martes, 16 de octubre de 2012

domingo, 7 de octubre de 2012

Intensidad

El viernes, como predije en la entrada del jueves, pude hacer un poco de kiteboarding tras casi tres semanas de sequía. Fue uno de esos días raros de viento asurado, más bien Sur-Sureste, lo que significa en Punta Umbría que entra por la izquierda, aunque sigue siendo un viento on-shore, y por tanto todo lo contrario a lo habitual -que es Poniente-. Bueno, da igual, a tirar para la izquierda, al revés, con el pie malo delante... hay que dominar ambos sentidos, es lo que hay. Eso es bonito, siempre me han gustado los deportes simétricos, e incluso jugando a fútbol me esforzaba o me daba igual darle con la zurda que con la diestra. Por ello nunca me han llegado a atraer de verdad otros juegos como el tenis, el golf y tal y cual.
Hizo un buen viento para mi situación de perfeccionamiento, pero había oleaje y mar de fondo, y una intensa corriente que dificultaba mucho volver al sitio de salida. Bah, detalles...
Aprendí, siempre aprendo algo. Se me cayó la cometa una vez por ahí dentro, a cincuenta metros de la orilla. Es la primera vez que me ocurre. Pero la saqué fácil. Guay.
También en una desafortunada maniobra se me salió la tabla de los pies y tuve que hacer lo que se llama un "rescate". También era la primera vez, y aunque sabía la teoría y mi monitor, a quien cariñosamente llamo "el hombre que susurra a las cometas", me lo ha explicado un par de veces, una cosa es eso y otra muy distinta que te ocurra en medio de ninguna parte, sin nadie a tu lado para orientarte o ayudarte, con la tabla a quince metros en contra del viento, y una fuerte corriente de cuatro nudos alejándola de tí. Pero me salió perfecto y a la primera, quizá en gran parte a la sangre fría y tranquilidad que vengo desarrollando de un tiempo a esta parte.
En resumen, un remojón guay, intenso, hice catorce o quince largos y estuve casi dos horas en el agua disfrutando.

Hoy, tras una jornada fantástica ayer con fiesta al borde el río Guadalquivir incluida, he pasado la tarde en familia en la playa. Ha hecho un día genial, y mis retoños y yo hemos cogido olas hasta aburrirnos.

Un fin de semana intenso, bonito, especial en muchos sentidos.

Pero para intenso, intenso de verdad, esta toma en blanco y negro que he econtrado en uno de los blogs que sigo habitualmente:

sometimes-now:

Dallas, intense.
Dallas, intenso.
PD: todo esto lo he escrito del tirón mientras escucho el último trabajo de Muse, un fiera, un fenómeno, llamado "The 2nd Law". Es un conjunto magnífico de temas espectaculares, brutales a veces, calmos en otras ocasiones, pero siempre con intensidad, con tensión. Sin duda, Mathew Bellamy está MUY vivo. Pero que muy.

jueves, 4 de octubre de 2012

Conquistar

youbroketheinternet:

this reminds me of the things I’m going to conquer and experience this year #Explore

Esta foto me recuerda a las cosas que quiero conquistar y experimentar este año, esta temporada. Es curioso, uno tiene una vaga idea, algo demasiado abastracto para explicarlo, o al menos muy difícil de hacer sobrio. Y de repente, navegando en la red veo esta fantástica toma instantánea y es como una plasmación, como una materialización, como una predestinación que yo lo viera en este preciso momento.
Flipo.
Sí, lo sé.

Grandes

waxwane:

William S. Burroughs
(via The Beat Generation – A Culture of Crisscross)
William S. Burroughs

The wall of Death

firsttimeuser:

Lion in a sidecar on The Wall Of Death

Singletrack fury: ¿el fin del verano?

Ayer, miércoles, con esto de que ahora hay que ir a currar por narices por la tarde, deseché la opción de montar en bici, que era lo que me apetecía realmente.
Así que me enfundé las Asics y me lancé como un torbellino, como gacela perseguida por hiena en la sabana. Hice poco, ni llegué a cuatro km, pero batí mi récord personal desde el incidente: el kilómetro más rápido lo hice en 4'50 min/km,  la velocidad media fue 5'22 min/km, y la máxima de 4'19 min/km.
Me encontré profundamente fuera de forma, muy desentrenadísimo, pero la pierna me proporcionó sensaciones magníficas, y con eso me sentí más que recompensado. Me acordé de los paseos que daba, a trancas y barrancas, en el verano del 2011, con mi madre -que me acompañaba porque pensaba que me podía caer, o desfallecer, o vaya usted a saber qué pasa por la cabeza de una madre que acompaña a su hijo que se arrastra más que se desplaza, con una muleta y el pie hinchado, con ostensible cojera y fuertes dolores que intenta disimular...-. Todo aquello ya pasó al recuerdo, y la mente, esa poderosa arma que tenemos que aprender a manejar y utilizar en nuestro provecho, tiene por costumbre borrar las malas experiencias y nefastos recuerdos.
Mientras caminaba tranquilamente, esperando a dejar de sudar antes de llegar a casa, la llamé por el celular y estuve un buen rato charlando con ella. A mí me aburre y casi no soporto hablar por teléfono, pero sé que mi madre agradece esas raras ocasiones en que me conecto con ella.

Hoy ha sido diferente en parte. Esta tarde sí que cogí la bici. Pero después de un verano enfrascado con el kiteboarding, mi forma está lejos de ser la óptima. Conocedor de mi cuerpo -por huevos-, decidí acercarme hasta Aljapark con el coche, y salir desde allí con la bici, para ahorrarme así los aburridísimos y machacantes 7 u 8 km de ida, y otros tantos de vuelta de carril bici. Lo odio. Me repugna.
La ruta me la he tomado con relativa calma, de menos a mas, unos escasos 25 km que, para empezar la temporada creo que no están mal. Buscando mis senderos favoritos, enlazando tramos por los sitios más directos, encantado con el comportamiento de mi Santa Cruz, con la que estoy en un momento dulce:

Solysombra
El trazado y algunos datos insignificantes de esta tarde de bastante calor, en torno a 27º:



Ya veremos si se cumple la previsión de viento para mañana. Si fuera asín, me temo que llegaré al finde totalmente reventao...

Estacionariamente

bicyclestore:

Clark Gable rides a bike. Stationarily.
Clark Gable montando en bici, estacionariamente.
No me nieguen que la bici es totalmente masmolable.