miércoles, 11 de abril de 2012
Amor
Que la bici sea una pestosa fixigayer es lo menos. Lo importante es el concepto, lo molón es la música, la guapa es la chica, lo que llega es la actitud:
martes, 10 de abril de 2012
sábado, 7 de abril de 2012
Flipa!!
O sea, es lo más fuerte y heavy e impresionante y categóricamente alucinante que he visto en lo que va de año. ¿Qué podemos esperar en el futuro, si en un campo tan mecánicamente sencillo como el de una bicicleta se pueden hacer cosas así?
Good news for cyclists who dream of becoming one with their bikes: Toyota is developing a bicycle operated by mind control. Yep, you read that right. The Prius project concept bike, a collaboration between Toyota and Parlee Cycles, will feature mind-control shifting through the use of an EEG powered helmet.
Imagine yourself in a higher gear, and the bike shifts up. Imagine shifting down, and the bike immediately complies. No word yet on what happens if you compulsively imagine crash scenarios, but presumably the brainwave helmet designers at Deeplocal have that accounted for. And onlookers will just assume you’re a master of the Force.
A Fast Company Design post breaks it down like this: “After a ten-minute “training” session that tells the system how to distinguish “shift up” from “shift down” (or “I want a sandwich”), the helmet will reliably send the appropriate signal to the PXP’s electric derailleur. “When you see the bike shift for the first time, it’s kind of like magic,” Matthew Pegula, Deeplocal Lead Engineer, tells Co.Design. “It’s also interesting because we were able to build all of this with off-the-shelf components and some custom software to glue everything together. That means that we’re not too far off from this being commercially viable.”
So far the bike is being pitched as just a design exercise, though. And with a built-in smartphone dock and integrated stem and brakes, the sleek-looking “concept cycle” is certainly getting a lot of attention from design blogs. Could this be the future of bike technology? And is anyone else afraid the bikes will develop independent thought and rise up to overthrow us?
Imagine yourself in a higher gear, and the bike shifts up. Imagine shifting down, and the bike immediately complies. No word yet on what happens if you compulsively imagine crash scenarios, but presumably the brainwave helmet designers at Deeplocal have that accounted for. And onlookers will just assume you’re a master of the Force.
A Fast Company Design post breaks it down like this: “After a ten-minute “training” session that tells the system how to distinguish “shift up” from “shift down” (or “I want a sandwich”), the helmet will reliably send the appropriate signal to the PXP’s electric derailleur. “When you see the bike shift for the first time, it’s kind of like magic,” Matthew Pegula, Deeplocal Lead Engineer, tells Co.Design. “It’s also interesting because we were able to build all of this with off-the-shelf components and some custom software to glue everything together. That means that we’re not too far off from this being commercially viable.”
So far the bike is being pitched as just a design exercise, though. And with a built-in smartphone dock and integrated stem and brakes, the sleek-looking “concept cycle” is certainly getting a lot of attention from design blogs. Could this be the future of bike technology? And is anyone else afraid the bikes will develop independent thought and rise up to overthrow us?
jueves, 5 de abril de 2012
miércoles, 4 de abril de 2012
La liberación
Pepe quería un animalito. Le encantan. Los ama, pero realmente no lo sabe. Pepe, como todos los niños, ama a la vida, y como todos los niños, es inocente, es feliz en su inconsciencia.
No me gusta enseñarle a ver las verdades de la vida, creo que es algo que tiene que descubrir él solo, ir abriendo los ojos poco a poco, toparse con la crudeza, con la realidad.
Tal era su afán y su insistencia, que un amigo le regaló uno de sus doce o trece jilgueros. Se trata de un jilguero del paso, o sea, cazado cuando era libre y volaba de Marruecos hacia alguna parte, o bien en su vuelta desde la península a Africa. Sea como fuere, no nació en cautividad, y descubrió, de repente, que vivía en una angosta jaulilla, junto a otras angostas jaulillas que albergaban a sus semajantes, algún canario, puede que uno o dos gorriones...
En fin, una pena, la verdad. Yo no quise verlo.
Resumiendo, que le hablé a Pepe sobre la libertad, la naturaleza, y la felicidad de los pájaros y del resto de los animales que viven a su aire. "Pero si él es feliz, papá, ¿no oyes cómo canta?". Canta porque es su manera de expresarse, hijo, no sabe hacer otra cosa, sólo cantar y volar, comer y cagar, y aparearse cuando le llegue el momento, le contestaba yo.
A ver, yo no es que le diera el coñazo, pero de vez en cuando le sacaba el tema. Y él iba pensando un poco, con esos ojillos brillantes que tiene.
Y al fin, un día va y me dice que sí, que lo quiere soltar. Como le conozco, esperé unos días más, y por fin nos fuimos al campo, un pinar donde se oye a los jilgueros cantar a su aire. Y ocurrió:
No me gusta enseñarle a ver las verdades de la vida, creo que es algo que tiene que descubrir él solo, ir abriendo los ojos poco a poco, toparse con la crudeza, con la realidad.
Tal era su afán y su insistencia, que un amigo le regaló uno de sus doce o trece jilgueros. Se trata de un jilguero del paso, o sea, cazado cuando era libre y volaba de Marruecos hacia alguna parte, o bien en su vuelta desde la península a Africa. Sea como fuere, no nació en cautividad, y descubrió, de repente, que vivía en una angosta jaulilla, junto a otras angostas jaulillas que albergaban a sus semajantes, algún canario, puede que uno o dos gorriones...
En fin, una pena, la verdad. Yo no quise verlo.
Resumiendo, que le hablé a Pepe sobre la libertad, la naturaleza, y la felicidad de los pájaros y del resto de los animales que viven a su aire. "Pero si él es feliz, papá, ¿no oyes cómo canta?". Canta porque es su manera de expresarse, hijo, no sabe hacer otra cosa, sólo cantar y volar, comer y cagar, y aparearse cuando le llegue el momento, le contestaba yo.
A ver, yo no es que le diera el coñazo, pero de vez en cuando le sacaba el tema. Y él iba pensando un poco, con esos ojillos brillantes que tiene.
Y al fin, un día va y me dice que sí, que lo quiere soltar. Como le conozco, esperé unos días más, y por fin nos fuimos al campo, un pinar donde se oye a los jilgueros cantar a su aire. Y ocurrió:
Singletrack fury: enduro!
Aprovechando estos inciertos y extraños días de vacaciones, y previa cita con mi alma gemela Jul, decidimos hacer una incursión por la sierra de Aracena con nuestras monturas más extremas... si es que eso se puede llamar extremo.
Con "eso", me refiero, obviamente, al artefacto de Jul, una Trek Top Fuel carbonizada que, en verdad, no es lo ideal para aquel terreno. Pero Jul es mucho Jul, y con su tesón y fortaleza, y mis enseñanzas espirituales y técnicas, ha salido airoso del trance, no sin algún arañazo y desconchón leve en la pintura y su adorada fibra de carbono.
JA JA JA.
Eso sí, en el par de cuestones interminables que nos hemos comido, no le he olido el culo. He salido humillado, que no ofendido, pero es que mi tanque Spec. SX no se diseñó con ese tipo de subidas en mente. Bajando por las trialeras que hemos degustado, la verdad es que he disfrutado. La pierna se ha portado bien, no me acordado del tobillo o los gemelos en toda la ruta, y los dedos no se hincharon más de la cuenta.
Lo que indica que evoluciono. Tenía un poco de reparo con el tema de hacer un verdadero enduro, y aunque el de hoy fue un poco corto, apenas 30 km, me ha servido para ver que cada vez queda menos para estar en plena forma... o al menos volver al estado original de antes del terrible suceso.
La ruta:
Un par de imágenes congeladas en el tiempo y plasmadas electrónicamente merced al gayfón:
Con "eso", me refiero, obviamente, al artefacto de Jul, una Trek Top Fuel carbonizada que, en verdad, no es lo ideal para aquel terreno. Pero Jul es mucho Jul, y con su tesón y fortaleza, y mis enseñanzas espirituales y técnicas, ha salido airoso del trance, no sin algún arañazo y desconchón leve en la pintura y su adorada fibra de carbono.
JA JA JA.
Eso sí, en el par de cuestones interminables que nos hemos comido, no le he olido el culo. He salido humillado, que no ofendido, pero es que mi tanque Spec. SX no se diseñó con ese tipo de subidas en mente. Bajando por las trialeras que hemos degustado, la verdad es que he disfrutado. La pierna se ha portado bien, no me acordado del tobillo o los gemelos en toda la ruta, y los dedos no se hincharon más de la cuenta.
Lo que indica que evoluciono. Tenía un poco de reparo con el tema de hacer un verdadero enduro, y aunque el de hoy fue un poco corto, apenas 30 km, me ha servido para ver que cada vez queda menos para estar en plena forma... o al menos volver al estado original de antes del terrible suceso.
La ruta:
Un par de imágenes congeladas en el tiempo y plasmadas electrónicamente merced al gayfón:
| Jul, orgulloso y con extraño aspecto por esas gafas tan fashion |
| ¡Por las barbas del profeta! |
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