengo en mente lanzarme a comprobar el juego de las válvulas de la Monster, empresa mucho más fácil que en la 749, será casi coser y cantar, espero, y seguramente el mayor problema será conseguir las pastillas calibradas si tengo que cambiar alguna. Ya veremos. Asimismo tengo pendiente acabar mi tabla para el hidrofoil, ese DIY al que me lancé un poco impetuosamente sin tener en cuenta mi inutilidad para los trabajos manuales. Pero como lo empecé, hay que intentar acabarlo sea como sea, y si finalmente sale mal, pues podré decir que lo intenté.

Mientras tanto, sigo leyendo, viendo alguna peli, pensando, viendo memes (como todo el mundo), videos en interné y esas cosillas comunes.

Suerte y fuerza, amigos!!!

lunes, 16 de marzo de 2020

confinado, 2

Lunes, 16 de marzo.
Hoy he ido a la oficina. Hubo una reunión y se tomó una decisión, cuanto menos, curiosa: se han hecho tres grupos de personas, y mientras uno se queda trabajando en horario reducido de 9 a 14 horas, los otros dos grupos "de reserva" se van a su casa, confinados. De este modo habrá menos posibilidades de contagio. Me ha tocado el primer grupo. Veo cosas positivas, siempre: salgo de casa, me despejo un poco, sigo con la rutina laboral (cosa que algo ayuda a dar un tinte de normalidad a la crisis del Covid-19).

Por la tarde he solucionado un roce del tubular trasero con el puente de freno de la flaca (el tubular nuevo es de 24 mm, y el antiguo de 21 mm, y rozaba un poco). Al desmontar el freno para estudiar el caso me he dado cuenta de lo bien hecho que está el Campagnolo Delta de casi treinta años. Bello.
También he hecho una ñapa al amortiguador de la bici de "enduro", que en uno de sus múltiples traslados se perdió una palanquita que sirve para bloquearlo.
Después un poco de lectura.

Estoy muy extrañado por la no comparecencia pública del Jefe de Estado, en algún tipo de discurso o charla como la que dio en su día con lo de la independencia de Cataluña, o la "felicitación" navideña anual. Esto da que pensar. Desde que se preguntó en el Congreso sobre el asunto de los 65 millones de euros de Corina, parece que Felipe VI tiene como único objetivo el blanqueamiento de la institución, y la única noticia de la Corona, que tuvimos ayer domingo, fue su renuncia a los derechos que puedan corresponder en la herencia al futuro fallecimiento de don Juan Carlos I, así como la retirada de la asignación a su favor.