Se cierra un ciclo cuando uno menos lo espera. Ya casi había olvidado que tenía a la americana en venta, y de repente, sin comerlo ni beberlo, en un plis-plas, en un visto y no visto, la cerda salvaje ya estaba rumbo a Murcia:
Yo le he dado muy buena vida, la he cuidado y mimado. Sólo espero que su nuevo dueño haga lo propio.
Bye bye, fiel Harley. Nos veremos en el Infierno.
sábado, 15 de enero de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
Cinco 2.0
La libertad se puede definir como la capacidad, o mejor dicho, la posibilidad de poder elegir. El que no puede elegir no es libre, así de sencillo. Si ante una decisión a tomar, puedes elegir entre varias soluciones, cuanto más variadas sean, cuanto más amplio el abanico de respuestas, más libre serás.
Seré entonces libre de elegir CINCO, y sólo cinco coches. Los que yo quiera, sin límite de presupuesto, para tenerlos en un garaje utópico, virtual. Los cinco que compraría ahora, hoy mismo, por una u otra razón que intentaré exponer.
- Lambo Murciélago LP640-4 Roadster para disfrutar en carretera. En sustittución del Balboni que elegí hace unos meses. Creo que para la vía pública, un destechable es más placentero, es por ello el cambio.
Abonando el módico precio -aproximado- de 345.180 €, no será problema tenerlo en tu plaza de aparcamiento particular un viernes a la salida del trabajo, para encarar la vuelta a casa dando el preceptivo rodeo de 180 km llenos de subidas y bajadas de puertos de montaña, curvas, rasantes y un poco de highway. El motor tiene 640 CV y va acoplado a la caja de cambios automática «e-gear», lo que le permite alcanzar 330 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 3'4 s.
Tiene un motor V12 de 6.500 cc, lo que significa, sin duda, brutalidad asegurada. Su MAGNÍFICO sonido, en esta versión al aire libre, es uno de los mayores alicientes, y si se compra en gris oscuro, puede incluso pasar desapercibido. O no.
La opción primera sería, en realidad, un Reventón Roadster, pero sólo hay veinte -20- en todo el planeta, y es complicado encontrar uno a la venta, aunque parece que El Pocero ha puesto el suyo en una galería de Madrid. Aquí el engendro, maravilloso, por cierto:
- Mini Cooper JCW cabrio para ciudad. Este no cambia.
No es el típico Mini, ni siquiera el Mini Cooper S es asimilable en cuanto a exclusividad y diversión. Te esperará en el garaje del centro comercial, a la salida del cine, sólo si has desembolsado 34.830 € por la versión básica... que por supuesto no sería la que yo comprara, ya que añadiría faros de xenón, el retrovisor interior electrocrómico, los asientos delanteros con calefacción y tapicería de cuero, los limpiaparabrisas automáticos, los espejos exteriores plegables eléctricamente, la pintura metalizada, cambio automático, llantas más bonitas...
Con este juguete se puede circular por ciudad sin llamar mucho la atención -según la ciudad de que se trate, claro, porque en algunas no la llamará nada de nada-, con los niños detrás, y disfrutar del aire libre si las circunstancias son propicias, todo ello con el glamour, acabados de calidad, y estética chic propios de Mini.
Helo aquí:
- Range Rover para casi todo.Antes Porsche Cayenne Turbo. El Land Rover me parece más auténtico, menos visto, y tiene más distinción, al menos para mí.
Partiendo de un precio base de 120.200 ecus, más extras, por supuesto, podrás conducir este bicharraco de ocho cilindros en V y cinco litros de capacidad, que alcanza 510 cv de potencia máxima, y un consumo absolutamente indecente, lo cual me encanta.
Podrás viajar con la familia y cargado de equipaje con la misma seguridad y comodidad que una berlina al uso, y sí podrás adentrarte en el campo con cierto brío, dejando detrás a muchos supuesto rivales, salvo en trialeras reservadas exclusivamente a vehículos especializados. O sea, que me sirve.
También puedes hacer la compra, llevar los niños al cole, ir a la playa, a visitar a la familia, de vacaciones...
Quizá la pega es que es inglés...
- Maserati Granturismo S para viajar solo o en pareja. Antes elegí el Aston Martin V12 Vantage, pero después de haberlos visto en vivo, me gusta más el italiano, que destila un estilo tan elevado que el Aston sólo puede pasar desapercibido a su lado, aunque sea más prestacional.
Pero un Granturismo corre más de lo necesario para mi limitador, lo que es suficiente para mí. Está a la venta desde 142.918 €. Mecánicamente, lo que diferencia al GranTurismo S de la versión básica, es que tiene 34 CV más y unos frenos y un cambio distintos, que nunca viene mal, aparte de ciertos detalles cosméticos..
Su motor, de origen Ferrari, está colocado en posición central delantera y el cambio está junto al eje trasero, al más puro estilo sesentero y setentero de competi. Cada vez me va molando más.
Su cambio es automático/electrónico, con levas tras el volante. Definitivamente, me lo quedo.
Les cuelgo una foto en este discreto color albino:
- Antes quería un Porsche GT3RS para tandas, pero creo que hoy por hoy, me atrae más el Ferrari 599 GTO.
Sólo por llevar esas siglas merece la pena tener uno... si puedes pagarlo. Como mi lista es hipotética, no me importa que su precio supere los 300.000 euros.
El Ferrari 599 GTO es una edición limitada del 599 GTB Fiorano F1, un cupé biplaza con motor central delantero V12 de 620 CV. El 599 GTO, del que únicamente se producirán 599 unidades, tiene un motor V12 de 670 CV y mejores prestaciones, dado que pesa menos, y tiene diferentes suspensiones, frenos y aerodinámica. Y lo mejor es que uno puede ir conduciendo su GTO hasta el circuito.
Por cierto, no me vale cualquier 599, tiene que ser el GTO, o en su defecto un Porsche GT3RS.
Esta lista no tiene ningún orden de preferencia. Son solo cinco coches. Punto. Y reconozco que para muchos puede considerarse que se trata de elecciones vulgares... por la ausencia de grandes mitos o autos magníficos y únicos como el Enzo, el Reventón, el SLR McLaren; o clásicos de bandera como Lambo Mihura, Ferrari 250, MB 300 SL GW, por poner algunos ejemplos. La verdad es que no me sirven los magníficos y únicos, bien porque no se ajustan a lo que quiero, bien porque para mí no son tan magníficos. En cuanto a los clásicos, bueno, no soy aficionado a esos autos, no se pueden usar con garantías como cualquiera de los cinco elegidos por mí, ni cumplir su cometido con garantías suficientes. No quiero ser un coleccionista con una nave repleta de viejos coches que nunca usaré. Prefiero tener sólo cinco, pero con posibilidades de ser conducidos en cualquier momento.
Al final, el montante final necesario para adquirir esos vehículos nuevos, de concesionario, no es tan exagerado como muchos pudieran pensar, unos 730.000 euros, cifra disponible por mucha más gente de la que pensamos.
Y hacerse con ellos sería tarea fácil y rápida, lo podría conseguir en un día. Lo que no quita que, en breve lapso de tiempo, cambie mi listado actualizándolo por diversas causas.
Seré entonces libre de elegir CINCO, y sólo cinco coches. Los que yo quiera, sin límite de presupuesto, para tenerlos en un garaje utópico, virtual. Los cinco que compraría ahora, hoy mismo, por una u otra razón que intentaré exponer.
- Lambo Murciélago LP640-4 Roadster para disfrutar en carretera. En sustittución del Balboni que elegí hace unos meses. Creo que para la vía pública, un destechable es más placentero, es por ello el cambio.
Abonando el módico precio -aproximado- de 345.180 €, no será problema tenerlo en tu plaza de aparcamiento particular un viernes a la salida del trabajo, para encarar la vuelta a casa dando el preceptivo rodeo de 180 km llenos de subidas y bajadas de puertos de montaña, curvas, rasantes y un poco de highway. El motor tiene 640 CV y va acoplado a la caja de cambios automática «e-gear», lo que le permite alcanzar 330 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 3'4 s.
Tiene un motor V12 de 6.500 cc, lo que significa, sin duda, brutalidad asegurada. Su MAGNÍFICO sonido, en esta versión al aire libre, es uno de los mayores alicientes, y si se compra en gris oscuro, puede incluso pasar desapercibido. O no.
La opción primera sería, en realidad, un Reventón Roadster, pero sólo hay veinte -20- en todo el planeta, y es complicado encontrar uno a la venta, aunque parece que El Pocero ha puesto el suyo en una galería de Madrid. Aquí el engendro, maravilloso, por cierto:
- Mini Cooper JCW cabrio para ciudad. Este no cambia.
No es el típico Mini, ni siquiera el Mini Cooper S es asimilable en cuanto a exclusividad y diversión. Te esperará en el garaje del centro comercial, a la salida del cine, sólo si has desembolsado 34.830 € por la versión básica... que por supuesto no sería la que yo comprara, ya que añadiría faros de xenón, el retrovisor interior electrocrómico, los asientos delanteros con calefacción y tapicería de cuero, los limpiaparabrisas automáticos, los espejos exteriores plegables eléctricamente, la pintura metalizada, cambio automático, llantas más bonitas...
Con este juguete se puede circular por ciudad sin llamar mucho la atención -según la ciudad de que se trate, claro, porque en algunas no la llamará nada de nada-, con los niños detrás, y disfrutar del aire libre si las circunstancias son propicias, todo ello con el glamour, acabados de calidad, y estética chic propios de Mini.
Helo aquí:
- Range Rover para casi todo.Antes Porsche Cayenne Turbo. El Land Rover me parece más auténtico, menos visto, y tiene más distinción, al menos para mí.
Partiendo de un precio base de 120.200 ecus, más extras, por supuesto, podrás conducir este bicharraco de ocho cilindros en V y cinco litros de capacidad, que alcanza 510 cv de potencia máxima, y un consumo absolutamente indecente, lo cual me encanta.
Podrás viajar con la familia y cargado de equipaje con la misma seguridad y comodidad que una berlina al uso, y sí podrás adentrarte en el campo con cierto brío, dejando detrás a muchos supuesto rivales, salvo en trialeras reservadas exclusivamente a vehículos especializados. O sea, que me sirve.
También puedes hacer la compra, llevar los niños al cole, ir a la playa, a visitar a la familia, de vacaciones...
Quizá la pega es que es inglés...
- Maserati Granturismo S para viajar solo o en pareja. Antes elegí el Aston Martin V12 Vantage, pero después de haberlos visto en vivo, me gusta más el italiano, que destila un estilo tan elevado que el Aston sólo puede pasar desapercibido a su lado, aunque sea más prestacional.
Pero un Granturismo corre más de lo necesario para mi limitador, lo que es suficiente para mí. Está a la venta desde 142.918 €. Mecánicamente, lo que diferencia al GranTurismo S de la versión básica, es que tiene 34 CV más y unos frenos y un cambio distintos, que nunca viene mal, aparte de ciertos detalles cosméticos..
Su motor, de origen Ferrari, está colocado en posición central delantera y el cambio está junto al eje trasero, al más puro estilo sesentero y setentero de competi. Cada vez me va molando más.
Su cambio es automático/electrónico, con levas tras el volante. Definitivamente, me lo quedo.
Les cuelgo una foto en este discreto color albino:
- Antes quería un Porsche GT3RS para tandas, pero creo que hoy por hoy, me atrae más el Ferrari 599 GTO.
Sólo por llevar esas siglas merece la pena tener uno... si puedes pagarlo. Como mi lista es hipotética, no me importa que su precio supere los 300.000 euros.
El Ferrari 599 GTO es una edición limitada del 599 GTB Fiorano F1, un cupé biplaza con motor central delantero V12 de 620 CV. El 599 GTO, del que únicamente se producirán 599 unidades, tiene un motor V12 de 670 CV y mejores prestaciones, dado que pesa menos, y tiene diferentes suspensiones, frenos y aerodinámica. Y lo mejor es que uno puede ir conduciendo su GTO hasta el circuito.
Por cierto, no me vale cualquier 599, tiene que ser el GTO, o en su defecto un Porsche GT3RS.
Esta lista no tiene ningún orden de preferencia. Son solo cinco coches. Punto. Y reconozco que para muchos puede considerarse que se trata de elecciones vulgares... por la ausencia de grandes mitos o autos magníficos y únicos como el Enzo, el Reventón, el SLR McLaren; o clásicos de bandera como Lambo Mihura, Ferrari 250, MB 300 SL GW, por poner algunos ejemplos. La verdad es que no me sirven los magníficos y únicos, bien porque no se ajustan a lo que quiero, bien porque para mí no son tan magníficos. En cuanto a los clásicos, bueno, no soy aficionado a esos autos, no se pueden usar con garantías como cualquiera de los cinco elegidos por mí, ni cumplir su cometido con garantías suficientes. No quiero ser un coleccionista con una nave repleta de viejos coches que nunca usaré. Prefiero tener sólo cinco, pero con posibilidades de ser conducidos en cualquier momento.
Al final, el montante final necesario para adquirir esos vehículos nuevos, de concesionario, no es tan exagerado como muchos pudieran pensar, unos 730.000 euros, cifra disponible por mucha más gente de la que pensamos.
Y hacerse con ellos sería tarea fácil y rápida, lo podría conseguir en un día. Lo que no quita que, en breve lapso de tiempo, cambie mi listado actualizándolo por diversas causas.
martes, 11 de enero de 2011
Obsolescencia (III)
Casualidades de la vida, y esto me resulta muy tremendamente violento, el lunes fui avisado de que el viernes, justo después de mis entradas sobre la obsolescencia planificada, nuestra querida y patriótica televisión pública se dejó caer con este entretenido a la par que aleccionador documental.
Se titula "Comprar, tirar, comprar", y es realmente escalofriante el poder comprobar en qué coño nos hemos convertido, en qué consiste el tejemaneje social occidental -aunque creo que todo el planeta está contagiado y no hay vuelta atrás-, y lo horriblemente cierto del montaje. Y repito: no hay vuelta atrás, NO LA HAY.
Tengo un poco de miedo, pero las cosas hay que afrontarlas, y luego, cuando todo esto se derrumbe y volvamos a las cavernas de los años sesenta, años de austeridad, pobreza, riesgo, dolor, sueño y hambre, al menos podremos decir aquello tan manido de "que nos quiten lo bailao".
El evento audiovisual es absolutamente imperdible, tanto como imperdonable que salgan a la calle de nuevo sin saber de qué va la cosa. Y pienso preguntarles.
Televisión a la carta: http://www.rtve.es/alacarta/la2/#983391
Se titula "Comprar, tirar, comprar", y es realmente escalofriante el poder comprobar en qué coño nos hemos convertido, en qué consiste el tejemaneje social occidental -aunque creo que todo el planeta está contagiado y no hay vuelta atrás-, y lo horriblemente cierto del montaje. Y repito: no hay vuelta atrás, NO LA HAY.
Tengo un poco de miedo, pero las cosas hay que afrontarlas, y luego, cuando todo esto se derrumbe y volvamos a las cavernas de los años sesenta, años de austeridad, pobreza, riesgo, dolor, sueño y hambre, al menos podremos decir aquello tan manido de "que nos quiten lo bailao".
El evento audiovisual es absolutamente imperdible, tanto como imperdonable que salgan a la calle de nuevo sin saber de qué va la cosa. Y pienso preguntarles.
Televisión a la carta: http://www.rtve.es/alacarta/la2/#983391
Llegó la titánica.
Tras larga espera y diversas contingencias ajenas a mi voluntad, amén de meses -más de un año- de búsqueda... por fin he recibido hoy a última hora el ansiado paquetón.
Lo abro y me encuentro esto, junto a una tija KCNC Scandium a juego:
Voy desenvolviendo...
La toma no le hace justicia, ya que las letras son de color naranja, así como el cierre del sillín y la dirección Tune. Es lo que tiene poseer una mierda de celular LG de otra generación. Claro, es que me lo gasto todo en bicis, coño, y fuera aparte, hace tiempo que dejé de ser un tecnomaníaco, y como pueden ustedes ver, ahora me ha dado por lo retro. Este cuadro data de mil novecientos noventa y siete, y fue hecho a mano en USA, utilizando exclusivamente titanio en su construcción.
Y de propina, esta útil pieza para adaptar un moderno freno de disco a ese maravilloso cuadro, catalogado por muchos, por muchísimos, como el mejor cuadro de titanio de la historia:
Lo abro y me encuentro esto, junto a una tija KCNC Scandium a juego:
Voy desenvolviendo...
La toma no le hace justicia, ya que las letras son de color naranja, así como el cierre del sillín y la dirección Tune. Es lo que tiene poseer una mierda de celular LG de otra generación. Claro, es que me lo gasto todo en bicis, coño, y fuera aparte, hace tiempo que dejé de ser un tecnomaníaco, y como pueden ustedes ver, ahora me ha dado por lo retro. Este cuadro data de mil novecientos noventa y siete, y fue hecho a mano en USA, utilizando exclusivamente titanio en su construcción.
Y de propina, esta útil pieza para adaptar un moderno freno de disco a ese maravilloso cuadro, catalogado por muchos, por muchísimos, como el mejor cuadro de titanio de la historia:
lunes, 10 de enero de 2011
sábado, 8 de enero de 2011
Singletrack fury
Hoy, por fin, un mes esperando el día propicio -cuando no era la lluvia eran los truenos, si no un viaje familiar, un ágape navideño, o simplemente que mi cabeza estaba en otras cosas-, he podido estrenar la Santa Cruz Chameleon, aquel cuadro tan especial que monté con mucho cariño y planificación.
Aquí la tenéis, intentando camuflarse:
La bici va genial, y me ha sorprendido porque es muy muy rápida. No lo esperaba por lo tocho de sus tuberías, pero los ángulos de sillín y dirección han quedado perfectos con la Pike a 140 mm. El invento de la piñonera de 12-36 ha ido de lujo para esta zona que he visitado hoy, los pinares entre El Portil y El Rompido, y no he echado de menos desarrollos más cortos ni más largos.
Esta otra toma con el celular me gusta especialmente:
He agotado la luz solar al máximo, me he pegado una buena sudada, y he llegado a casa con una sonrisa de oreja a oreja impresionante. Sin duda, ha merecido la pena.
Aquí la tenéis, intentando camuflarse:
![]() |
| Entremezclándose con la foresta |
Esta otra toma con el celular me gusta especialmente:
He agotado la luz solar al máximo, me he pegado una buena sudada, y he llegado a casa con una sonrisa de oreja a oreja impresionante. Sin duda, ha merecido la pena.
jueves, 6 de enero de 2011
Obsolescencia (II)
Se define la obsolescencia planificada como una práctica que atenta contra el derecho de los consumidores en beneficio de la empresa que produce un bien, cuya vida útil se fija de forma anticipada e independiente del desgaste natural de los materiales. Sus arreglos son más caros que la compra de uno nuevo. La empresa cuando planifica el producto ya tiene otro en sustitución, forzando a los compradores finales a adquirir este último, provocando un excesivo consumo. Esta gran crítica al marketing moderno la podemos encontrar fácilmente en el mundo de los ordenadores, de los teléfonos móviles, de los video-juegos, etc, donde un producto no llega ni a seis meses de vida.
La obsolescencia percibida sería aquella que siente el consumidor por su propio capricho, por querer ir “a la última”. Se percibe en aquellos compradores que han comprado un vehículo y en poco tiempo, la propia marca saca el mismo vehículo con unas pequeñas modificaciones en el diseño o en el color y su propietario no puede aguantar más y decide comprarse este último, gastando dinero innecesariamente.
Ambas obsolescencias mejoran la productividad de las empresas pero atacan directamente al bolsillo de los consumidores y hacen peligrar los recursos naturales. La primera se corrige con leyes, la segunda con formación.
La obsolescencia percibida sería aquella que siente el consumidor por su propio capricho, por querer ir “a la última”. Se percibe en aquellos compradores que han comprado un vehículo y en poco tiempo, la propia marca saca el mismo vehículo con unas pequeñas modificaciones en el diseño o en el color y su propietario no puede aguantar más y decide comprarse este último, gastando dinero innecesariamente.
Ambas obsolescencias mejoran la productividad de las empresas pero atacan directamente al bolsillo de los consumidores y hacen peligrar los recursos naturales. La primera se corrige con leyes, la segunda con formación.
miércoles, 5 de enero de 2011
Obsolescencia
La obsolescencia es la caída en desuso de máquinas, equipos y tecnologías motivada no por un mal funcionamiento del mismo, sino por un insuficiente desempeño de sus funciones en comparación con las nuevas máquinas, equipos y tecnologías introducidos en el mercado.
La obsolescencia puede deberse a diferentes causas, aunque todas ellas con un trasfondo puramente económico:
- La imposibilidad de encontrar repuestos adecuados, como en el caso de los vehículos automóviles. En este caso, la ausencia de repuestos se debe al encarecimiento de la producción al tratarse de series cortas.
- La obsolescencia es, también, consecuencia directa de las actividades de investigación y desarrollo que permiten en tiempo relativamente breve fabricar y construir equipos mejorados con capacidades superiores a las de los precedentes. El paradigma, en este caso, lo constituyen los equipos informáticos capaces de multiplicar su potencia en cuestión de meses.
- Igualmente se produce en nuevos mercados o tecnologías sustitutivas, en las que la opción de los consumidores puede fácilmente polarizarse a favor de una de ellas en detrimento de las restantes, como en el caso del sistema de vídeo VHS frente al BETA.
Por último, puede ser producto de la estrategia del fabricante en tres formas:
- Obsolescencia planificada: cuando, a la hora de crear un producto, se estudia cual es el tiempo óptimo para que el producto deje de funcionar correctamente y necesite reparaciones o su substitución sin que el consumidor pierda confianza en la marca, y se implementa dicha obsolescencia en la fabricación del mismo para que tenga lugar y se gane así más dinero.
- Obsolescencia percibida: cuando crean un producto con un cierto aspecto, y más adelante se vende exactamente el mismo producto cambiando tan solo el diseño del mismo. Esto es muy evidente en la ropa, cuando un año están de moda los colores claros, y al siguiente los oscuros, para que el comprador se sienta movido a cambiar su ropa perfectamente útil y así ganar más dinero.
- Obsolescencia de especulación: cuando éste comercializa productos incompletos o de menores prestaciones a bajo precio con el propósito de afianzarse en el mercado ofreciendo con posterioridad el producto mejorado que bien pudo comercializar desde un principio, con la ventaja añadida de que el consumidor se lleva la falsa imagen de empresa dinámica e innovadora.
Mañana, un poco más, para aclarar, por si no ha quedado claro y ha perdido la concentración por su TDAH crónico.
martes, 4 de enero de 2011
Pace RC31CX
El penúltimo capricho:
A veces, uno va buscando en la red cualquier otra cosa. A veces, ni siquiera está relacionado con lo que estabas buscando, pero, de repente, aparece súbitamente ante tus ojos, al alcance de un par de clicks.
Soy de los que piensan que el tren pasa una vez, y si lo pierdes o no lo quieres coger, ¿quién sabe cuándo pasará de nuevo?
A veces, uno va buscando en la red cualquier otra cosa. A veces, ni siquiera está relacionado con lo que estabas buscando, pero, de repente, aparece súbitamente ante tus ojos, al alcance de un par de clicks.
Soy de los que piensan que el tren pasa una vez, y si lo pierdes o no lo quieres coger, ¿quién sabe cuándo pasará de nuevo?
¿Marketing social?
Hoy toca una de esas entradas un poco rollo para algunos, pero creo que puede ser interesante para darnos cuentas, el que no se haya dado cuenta ya, del mundo en que vivimos.
Marketing social es la aplicación de las técnicas del marketing comercial para el análisis, planeamiento, ejecución y evaluación de programas diseñados para influir en el comportamiento voluntario de la audiencia objetivo en orden a mejorar su bienestar personal y el de su sociedad. Esta definición pertenece a Alan Andreasen y fue publicada en su libro “Marketing Social Change”.
Esto puede chocar, o bien complementarse, según lo vea cada cual –depende de en qué lado nos encontremos en la ecuación-, con la definición de Philip Kottler hace del marketing en general: “Es la técnica de administración empresarial que permite anticipar la estructura de la demanda del mercado elegido, para concebir, promocionar y distribuir los productos y/o servicios que la satisfagan y/o estimulen, maximizando al mismo tiempo las utilidades de la empresa.”
Este señor, como buen norteamericano, comprendió enseguida el funcionamiento de los mercados, y analizó y se preguntó qué hacer para mejorar el sistema desde el punto de vista del vendedor, del empresario, del negociante en suma. Durante la primera mitad del siglo pasado surge algo llamado “marketing”. No se dejen llevar por el rimbombante sonido del vocablo extranjero, por favor. Traducido literalmente no significa otra cosa que “mercadeo”. Una de las citas más célebres de Kotler es: “Un producto es aquello que se puede ofrecer a un mercado con la finalidad de captar la atención para conseguir que sea adquirido, usado o consumido, siempre intentando satisfacer un deseo o una necesidad".
Lo que no decía, el muy cuco, es que si no existe el deseo o la necesidad, hay que crearla. De este modo, se suele decir socarronamente que el marketing es la ciencia que crea en uno la necesidad, antes inexistente, de comprar un producto, para que dentro de seis meses te convenzan de que está anticuado o demodé y debe ser sustituido por un nuevo producto. Y así sucesivamente en una eterna e ininterrumpida cadena o círculo vicioso. No es difícil saber a quién beneficia y a quién perjudica todo esto.
Philip Kotler tiene razón cuando se refiere a la demanda masiva, pero hay otro tipo de demanda, que se estimula desde el conocimiento y la calidad, y donde el desconocimiento y la proximidad pierden peso.
Siempre hay quien no quiere darse codazos para comprarse un suéter, o quiere comprarse solo unos pantalones cada 5 años, o desea que sus zapatos sean cómodos y le faciliten el caminar, o simplemente no quiere ver cada vez que sale de casa a 10 personas con sus mismas gafas de sol.
Y a todos esos, alguien tendrá que informarles ¿no?, aunque no gane dinero con eso. O al menos eso pensamos algunos.
Solo quiero decir que la industria y la economía mundial actuales en general no abogan por el bien de los consumidores, sólo en tanto en cuanto les compremos sus productos y no los que más nos faciliten la vida sino los que ellos quieran y les llenen los bolsillos. Se despilfarran ingentes recursos humanos de I+D, de materias primas generando insostenibilidad hacia el medio ambiente en la estéril batalla campal de la competencia feroz, por ejemplo.
Me podría extender muchísimo con este tema, que puede llegar a ser apasionante, sobre todo si regentas tu propio negocio. Pero paso.
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