martes, 8 de mayo de 2012

Rodando: la recompensa.

Un ligero rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr mezclado con un más leve aún ffffffffffffffffff. Algunos clack, choc, cracracrac.
De repente, giro en esa curva y me encuentro de frente ese muro de viento de Poniente que me está haciendo imposible esta salida en la flaca.
Sí, el suave girar de las roldanas del desviador trasero arrastradas por la cadena, el deslizar giratorio de los tubulares sobre el asfalto, piedrecillas en el arcén de la carretera que crujen bajo mis ruedas.

Orbitando el planeta pedalier, gira que gira, manteniendo la cadencia justa, el ritmo adecuado, sincronizando automáticamente la respiración... Un ciclista atípico, sin computadora que monitorice la velocidad, la cadencia o las pulsaciones. Debo ser un loco, entreno por sensaciones.
Los años te enseñan a saber cuando relajarte o cuando puedes apretar un poco más. Aprendes a dosificar las fuerzas, a valorar tus posibilidades.
Y en medio de todo esto, la soledad.
Hoy, mientras me agachaba para oponer menos resistencia al viento, pensaba en no pensar, lo que me ha llevado indirectamente a una especie de meditación cuasiyóguica, lo cual mola.


Mi Otero de acero de la vieja escuela, con mandos de cambio en el tubo diagonal y cassette de seis piñones no me lo ha puesto fácil. Pocos desarrollos para elegir y un peso alejado de los estándares actuales son una putada, aunque tengan el encanto de lo bisoño, la verdad.
Pero es lo que hay, no vale de nada quejarse cuando yo ya sabía lo que me iba a enfrentar.
Ha sido muy diferente a la salida de ayer domingo, por la zona del río Piedras, un tramo de enduro que me gusta mucho, después de haber llovido bastante el sábado.
El terreno está ávido de humedad, y lo ha chupado todo rápidamente. Algunos charcos aislados que han servido para poner el punto de sal en ese plato de primera categoría cocinado para mi disfrute junto a mi querida Enduro SX Trail:


Joder, lo bien que va... y yo pensando en darle puerta por algo más moderno, más evolucionado. Es cierto que no es especialmente ligera -aunque sus 13'70 kg no están nada mal para el tipo de bici que es-, pero su eficacia de pedaleo es claramente discutible. Luego, claro, cuando llega la hora de ir a favor de la gravedad, la cosa cambia, y cuantas más piedras y raíces, mejor. Aún hoy hay pocas bicis que traguen tanto como ella, y eso que no lleva el amortiguador más adecuado para esos menesteres.

Típico sendero en Cartaya, durante kilómetros y kilómetros
Y de repente vi, a unos cien metros, entre el follaje, ese sotobosque repleto de arbustos oleaginosos y pinos invasores que nunca deberían haber estado allí, dos seres pertenecientes al sitio, habitantes sin dueño, libres hasta que alguien les quite lo único que prácticamente tienen, su propia vida. Creí que eran un par de cabras, pero descarté la posibilidad al apreciar la elgancia de sus movimientos y su tamaño: un par de ciervos, o de ciervas, que iban de paseo. No me vieron, o al menos no miraron en mi dirección. Se fueron tal como vinieron, un par de saltos, gracil y etérea marcha, como si no pesaran nada. Bello.
Acostumbro a ver conejos, perdices, alguna comadreja o bicho similar, pero nunca había visto unos ciervos por aquí.
Ha sido el remate de una ruta fantástica, también en soledad, pensando, disfrutando, parando a veces simplemente para escuchar algún trino, o para no escuchar nada. Fue la recompensa del esfuerzo, el premio divino.

Volviendo al paseo de hoy, he tratado de alejarme de lo habitual cuando cojo la flaca, que suele ser llegar hasta El Rompido y volver por el otro lado, la carretera de Malpica, bien en un sentido o en el otro. Hoy seguí la pista forestal hasta enlazar con la carretera del "canal de abastecimiento a la zona industrial", cuando llega a la carretera de Huelva a Ayamonte, la tomo hacia la derecha y luego la salida en dirección Aljaraque por Los Pinos, esa carreterita sinuosa que pasa por la venta Pakún y llega hasta Aljaraque, Bellavista, Corrales, y por fin llego al puente donde por fin tengo el viento a favor, pero voy tan cansado que casi no soy capaz de mover el plato grande.

Mapa del paseo:



Lo cierto es que llegué sano y salvo, que es lo que importa. No me gusta rodar por carretera y hoy he hecho media ruta por carretera nacional... pero la verdad es que, curiosamente, no he sentido miedo en ningún momento. Supongo que estaría dándole vueltas a unas y otras cosas, y cagándome en la puta madre de Eolo, por ejemplo.

Mi estado cuando llegué a casa:



No hace mucho, en un foro que frecuento sobre coches deportivos, se llegó a la conclusión de que si después de una salida en bici no te sentías así, significaba que no había merecido mucho la pena.

lunes, 7 de mayo de 2012

Objetivismo

He tardado algunos meses en terminar de leer la obra cumbre de Ayn Rand: "La rebelión de Atlas". Y ha sido así por varios motivos. En primer lugar es la novela más larga de la literatura universal, quitando a La Biblia...
Además, el único formato en que me fue posible adquirirla consistía en un libro de encuadernación rústica de más de 1.200 páginas en papel fino y letra minúscula.
Para que se hagan una idea, es más larga que la trilogía entera de El Señor de los Anillos más El Hobbit. Claro, si no leyeron en su día a Tolkien, esto les dirá más bien poco -yo lo hice con dieciséis años-.
Aparte de ser una novela magistral, rayana en la ciencia ficción, una distopía -lo contrario a una utopía, o sea, es como una representación de un mundo basado en un sistema que se derrumba, que no funciona, como ocurriera en otras obras clásicas de la ciencia ficción como Farenheit 451, o 1984, por ejemplo-, el contenido filosófico es tan grande, tan voluminoso, que algunos pasajes se hacen duros, pero maravillosos a la vez.
Ayn Rand aprovecha su obra máxima para mostrar y dejar para la posteridad todo un catálogo de sus ideas, que conforman en conjunto la corriente denominada objetivismo. Pero no sólo las defiente -a sus ideas-, sino que machaca a todas aquellas que se le enfrentan, demuestra la invalidez de sus rivales, y predijo con casi cincuenta años de adelanto el caos social y económico que vivimos hoy en Occidente.
No es tan fácil de leer como la también magnífica El Manantial, que me introdujo en la ideología randiana, pero la trama está tan bien realizada, la caracterización de los múltiples personajes tan lograda, el retrato de la situación social, todo es tan real que parece escrita ayer mismo.
Yendo al apartado filosófico, bueno, como casi todo en filosofía se puede estar de acuerdo o no, ciertamente. Yo lo estoy, aunque encuentro la postura de Ayn un poco extrema a veces. En general comulgo con ella, ya está bien de tanto colectivismo hipócrita, refugio de parásitos y vagos. Hay que dar un golpe en la mesa, denunciar esa aberración destinada a defender a la mayoría improductiva en detrimento de la minoría que realmente hace progresar a la sociedad.
Pero es complicado, los vagos, los caraduras, son más numerosos, siempre lo han sido. Y está ese Leviatán, ese Estado todopoderoso que, en nombre del bienestar de una mayoría se dedica a esquilmar recursos, a robar a la fuerza, a exprimir a quienes realmente les están sacando las castañas del fuego. Pues ya saben lo que puede pasar... si quieren saber el final lean el libro. Tardarán mucho, pero no será en absoluto una pérdida de tiempo porque aprenderán muchas cosas como yo las he aprendido, y si ya las sabían no duden en que sus pensamientos, sus sospechas, se verán reafirmadas y comprobarán cómo, curiosa y extrañamente, hay más gente que piensa como usted.
Un 9'5 sobre 10 para La rebelión de Atlas.

sábado, 5 de mayo de 2012

Specialized Evo

La marca norteamericana nos presenta en este video a sus dos modelos Evo: una Enduro y la Stumpjumper, pilotadas por dos fieras bajando por una preciosa montaña de las que no hay por aquí...


 
Puramente fantástico!!!
¿Debo dar el paso y retirar a mi Enduro SX Trail? Todo por ahorrar unos gramos y llevar un sistema de suspensión más moderno, más eficaz. Pero ¿será cierto o es mero marquetin que nos quiere vender lo que realmente no necesitamos?
Daremos alguna oportunidad más a mi bici del 2007. Y es que cinco años es una enormidad en el desarrollo del diseño bicicleteril...

Watch talk: Tektite

Meses de espera al fin han dado su fruto.
Esta pieza horológica, extraida de la mente de dos grandísimos aficionados a los relojes para submarinismo, Pablo y Ana, de Málaga, ha llegado a mi muñeca izquierda esta semana.
Pagada poco a poco, sin enterarme, poseo una pieza numerada de una serie de 200 unidades que se han repartido a lo largo y ancho del planeta, para aficionados a este tipo de brutales elementos guardatiempos.
Señoras y señoritas, con ustedes el Crepas Tektite:

Aquí con una correa Nato, una de las tres que vienen en la dotación.
El bicho es un elemento serio, no es reloj para viejos. Su diámetro de 45 mm, con una altura total de 18 mm, lo harán difícil de llevar en invierno con camisa, pullover y chaquetas varias. Bueno, es un bajo tributo que estoy dispuesto a pagar por disfrutar del tacto y solidez de el reloc en cuestión.
En esta toma pueden hacerse una idea del volumen general:


Como dato curioso, el bisel giratorio en ambos sentidos en un rango de 120 posiciones, tiene un sistema de seguridad para accionarlo para que no se mueva accidentalmente.
En su línea de homenajear modelos míticos, Crepas nos ofrece en este caso una versión modernizada del Certina DS500, reloj de dotación del equipo en el proyecto Tektite:  un proyecto conjunto de la Nasa, el Departamento de Interior de EE.UU. y la Marina en colaboración con General Electric para estudiar el comportamiento del cuerpo humano durante largos periodos de tiempo bajo el agua. Fue en 1970, y el DS500 era tenido por entonces como el reloj sumergible mejor construido.
Yo no me atreveré a afirmar lo mismo del Crepas, porque es algo difícil de asegurar hoy día con tantos fabricantes, grandes y pequeños, que dedican mucho esfuerzo e investigación para desarrollar tremendas piezas que nadie va a sumergir más allá de los 30 metros de profundidad.
Por eso, uno se extraña con esa extraña manía u obsesión por fabricar relores que, como éste de hoy, pueden aguantar más de ¡2000 metros! Sin duda, parece que ello influye en su masmolismo: a más profundidad que pueda aguantar, es más guay.
El Tektite está bien hecho, con materiales de primera como el acero tallado CNC de calidad 316L -que es lo común en este tipo de relores, sólo se desmarca Rolex y algún otro-, zafiro con tratamiento antirreflejos, otra vez zafiro para el bisel, y un corazón suizo ETAsa 2824-2 en acabado Top, que suele funcionar en parámetros COSC de puntualidad.
La trasera, como nos tiene acostumbrado Crepas, es muy bonita, con bajorrelieve del logo de la marca:


A pesar de lo enorme de la pieza, es verdaderamente llevadero -salvando el detalle de las camisas ajustadas en los puños-, por tener una distancia entre asas bastante corta proporcionalmente hablando. Quedará bien en cualquier muñeca que se atreva a vestirlo.

Finalmente, como no podía ser de otro modo, y tras esta larga perorata que a pocos habrá importado, les dejó con una emulsión positivada del objeto en cuestión tomada con falta de luminosidad, a los efectos de notar su espectacular Superluminova C3 en agujas, índices y bisel:

miércoles, 2 de mayo de 2012

El oso de Muchachada Nui

¿Por qué? ¿De qué depende? Acaso fuera sencillamente química orgánica, no lo sé, recibí una somera educación en letras.
Hormonas, proteinas, vitaminas, aminoácidos. Y pasamos a la compleja psique, esa olvidada, esa poderosa arma. Ahora arriba, luego abajo, sin motivo aparente.

Y ahora, escuchando música por mis auriculares mientras paseo por aquí y por allá en la cada vez más escueta red de anchura mundial, por no ser distraído con una tonta peli en la caja ídem, de repente he sido alcanzado, inadvertidamente, suddenly, por un tremendo ánimo, un casi irrefrenable poder, una atroz sensación de querer subir un puerto de montaña con la flaca.
Hace un mes que no la toco. A la flaca, digo.
No se puede enfadar, es un simple objeto inanimado, no soy de esos que otorga a las cosas y objetos de la más variada índole características propias de los seres humanos, eso es una estupidez.
A pesar de todo, y posiblemente ninguno de los que lea esto que ahora escribo me crea, soy un total desapegado. Lo material es para mí un medio, nunca un fin.

Una pena que sea noche cerrada, haya mucha humedad y algo de fresco, y tenga un resfriado latente del que no soy capaz de deshacerme, pertinaz como la crisis. Un paseo nocturno es algo bello, deseable, reconfortante, y normalmente incomprensible para los demás. Pues mejor.
Y es que debo ser un outsider, un crossover, como el oso de Muchachada Nui.

Arte ¿cool?

the-world-today:

by Peter Saville.







Aquilatando (II)

La dirección la tenía guardada desde hace año y medio. La horquilla llegó ayer. Aproveché el tirón y le hice un lifting a la Camaleón. Me encanta el contraste de color del cuadro con la Cristo Rey, y esa Rock Shox Revelation XX está como nueva, en serio, he flipado cuando la saqué de la caja. Buenos acabados, peso inmejorable, y aparentemente -hasta que le haga la pertinente prueba de campo- buen funcionamiento.

Before

After
Con el cambio de horquilla-tenedor (fork), le he robado más de 500 gramos de peso. No está mal, y lo afirmo con total objetividad.

martes, 1 de mayo de 2012

photo

Pozí

Gran verdad, sí:

5 combates que se libran en la mente masculina… [ver completa aquí]
Por Mel, en El Jueves, http://www.eljueves.es/

Series report: Juego de Tronos

Después de visionar durante el verano toda la primera temporada, la cual se me hizo corta y me tuvo enganchado desde prácticamente el primer minuto, he estado esperando como agua de Mayo -nunca mejor dicho-, el comienzo de la segunda.
El primer episodio, no obstante, ha sido un poco decepcionante, demasiado continuista, no ha aportado absolutamente nada nuevo a la historia, el aburrimiento ha sido en mí, y por no salir, no han salido ni dos buenas tetas salvo la penosa escena de la casa de lenocinio en la que ensayaban un par de putas de cara al show futuro...


Ya les hablé de ella hace pocos meses, pero adelantándome a los acontecimientos quería escribir de nuevo sobre ello. Témome que esta temporada y las siguientes -si los productores se atreven, claro-, pueden ser un bluff.
Esta serie está basada en unos libros que en el círculo de la "ciencia ficción medieval" con magia, dragones, guerras y castillos, ha tenido cierto éxito internacional. Yo, he de reconocerlo, jamás oí hablar de ella hasta que empecé a ver la serie, inculto que viene siendo uno...
Pero he de reconocer que tiene sus cosas buenas, como el tratamiento que se da a los personajes, que son muchos. Todos tienen su historia, sus motivaciones, y la serie profundiza bastante en ellos, en todos.
Cada situación se toma, por tanto, desde varios puntos de vista, como mínimo dos, lo que hace tener una visión global del asunto, y ayuda un poco a mantenerse objetivo, desde fuera, no queriendo tomar partido o posicionarse del lado de nadie.
Yo, lógicamente, soy humano y tengo mis favoritos. No me duelen prendas admitir que tuve un tremendo bajón el episodio en que murió el marido salvaje de la princesa Daneris, hija del Rey Loco -no sé realmente como se escribe, paso de buscarlo y quien quiera que tire de wiki-:

Todo un icono gay
En fins, una pena.
Le daré un poco de carrete al tema, para ver cómo evoluciona.