viernes, 16 de noviembre de 2012

jueves, 15 de noviembre de 2012

Lo que uno no se espera

Recientemente hice un viaje idílico con el limitador. Fue muy positivo en muchos, por no decir todos, los aspectos.
Una de las sorpresas del viaje fue almorzar en El Campero, sito en Barbate -capital de Chiquitistán-:


Barbate, junto a Zahara, forman el centro neurálgico de la almadrabería mundial. Vienen barcos enormes, fábricas que surcan los mares, desde Japón para llevarse los mejores ejemplares, y lo que queda, las migajas, las sobras, lo que no pasa el control, se queda para los autóctonos.
Pues menos mal que no es lo mejor... porque si alguien quiere comer buen atún, no tiene más que acercarse a estas localidades. En Barbate, en cualquier tasca, bareto, terraza o chiringuito, uno puede degustar el atún cocinado de mil maneras, a cuál más magnífica.
Barbate, por si no lo saben, es un pueblo pesquero originalmente. Hoy vive de no sé qué, pero tampoco es cosa que a mí importe, o me afecte.
Digo esto más que nada para que acepten y se hagan a la idea de que Barbate no es un pueblo bonito especialmente, no ofrece mucho al turista salvo una buena playa, pero no hay resorts hoteleros, ni siquiera una zona de aparcamiento digna. Las gentes son de aspecto triste y mohino, no parecen ni andaluces. Es raro. Es un pueblo que no transmite vida, la verdad.
Por eso es muy raro encontrarse allí un sitio como El Campero. Uno entra en ese restaurante y parece que ha traspasado un portal dimensional: decoración moderna, pero sin caer en extravagancias o vulgaridades; camareros dignos de esa profesión noble; espacio entre las mesas, ambiente acogedor, temperatura perfecta. Un gustazo.

Pedimos un vinito blanco y hacemos la comanda. Mientras tanto, nos sirven un detalle que en cualquier japo nos cobrarían bien cobrado:

Sushi por la cara.
El vino entraba fácil. Yo no entiendo de vinos, sólo sé si me gusta o no, y para mí eso es suficiente. Más que suficiente:


Para compartir, de entrada, sashimi, exquisito, rabiosamente espectacular, en su punto de crudeza, el mejor de mi vida. Claramente:


Un poco de tempura de morrillo, creo recordar. A mí me gustó. Al limitador también. Prueba del plato:

Hasta la salsa estaba buena, jolines.
El vino abandonaba su receptáculo rápidamente, aquello estaba todo buenísimo. Pero faltaba el plato fuerte, tarantelo, una zona semigrasa situada justo por debajo del lomo, poco hecha, a modo de solomillo de ternera. ¿Qué decir de un sabroso plato como éste? Sí, me gusta mucho el atún, se nota, creo.


La decoración, la presentación, un poco básica en este caso. Pero el atún, espectacular. Sin palabras me quedé.
Bastante satisfecho ya a esas alturas del almuerzo, aún quedaba un poco de hueco para un postre, y siendo Cádiz el sitio donde se encuentran los mejores tocinos de cielo, no pude evitar pedir uno. Claro, en un sitio así uno no se espera que pase lo que pasó:


Horror de los horrores. Es más: EL HORROR. Pero ¿qué coño hace ahí, mancillando el lugar, ese pegote de nata de bote? Inadmisible. Y el chorreón de caramelo sobre el sorbete de limón es, como poco, discutible. Normalmente, cuando como en restaurantes de poca monta -que también lo hago, soy humano, jopé-, suelo advertir que "sin nata, por favor". Pero en El Campero deben revisar este punto en su cocina. Por lo demás, tanto el tocino como el sorbete estuvieron riquísimos.
Este pequeño contratiempo enturbió el final de lo que estaba siendo un almuerzo que te cagas. Pero en fin, no le dí más vueltas y enfilamos hacia el hotelito rural, a medio camino entre Barbate y Caños de Meca, sitio tranquilo e idílico, bajo una leve lluvia que no hizo abandonar la playa a unos surferos que disfrutaban de un extraño puente de primeros de Noviembre.

Recomiendo el restaurán, sin duda, pero no olviden advertir lo del postre para que su disfrute sea pleno.

Viento

Punta Umbría, seis de la tarde hora zulú, hoy:

Ahí dentro, perdido en esa inmensidad, se atisba o intuye una cometa. El que hizo la foto dice que soy yo. Yo no lo sé realmente.

El cielo que a las cinco estaba completamente despejado, se cubrió de golpe por estas masas húmedas que vinieron arrastradas por el viento moderado del Sur-Sureste, un poco atípico por estos lares, pero igualmente válido para la práctica del cometeo... si no fuera por la tremenda corriente y la franja de olas orilleras que dificultaban la ceñida inicial.
A pesar de todo, y tras la técnica de ensayo y error, un rato meditando en la orilla, medio bocadillo de chorizo extremeño de la pata -negra, desde luego-, y algún consejo del Gurú, al que también llamo "El hombre que susurra a las cometas-, logré adentrarme más allá del rompeolas, donde me esperaban unas enormes pero ordenadas formaciones acuáticas comúnmente conocidas como "olas". Madre mía, eso sí que eran olas. Se frenaba la tabla al subirlas, y se embalaba al bajarlas, mientras yo hacía esfuerzos un poco descontrolados por no salir volando catapultado. Fue divertido.
Todo ello aderezado con mi nuevo traje de neopreno: hay que ir preparando la temporada invernal. Todo OK, lo mejor que puedo decir de él es que parecía que no llevaba nada puesto: genial.

el hijo pródigo

Vuelve el hombre... digo vuelve Vale. Lo del hombre lo dejamos para otro momento, no sé si saben a qué me refiero. Tampoco importa, da igual. Vale es lo que es, y nueve títulos mundiales no los gana cualquiera. Tras la aventura fallida con la escuadra boloñesa, vuelve por sus fueros, torna a Yamaha, de donde salió un poco enfadado. Pero la evidencia es la evidencia, y si la próxima temporada hace un buen papel, que es lo más seguro, callará muchas bocas.
Yo me alegro, porque este cambio, junto a la llegada a la categoría de Márquez, dará más vidilla, sin duda, a un campeonato que era cosa de dos o, como mucho, tres.

KTM 1290 Super Duke R

Recién salida del horno, esta KTM me ha parecido toda una revelación. Tuve la oportunidad de catar la versión 990 básica, que dos buenos amigos tenían en propiedad. Ambos se deshicieron de sus respectivas unidades. Me pareció entonces una máquina magnífica, un poco ancha a la altura de las rodillas, condicionado por el diseño del depósito que tenía que albergar en su interior una enorme caja de filtro de aire. Pero la rigidez de su chasis, la calidad de frenos y suspensiones, y un motor tremendo, hacían de ella una moto muy a tener en cuenta. No hizo temblar los cimientos de Ducati, pero se ganó el corazón -y la cartera- de muchos clientes.
Ahora se presenta esta nueva versión más afilada en sus líneas, que hereda el motor retocado de la RC8 y su escape por abajo, con una monobrazo bestial, y, lo mejor de todo: su sonido carente de inercias y tan parecido a una Ducati de competición que me he quedado pasmado. Si hubiera cerrado los ojos, juraría que estaba ante una 1198 de superbikes.
El video no vale mucho, la verdad, con ese tipo de música ya vista, y el pequeño espectáculo de derrapitos y quemadas de rueda. Pero quédense con la estética y, repito, magnífico sonido. Yo me compraría una moto así sólo por su rugido.
Es MAGNIFÍCO.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

martes, 13 de noviembre de 2012

Hacer bien tu trabajo

Will Hunting es un genio. En el sentido literal de la palabra. Tiene enormes habilidades cogniscitivas, aprende rápido sin esfuerzo, y da igual de lo que se trate. Mete caña en mates, lengua, literatura, historia, economía... un virguero del savoir faire, sin duda.
En esta película, "El indomable Will Hunting", que trata de una etapa de su vida, se producen muchas, repito, muchas escenas memorables y dignas de ser recordadas. Hoy estuve visionando varias de ellas, y he elegido colgar aquí y ahora ésta que sigue. Se trata de una entrevista de trabajo en la que unos militares quieren contratarlo para que sea un descifrador:

lunes, 12 de noviembre de 2012

cita:



Nunca te rindas con un sueño sólo por causa del tiempo que te llevará realizarlo. El tiempo pasará de todos modos.

domingo, 11 de noviembre de 2012

American style

Se dice, en el mundillo de los relores, que llevar un diver a la americana es vestir un reloj de buceo con una correa de cuero, preferentemente gruesa.
Es un poco extraño, y tiene sus detractores, pero a mí, por regla general, me parece fantástica tal combinación. Los detractores vienes por dos caminos: por un lado, los hay quienes siempre, por sistema, rechazan cualquier cosa ir se salga del canon establecido, odian y discuten todo lo que suponga novedad o atrevimiento; por otro, los exquisitos de la lógica y talibanes de lo incongruente. Ni unos ni otros aceptan lo bello de una pieza de metal amarrada de forma irresistible con el noble material natural que no se puede mojar...
Bueno, en invierno no es mala solución, y cambia el look de nuestras mas queridas piezas dándoles un toque bastante rústico:

martes, 6 de noviembre de 2012

Ah, sí, la culpa

Aquí en nuestro país siempre andamos buscando culpables.

¿De quién es la culpa?

DE NOSOTROS, LOS ESPAÑOLES.

Desde pequeños, cuando un niño se da un golpe con la mesa, su madre le dice "mesa tonta, mesa tonta", en vez de darle dos hostias al niño para que no olvide... ridículo!!

Aquí existe la cultura del pelotazo, enriquecerse rápidamente, sean quien sea y los sectores que sean.

Tradicionalmente uno va al banco para ver si le dan el crédito y cuando se lo dan, entonces empieza a preocuparse como pagarlo.

Aquí llamamos ladrones fácilmente al tercero cuando en realidad lo es más de medio país. Chorizo es tanto el que roba en plan Urdangarín, como el parado que sigue trabajando en b, como la peluquera que no está dada de alta, como el que ha escriturado por menos, como los asesores que llevan la doble contabilidad, como el que pregunta "¿quiere usted factura?", como el que contesta "no, no, sin factura ni IVA". ¡Qué coño, es más, nos hemos jactado de ello!
Por otro lado, el que el dinero haya estado barato y fácil no significa que haya que pedirlo y malgastarlo. ¡YO NO LO HE HECHO! ¿Soy raro?

Además hemos gastado lo que ganaremos en 20 o 30 años...

Ni tan siquiera tienen la culpa los políticos porque en definitiva los hemos elegido, nosotros, el pueblo. Ellos se han limitado a figurar y defender su cargo como cualquiera en su lugar, malgastando. Se lo hemos permitido, los hemos reelegido, hemos seguido poniendo nuestra confianza en ellos. Y a sabiendas de su impunidad.

Y es que todos, o la mayoría, han gastado cuando tendrian que ahorrar y ahora, en los bajones de los ciclos económicos, es cuando habría que tirar de las reservas, es tan simple como esto...

¡Ay amigos! El problema es que nos gusta o nos encanta aquellos que tanto criticamos, el capitalismo. ¡Nos encanta gastar! Nos creemos más felices por ello.

POR OTRO LADO, EL DINERO SI DA LA FELICIDAD, POR CONTRA GASTARLO INJUSTIFICADAMENTE, NOS LA QUITA, PRODUCE INSATISFACCIÓN.

PARA SALIR DE ESTA:

PUES TRABAJAR COMO UN LOCO Y SER LO MÁS COMPETITIVO POSIBLE PARA VENDER MÁS A LOS QUE NOS COMPREN.

Como no existe la peseta, no podemos ser competitivos vía precios, devaluándola. Camino: trabajar más con menores sueldos...

¿Dónde trabajar? Se preguntarán algunos, pues bien sencillo, FUERA O DONDE ESTE. Sin una emigración masiva nos costara años en salir de esta.

Algunos al leer esto dirán, ¡qué se vaya tu p##a madre! Esto es muy español, ¡nos hemos acomodado!

Realmente hay trabajo, pero mucha gente se ha acomodado a las ayudas y subvenciones...

Hay muchos anuncios, por ej. : "Se necesita personal para ir a coger aceitunas"

Necesitamos y debemos exigir a políticos que orienten hacia los sectores más competitivos, que se ayude a la formación y se incentive, así como que se motive el trabajo. No vale eso de que no me des de alta porque tengo la ayuda, y la pierdo! y mil ejemplos más de nuestra querida España.

Por otro lado, hay que animarse, no a todos nos va mal, no todos hemos actuado igual, nos hemos sacrificado antes y ahora, porque no nos queda más remedio. Nos formamos cuando debíamos, no trasladamos cuando el trabajo lo requería, y ahora seguimos al pie del cañón trabajando más horas que nunca, nos tenemos que exigir a nosotros mismos, ser eficientes, no querer figurar por figurar. Es así, si todos vamos a una, lo conseguiremos.

Debemos de sentirnos fuertes como país, TODOS UNIDOS, dar tranquilidad al de fuera para que venga a invertir y nos compre.

así podría seguir.

Pero paso. ¿Pa qué?